Noticias

  • Autopsia de la Mérida tardoantigua

    A pesar del verano tranquilo y silencioso hemos continuado con nuestro trabajo en el proyecto ATLAS, aunque a un ritmo más tranquilo. Para acelerar un poco el paso con el caso de estudio actual, Mérida, decidimos hacer una visita a la ciudad que Schulten definió como “la Roma de Hispania”. Esta visita nos ha brindado varias oportunidades. En primer lugar y ante todo, conocer de primera mano las últimas intervenciones arqueológicas en la Mérida tardoantigua y estar en contacto con los miembros del proyecto y expertos de esta ciudad.

    Sin embargo, no se llega a Mérida así como así. Primero, el equipo de Hamburg, Sabine y Pieter, tenía que llegar a Madrid, con vuelos a horas realmente tempranas. Desde allí, Ada se unió al viaje en tren hasta Mérida y aprendimos que no siempre se debe hacer caso de los anuncios de las pantallas digitales en Ciudad Real, donde tuvimos que hacer trasbordo. Según nuestra información y los anuncios en pantalla, debíamos dirigirnos a la vía 3 para coger el tren hacia Mérida. Sin embargo, el personal de la estación nos dijo que fuéramos a la vía 4. Mientras esperábamos en la vía 4, por megafonía se nos indicaba que el tren para Mérida iba a llegar en breves minutos a la vía 3 y sembró la duda de nuevo: “¿Y si el señor de la oficina está  equivocado…? ¿Tendremos que hacer noche en Ciudad Real?”. Afortunadamente, el hombre tenía razón y pudimos coger nuestro tren en la vía 4 y llegar a Mérida. Nos estábamos adentrando realmente en el interior de España, a medida que íbamos avanzando en el trayecto la temperatura iba subiendo… ¡Y eso de que era ya bien entrada la tarde! Pero al llegar a Mérida a última hora de la tarde pudimos disfrutar de una vista magnífica del llamado Templo de Diana.

    La primera vista del Templo de Diana

    Martes, primer día completo en Mérida

    Tuvimos buenos augurios el martes, esa mañana los pájaros sobrevolaron el camino correcto. Por casualidad, para desayunar escogimos un restaurante que resultó estar al lado del Instituto Arqueológico de Mérida (IAM). Su director, y miembro del proyecto ATLAS, Pedro Mateos, nos encontró disfrutando del desayuno cuando iba a entrar a su oficina. Tras comentar varios temas de nuestra investigación con un café con leche, nos ofreció una visita por los yacimientos y monumentos más importantes. Empezamos con uno que conocía muy bien: la basílica de Santa Eulalia, lugar que él mismo excavó entre los años ‘80 y ‘90. En seguida surgieron varias discusiones interesantes al respecto. Una de las principales cuestiones fue cómo aunar e interpretar las fuentes disponibles: arqueología, epigrafía y la Vida de los Santos Padres. En algunos casos, estas tres fuentes parecen estar de acuerdo, pero ¿y en los que no? Tendremos que volver a esto en los próximos años.

    Santa Eulalia (izquierda) y el equipo dirigido por Pedro en la Morería (derecha)

    Con este magnífico guía pudimos visitar también las últimas excavaciones: un edificio del siglo V localizado en el antiguo foro de la colonia. La arqueóloga Rocío Ayerbe nos lo estuvo enseñando con todo lujo de detalles y nos explicó las más recientes interpretaciones sobre esta compleja excavación. A veces desearíamos que la ciudad fuera un gran campo verde, pero entonces los edificios no se habrían conservado tan bien como ahora… Con Rocío y Pedro visitamos también uno de los monumentos que a menudo se pasan por alto en el foro de la colonia, un edificio tardoantiguo situado junto al templo y del que se conservan los cimientos. Como es habitual en muchas otras ciudades, la plaza del foro se reocupó y construyeron nuevos edificios. Rocío tuvo que irse entonces y nosotros continuamos por la ciudad con Pedro, quien nos llevó a visitar la excavación de Morería, bajo el edificio de la Junta de Extremadura y junto a las murallas de Emerita. Este yacimiento arqueológico conserva una importante vía y varias casas. Por supuesto, nos fijamos en la reocupación y reorganización de la zona durante la Antigüedad tardía, cuando una gran domus de época altoimperial se dividió en varias casas más pequeñas e incluso se instalaron áreas de producción metalúrgica. A continuación visitamos el templo de culto imperial, donde se encontró una interesante inscripción para la alegría de los epigrafistas del grupo.

    Esta exhaustiva visita de la mano de nuestro colega nos despertó aún más el interés por la Mérida tardoantigua y tras despedirnos de Pedro nos dirigimos al Museo Nacional de Arte Romano (MNAR). La fortuna volvió a sonreírnos y pudimos disfrutar de una completa explicación del museo de parte de su directora, Trinidad Nogales, que justo estaba acabando de ultimar los detalles de una exposición que inauguraba al día siguiente en Santa Cruz de Tenerife. Así que, como os contamos en Twitter, pudimos detenernos a hacer la autopsia de una de las muchas e interesantes inscripciones que el museo conserva, como el largo epígrafe que nos informa de la restauración del circo entre los años 337 y 340. Pero además, pudimos descubrir también la fantástica biblioteca del museo, a la que esperamos poder volver y consultar su extensa colección bien pronto. Por ahora, Trinidad nos ofreció una pequeña muestra con el obsequio de varios libros que sin duda nos serán de gran ayuda en nuestro proyecto.

    Biblioteca del MNAR (izquierda) y Trinidad como guía

    Al salir del museo, Pedro nos había preparado una reunión sorpresa con el Consorcio Ciudad Monumental de Mérida en el que consideramos el mejor restaurante de Mérida (opinión respaldada por los profesionales gastronómicos), situado junto al llamado arco de Trajano: A de Arco. Así conocimos a Félix Palmer con quien estuvimos comentando los objetivos y propuestas de nuestro proyecto y quien fue tan amable de asegurarse de que pudiéramos visitar los diferentes monumentos que el Consorcio gestiona. Acabamos la reunión bastante tarde y decidimos quedarnos a comer en el mismo restaurante y ¡menudo descubrimiento! Pudimos disfrutar de una fantástica comida y de unos deliciosos postres, ¡en especial la tarta de chocolate!

    El Día de Extremadura

    El miércoles, tras encontrarnos con varias cafeterías cerradas, nos dirigimos de nuevo al restaurante donde ya desayunamos el día anterior. Nota mental para el futuro: es importante revisar las festividades regionales y locales antes de organizar un viaje… Resultó que era el Día de Extremadura y, por supuesto, muchos comercios estaban cerrados. Por suerte, los museos y monumentos estaban abiertos así que esa mañana empezamos visitando la Colección Visigoda del MNAR. A pesar de ser una exposición pequeña, lo cierto es que tienen piezas muy interesantes que dan cuenta de la monumentalidad de la Mérida visigoda. Lástima que, a pesar de preguntar por él y buscarlo en varios sitios, no pudiéramos hacernos con la publicación del catálogo… ¡Estaremos atentos a la publicación de la nueva edición!

    Nuestro recorrido continuó y avanzamos algo más en la historia de Mérida con la visita de la Alcazaba. Aunque esta parte de la Mérida tardoantigua se escapa del periodo de estudio de nuestro proyecto, conserva igualmente elementos de interés de los siglos III a VIII. Aquí pudimos examinar las murallas de la ciudad, construidas en época altoimperial y reforzadas en el período visigodo. Posteriormente parte de sus materiales fueron aprovechados para erigir la Alcazaba en el siglo IX. Una de las construcciones que utiliza spolia de época visigoda es la torre central con un aljibe (o cisterna), un ingenioso sistema para garantizar la disponibilidad de agua en caso de asedio. La torre dispone de unas escaleras que bajan hasta una cota inferior al nivel del Guadalquivir (en árabe al-Wādī al-kabīr), concretamente hasta la base de la muralla de la propia Alcazaba que se construyó sobre el dique romano (podéis ver una imagen explicativa más abajo).

    Dibujo del Aljibe (Consorcio Ciudad Monumental de Mérida)
    Entrada con columnas visigodas (izquierda) y el aljibe (derecha)

    Por supuesto, lo que llamó nuestra atención fue el uso de capiteles visigodos en la construcción del aljibe y en especial nos desconcertó la colocación de estos elementos arquitectónicos en puntos más bien recónditos. ¿Cuál es la razón para usar estas columnas tan bien decoradas en zonas que no estaban a la vista de todos? A otros, en cambio, nos inquietó la asimetría en la disposición de estos spolia. Sin embargo, la Alcazaba alberga mucho más que unos spolia de nuestro periodo de estudio. Pero como suele pasar, el período tardoantiguo se tiende a olvidar y, de hecho, aquí se conserva una extensa domus que necesita ser estudiada con un poco más de detalle. ¡Estamos deseando conocer mejor esta zona de Mérida!

    Por la tarde, Jesús García, amigo de Pieter e investigador del IAM, se ofreció amablemente a llevarnos a algunos de los yacimientos del territorio de Mérida. Tras un ajetreado viaje por caminos alternativos y otros que parecía que simplemente eran zonas abiertas por el paso de los tractores, llegamos a la basílica paleocristiana conocida como Casa Herrera. Sin embargo, la Fortuna no nos sonrió esta vez: Casa Herrera era en realidad Casa Cerrada. El yacimiento está bien protegido con una valla perimetral, así que sólo pudimos vislumbrar las columnas que estaban en pie desde la distancia. Pero no pasa nada, Jesús conoce este territorio como la palma de su mano y nos llevó por otros caminos alternativos hasta llegar a los canales de mantenimiento del acueducto de Los Milagros. Desde allí la ruta ya se hizo más tranquila a través de carreteras asfaltadas – ¡oh, las maravillas de la modernidad! – hasta el Embalse de Proserpina, que alimentaba dicho acueducto. Con la puesta de sol nos sentamos en sus playas (aunque no todo el mundo estaba de acuerdo en que se pudieran considerar verdaderas playas) y disfrutamos de una cena fantástica con vistas al embalse.

    Último día en Mérida

    Nuestro último día empezó enmendando un error, fuimos a sacar una foto de las inscripciones conservadas en la entrada de la basílica de santa Eulalia:

    Marti · sacrum
    Vettilla · Paculi

    Iam non Marti, sed Iesu Christo D.O.M.
    eiusque sponsae Eulaliae Vir. Mart. denuo consecratum

    Estas son unas inscripciones realmente interesantes. La superior data del siglo II y es una dedicación al dios Marte por parte de Vettilla de Paculus. La inferior es una reconsagración escrita en un momento posterior que se puede traducir como: “Ahora no es a Marte, sino a Jesucristo, Dios onmipotente y misericordioso, y a su esposa Eulalia, virgen mártir, a quienes se ha vuelto a consagrar”.

    Tras las fotografías pertinentes, proseguimos hacia el Xenodochium, al cual ya nos referimos en julio. Es aquí donde pudimos observar las reconstrucciones de algunas de las columnas del Museo Visigodo en su contexto y empezamos a comprenderlo mucho mejor. De nuevo, queda claro que la Antigüedad tardía tiene mucho que ofrecer pero no ha recibido la atención que se merece. Vamos a tratar de hacer todo lo posible para que la Mérida tardoantigua brille un poquito más.

    Nuestro tour por la ciudad continuó con la visita de algunas casas de la élite de la antigua ciudad. La primera parada fue la Casa del Anfiteatro, la cual creíamos que era una domus de época altoimperial, pero resultó que estuvo en uso durante todo el siglo III así que entra en nuestro período de estudio. Junto a la domus también se encontraron algunos mausoleos, entre los cuales está uno de los más famosos: el Mausoleo de los Ríos. En su fachada se encontró la inscripción con las representaciones de los dos ríos de la ciudad: Anas (Guadalquivir) y Barraeca (Albarregas). Desde aquí nos dirigimos a visitar otra domus construida en el período altoimperial, la Casa del Mitreo. Pero esta vez ya habíamos aprendido que la casa podría haber continuado en uso durante nuestro período. Sin embargo, no sería Mérida si no nos hubiera sorprendido todo lo que se conservaba. Aquí nos encontramos frente al llamado Mosaico de la Cosmología, datado en el siglo IV. Y para aquellos que nos seguís en Twitter, sabéis que este se merece un #MosaicMonday.

    Mosaico Cosmológico

    Después de visitar esta última casa era ya hora de comer y, por tercera vez consecutiva, volvimos a disfrutar de nuestro lugar preferido. Durante la comida estuvimos comentando el plan para la tarde, que incluía volver al hotel para continuar con otras tareas menos entretenidas de nuestro trabajo. Seamos honestos, visitar yacimientos arqueológicos y museos es interesante y divertido, a pesar de que cuenta como trabajo para nosotros. Tras finalizar con las tareas pendientes, seguimos nuestro tour arqueólogico por Mérida con una visita al teatro y al anfiteatro. Estos dos edificios se excavaron a inicios del siglo XX, con un interés claro en las fases más antiguas de ocupación, así que a menudo los estratos tardoantiguos se veían sólo como un estorbo que debía ser retirado para llegar a los niveles más antiguos. Como resultado, poco se conoce de las fases tardoantiguas de estos edificios, aunque hay evidencias interesantes del uso tardío del anfiteatro, tal y como encontramos en uno de los libros que nos regalaron el primer día.

    Para cerrar el círculo de nuestro viaje, decidimos tomar nuestra última cena junto a la primera y fantástica vista de Mérida: bajo las columnas del Templo de Diana. Tuvimos suerte de encontrar un sitio justo enfrente del templo y disfrutamos de una tarde agradable recordando todo lo que habíamos visto y hecho. Durante las próximas semanas continuaremos estudiando la bibliografía de Mérida, pero ahora con imágenes claras de los yacimientos y la epigrafía en nuestras mentes.

    Última cena en el templo de Diana
  • ¡¡Feliz verano!!
    Baelo Claudia y su playa
    …a descansar y a disfrutar! ¡Buenas vacaciones a todos, y nos vemos a la vuelta, en septiembre!
     
  • Lanzamiento oficial del proyecto en Madrid

    Tras tres meses desde el inicio formal de ATLAS, hemos tenido la oportunidad de lanzar oficialmente el proyecto con una reunión semi-presencial en la Casa de Velázquez en Madrid!

    Para los que no conozcáis la Casa de Velázquez (CdV), es una institución francesa que promueve el intercambio artístico, cultural y académico entre Francia y España. Su impresionante sede se encuentra en Ciudad Universitaria, la cual mira al valle del río Manzanares. Además de su bonita arquitectura y vistas, también dispone de una impresionante biblioteca. ¡Ha sido realmente un placer poder empezar nuestro proyecto y pasar unos cuantos días trabajando en la CdV!

    Algunas fotografías de la Casa de Velázquez: a la izquierda, el impresionante patio; a la derecha, la fantástica biblioteca.

    El lanzamiento oficial del proyecto tuvo lugar el lunes 12 y el martes 13 de julio. Doce miembros del proyecto pudieron viajar hasta Madrid, mientras que la otra mitad se unió a la reunión virtualmente. Tras un año de eventos similares en este formato híbrido, la CdV lo tenía todo a punto y pudimos compartir el debate científico con nuestros colegas conectados desde otros puntos de España, Túnez, Alemania, Francia y el Reino Unido. Sin duda, fue una gran oportunidad poder conocer a los miembros del proyecto y debatir distintos aspectos del mismo. El lunes comenzamos con la introducción al proyecto. Sabine y Laurent explicaron los detalles más técnicos y científicos del proyecto, así como la organización en base a nuestras tres sedes: la Casa de Velázquez en Madrid, la Université La Rochelle y la Universität Hamburg. Después, Frédéric presentó el WebSIG a los miembros del proyecto.

    Frédéric, en medio de la sala, presentando el WebSIG en la reunión semi-presencial.

    Aunque bueno, las cosas no siempre salen como se planean… De hecho, uno de los participantes tuvo algunos problemillas con el micrófono al principio y no había manera de oirlo. ¡Pero nada que no pudiera solucionarse mediante una llamada telefónica a la antigua! En la imagen podéis ver a Laurent aguantando el teléfono con el manos libres para que el resto de participantes en la sala y aquellos conectados virtualmente (los podéis ver abajo a la derecha) pudiéramos oír su intervención.

    Simpática fotografía de Laurent en el momento de la llamada.

    Al debatir sobre el WebSIG salieron algunas cuestiones sobre la base de datos que nosotros ya nos habíamos planteado. La primera es obvia: ¿cómo conjugamos una realidad compleja con una base de datos estructurada? Si creamos una categoría independiente para cada uno de los edificios no seremos capaces de ver patrones generales ya que habremos introducido cada edificio como un elemento independiente. Así que tenemos que encajar los edificios en alguna categoría. Un buen ejemplo de esta problemática es el ya mencionado xenodochium de Mérida porque se trata del único xenodochium documentado en nuestros diez casos de estudio. ¿Debemos introducirlo en la base de datos como xenodochium? ¿O debemos crear una categoría para “hospital” o “hostal” de manera que sea más sencillo observar el desarrollo de instituciones similares? Continuaremos mejorando nuestra base de datos a medida que vayamos incorporando más datos y encontrándonos con nuevas cuestiones.

    Pero en esta reunión no debatimos únicamente sobre la base de datos. Como mencionamos en nuestra cuenta de Twitter, contamos también con una serie de ponencias pensadas para iniciar el debate sobre las distintas líneas de investigación del proyecto. La primera fue a cargo del prof. dr. Javier Arce y se tituló “Los paisajes urbanos en la Antigüedad tardía”. Esta conferencia abrió un interesante debate sobre la terminología que debemos utilizar al analizar la ciudad tardía. A continuación, la prof. dra. Sonia Gutiérrez propuso otro debate interesante a través de su conferencia “La ciudad y el territorio”. Surgieron así preguntas sobre cómo definir el territorio de las ciudades durante la Antigüedad tardía, puesto que algunas desarrollaron varios roles (por ejemplo, como capitales provinciales pero también como capitales de diócesis). Entonces, ¿cómo debemos analizar sus territorios administrativos? La última conferencia, titulada “Un réseau de villes dans l’Antiquité tardive”, estuvo a cargo del prof. dr. Chokri Touihri, quien señaló que debemos examinar nuestros diez casos de estudio dentro de una red de ciudades aún mayor. Sólo de este modo podremos entender verdaderamente el rol y el desarrollo de las ciudad en la Antigüedad tardía. Estas tres interesantes ponencias y los debates surgidos a través de ellas nos encarrilaron para los talleres previstos para cada una de las temáticas.

    Imagen de la reunión híbrida durante la conferencia del prof. dr. Chokri Touihri.

    Para esta reunión teníamos planeados tres talleres concretos para discutir y organizar distintos grupos de trabajo en consonancia con las tres líneas de investigación principales del proyecto: vidas urbanas; la ciudad y su territorio; y red de ciudades (véase el apartado “Ámbitos de investigación” en esta misma página web). Durante el debate fueron apareciendo varios temas que, dentro de estos ámbitos de estudio, era evidente que necesitaban de mayor atención. Es por ello que decidimos formar varios grupos que trabajarán estos temas concretos de interés para nuestro proyecto y que están en línea con las líneas de investigación mencionadas más arriba.

    En definitiva, estamos muy contentos con este primer encuentro de nuestro proyecto. Fue fantástico poder conocer a varios de los miembros en la Casa de Velázquez, y fue todavía mejor poder debatir las principales líneas de estudio con la gran mayoría de colegas gracias a las herramientas digitales. Ya tenemos ganas de nuestro próximo encuentro programado para enero de 2022 en Hamburg. ¡Cruzamos los dedos para que podamos reunirnos todos en un mismo sitio!


     

  • El primer caso de estudio: progreso en el WegSIG a través de Baelo

    El mes pasado nos reunimos en La Rochelle para estrenar nuestra base de datos WebSIG con un taller formativo a cargo del experto en la materia, Frédéric Pouget. Tras cuatro días de formación nos adentramos en las profundidades del WebSIG, aunque por suerte Frédéric ha estado al lado observando y asegurándose de que todo iba bien. La ventaja de utilizar esta herramienta desde el principio es que podemos ir haciendo cambios sobre la marcha. De hecho, al ir usándola hemos descubierto algunos problemillas con las opciones de búsqueda, pero nada que no pueda arreglarse. Otras cuestiones que se han planteado son más de carácter estético, ya que los iconos que tenemos ahora en el WebSIG necesitan una mejora. Por suerte, Sabine conoce a un diseñador realmente paciente… Cada vez que creaba una nueva versión le pedíamos que añadiera o eliminara otros iconos. Nos tememos que habrá creado como una docena de versiones de los iconos… Pero bueno, ¡nuestros mapas van a quedar estupendos!

    Captura de pantalla del WebGIS con los nuevos iconos y la ficha de análisis de La Silla del Papa.

    Como sabéis, nuestro primer caso de estudio es Baelo Claudia, que es entretenido y también nos plantea varios retos. Uno de ellos es la enorme cantidad de trabajos publicados y accesibles (aquí tenéis un buen ejemplo) que hacen difícil familiarizarse con todos los debates científicos existentes. Asimismo, estudiar el yacimiento desde el despacho nos plantea otro reto. Leer y comprender informes y plantas arqueológicas es mucho más sencillo si se visita el yacimiento en cuestión, pero dadas las circunstancias actuales esto no era una opción. Sin embargo, Baelo Claudia vuelve a ser un buen punto de partida en este sentido ya que gran parte del yacimiento puede ser visitado virtualmente. Por supuesto, no pretendemos decir que esto sea suficiente ni parecido a visitar el yacimiento con nuestros propios ojos; y tampoco se trata de realizar la autopsia de los vestigios arqueológicos para visitar la playa de Bolonia. Pero ante las actuales limitaciones a la hora de viajar, en ocasiones street view ha sido realmente útil. 

    Imagen panorámica del yacimiento de Baelo Claudia.

    Como habréis visto en nuestro feed de Twitter, hemos estado trabajando sobre la epigrafía de Baelo Claudia. Lamentablemente, no se conocen demasiadas inscripciones tardías. Pero aún así hay algunas realmente interesantes, como la inscripción funeraria dedicada a Sabina. Esta inscripción, datada a inicios del siglo VI, es un ejemplo estupendo para mostrar la existencia de una comunidad cristiana en la ciudad.

    Otro trabajo en marcha es la digitalización de los planos arqueológicos de la Baelo tardoantigua. Nuestro objetivo es crear nuevos mapas para cada periodo que permitan mostrar la dinámica de la ciudad en la Antigüedad tardía. Gran parte del trabajo ha consistido en recopilar e investigar los múltiples indicios de ocupación tardoantigua. Cada elemento arqueológico perteneciente a nuestro período de estudio ha sido añadido y descrito en la base de datos. La semana pasada os mostramos el ejemplo del yacimiento de la Silla del Papa.

    Por otro lado, hace unos días Laurent, Sabine, Pieter y Ada se reunieron virtualmente para compartir y debatir el trabajo realizado sobre Baelo Claudia. Para entonces gran parte de los vestigios arqueológicos y todos los epigráficos habían sido ya añadidos en el WebSIG y pudimos intercambiar nuestras perspectivas e interpretaciones sobre la evolución de la ciudad tardoantigua. Lo cierto es que es realmente útil poder ver con con una simple ojeada al mapa todos los edificios, infraestructuras urbanas e inscripciones tardoantiguas. Además, al haber incorporado los hallazgos arqueológicos más recientes hemos obtenido una imagen ligeramente distinta a la ofrecida por los estudios precedentes. De hecho, todavía no se ha realizado ningún plano de Baelo en la Antigüedad tardía, cuestión a la que nuestro proyecto pretende poner solución. Esta será una valiosa herramienta para analizar el desarrollo urbano de Baelo, pero también para compararlo con los otros casos de estudio para los cuales también pretendemos crear nuevos planos arqueológicos.

    Sabine, Pieter, Laurent y Ada durante la reunión virtual del pasado 22 de junio.

    Durante la reunión virtual también comenzamos a abrir el debate sobre la evolución de Baelo en la Antigüedad tardía. Al revisar la bibliografía disponible, hemos advertido que la historiografía tradicional considera que hubo un claro punto de inflexión en la historia de la ciudad, marcado por un terremoto que se data presumiblemente en el siglo III. Además, hay un claro predominio de estudios sobre la ciudad altoimperial, que generalmente hacen hincapié en su supuesta destrucción por dicho terremoto, por lo que se ha creado una suerte de línea divisoria en la investigación y a menudo nos encontramos con que a partir del siglo III la ciudad no se analiza con tanto detalle. Nuestro objetivo es, por tanto, recopilar todas las evidencias disponibles de los siglos III a VIII para comprender y reconstruir su desarrollo a lo largo de estas centurias. Finalmente, escribiremos una reflexión y nuestra interpretación sobre la evolución de Baelo en la Antigüedad tardía en la ficha del WegSIG correspondiente a la ciudad. Se trata de una ficha que permite este tipo de discusiones de carácter más general, en la cual podremos reconsiderar la idea de una ciudad en declive tras el supuesto terremoto del siglo III. 

    Y tras dedicar tres meses al estudio de esta “pequeña ciudad” de la costa atlántica, es el momento de empaquetar nuestras maletas y trasladarnos a nuestro siguiente caso de estudio. El día 1 de julio nos refrescaremos en el xenodochium de Masona antes de introducirnos en nuestro siguiente caso de estudio a orillas del río Ana.


  • Inmersión lingüística y taller WebSIG en La Rochelle

    Tal y como os adelantamos en la entrada anterior, este mes de mayo el proyecto ANR-DFG ATLAS tenía prevista la realización de un taller formativo sobre el WebSIG en La Rochelle. Gracias al riguroso cumplimiento de todas las medidas sanitarias pertinentes, este encuentro se ha podido llevar a cabo de manera presencial entre los días 17 y 21 de mayo en la propia universidad de La Rochelle, donde Laurent Brassous recibió a Sabine Panzram, Pieter Houten y Ada Lasheras con gran generosidad en la misma estación de tren. Sin duda, estas jornadas de trabajo han sido un éxito y nos han permitido dar un impulso importante no sólo al WebSIG, sino también al desarrollo del proyecto en general.

    El taller formativo se inició el martes 18 con una presentación detallada del funcionamiento de la página WebSIG a cargo de Frédéric Pouget. Asimismo, durante esta presentación Frédéric nos mostró los entresijos de la base de datos de la cual se nutre el WebSIG, que ha sido creada por el equipo de La Rochelle y en cuyo desarrollo también ha colaborado un grupo de estudiantes de la misma universidad – desde luego, ¡han hecho un trabajo excelente! Esta explicación ha resultado fundamental para conocer el gran abanico de posibilidades que ofrecen estas herramientas informáticas, pero también para una óptima incorporación de los datos históricos y arqueológicos. Pero, ¿qué es un WebSIG?

    Captura de pantalla de la interfaz web de nuestro SIG hemos empezado por Belo, como podéis ver.

    Las siglas SIG se corresponden con el término “Sistema de Información Geográfica”, el cual hace referencia a un conjunto de herramientas informáticas que permiten el almacenamiento, integración y análisis de datos geográficamente referenciados (aquí tenéis un curso organizado por Toletum). Su aplicación en estudios arqueológicos e históricos ha crecido exponencialmente en las últimas décadas, hasta el punto de convertirse en herramientas imprescindibles para gestionar y visualizar grandes volúmenes de datos sobre el plano geográfico, ayudando a su vez a un análisis más complejo de los mismos. En el caso concreto de nuestro proyecto, este SIG se presenta en una interfaz web alojada en el servidor Huma-Num, una infraestructura de investigación para las ciencias humanas desarrollada por el CNRS, el Campus Condorcet y la Université d’Aix-Marseille.

    Parte del equipo trabajando durante el taller WebSIG en La Rochelle. De izquierda a derecha: Ada Lasheras, Pieter Houten, Frédéric Pouget y Laurent Brassous.

    Pero, por supuesto, en este taller formativo no todo ha sido teoría, ¡también hemos pasado a la práctica! Desde el mismo martes 18 y hasta el viernes 21 hemos ido incorporando toda la información recogida sobre Baelo Claudia que, como sabéis, es el caso de estudio por el que decidimos empezar el pasado mes de abril. Éste ha sido un trabajo colaborativo, en el que también han participado Laurence Tranoy y Stephanie Guédon, y a través del cual hemos ido poniendo en común las distintas cuestiones que iban surgiendo. Así, de manera paralela al debate sobre las denominaciones y organización de los distintos elementos o sobre el modo de presentar la información, hemos podido ir implementando nuevas mejoras en la base de datos y en el propio WebSIG.

    Como podéis imaginar, estas jornadas y las conversaciones con nuestros colegas en la universidad de La Rochelle han supuesto una verdadera inmersión lingüística – en especial para Pieter y Ada, que justo empiezan sus andaduras con el francés. Este taller WebSIG ha traído consigo una clase de francés ya que todo se explicó en este idioma, si bien Frédéric fue realmente paciente y nos hablaba despacio y repetía amablemente cuando era necesario. En los momentos en que aún así no acabábamos de comprenderle, Laurent nos proporcionaba una estupenda traducción al castellano. Ésta es de hecho la lengua que todos tenemos en común y es por eso que hemos decidido utilizarla para nuestros debates – aunque para complicar un poquito más la cosa, también hablamos en alemán y en inglés. ¡Está claro que no tenemos problema alguno en representar el multilingüismo de nuestro proyecto! Sin embargo, es cierto que uno de nuestros debates es cómo mostrar el trilingüismo del proyecto en el WebSIG. Pero bueno, esta todavía es una cuestión abierta, así que ya volveremos a ella en otra entrada del blog. Si no os lo queréis perder, podéis seguirnos en esta página o, todavía mejor, podéis hacerlo en nuestra nueva cuenta de Twitter: @ATLAS_cities


  • ¡Hemos empezado!

    El pasado 16 de abril tuvo lugar la primera reunión con la que se puso en marcha el proyecto ANR-DFG ATLAS. En este primer encuentro nos reunimos un grupo reducido y, como es ya habitual en estos días, lo hicimos de manera virtual. Por un lado, teletrabajando desde casa, estaban Sabine Panzram, desde Hamburg; Laurent Brassous, desde La Rochelle; y Pieter Houten, desde Utrecht. Ada Lasheras se unió desde su nuevo lugar de trabajo, la Casa de Velázquez en Madrid. Lo cierto es que los tres teletrabajadores sintieron algo de envidia, especialmente porque teníamos planeado realizar nuestro primer encuentro en la Casa de Velázquez. Nos habría gustado poder empezar el proyecto con una reunión en la que estuviéramos todos los miembros del equipo, que cuenta con casi treinta investigadores e investigadoras. Sin embargo, como somos un equipo bastante internacional, mayoritariamente procedente de Francia, Alemania, España y Túnez, tendremos que esperar hasta que podamos reunirnos todos en un mismo lugar. ¡Cruzamos los dedos para que sea posible pronto!

    Ada (izquierda) trabajando en la Casa de Velázquez en Madrid y Pieter (derecha) teletrabajando en Utrecht.

    Este escenario tan internacional trae consigo otro reto: qué idioma hablar. Para tratar de ser lo más inclusivos posible, este es un proyecto plurilingüe en que se usan preferentemente el castellano, el francés y el inglés. De este modo también esperamos llegar al mayor número de personas posible dentro de nuestros ámbitos de investigación. Nuestra página web y blog de noticias estarán en estos tres idiomas. Ya dedicaremos una entrada específica a cómo funciona esta comunicación plurilingüe dentro del equipo…

    Volviendo a nuestra reunión virtual inicial, tras las presentaciones estuvimos comentando los primeros pasos a seguir en el proyecto. Empezamos con una primera aproximación a la interfaz del WebSIG, que es realmente muy intuitiva y prometedora. Tal y como indica el nombre completo del proyecto, en los próximos años vamos a investigar el urbanismo de distintas ciudades tardoantiguas del sur de la Península Ibérica (principalmente de la antigua provincia de la Baetica) y del actual Norte de África (la antigua Africa Proconsularis). En concreto, hemos escogido diez ciudades como casos de estudio, cinco de cada región. El WebSIG nos va a permitir aunar y analizar los datos a nivel arqueológico y de fuentes escritas en cada uno de nuestros casos de estudio (indicados en el mapa). Así, a lo largo de los próximos tres años vamos a trabajar sobre estas ciudades una a una. En la reunión decidimos empezar con el caso de Baelo Claudia, así que ¡hacednos saber si conocéis alguna publicación reciente sobre la Bolonia tardoantigua que no debamos pasar por alto!

    Regiones y ciudades de estudio en el siglo IV d.C.

    Uno de nuestros objetivos es, de hecho, recoger las publicaciones más relevantes de cada caso de estudio y sobre el urbanismo tardoantiguo en general. En este sentido, y teniendo en mente el principio de acceso abierto, estamos utilizando Zotero como gestor de referencias bibliográficas. Al final del proyecto, nuestra librería de Zotero será publicada y se podrán consultar online las referencias bibliográficas más destacadas. Mediante el uso de este programa de acceso abierto queremos ofreceros todo el material disponible para avanzar en el estudio de “nuestras” ciudades tardoantiguas.

    Así pues, ya hemos dado los primeros pasos y nuestra investigación está empezando a tomar forma a nivel virtual. Como queremos mantener este espíritu, pero también esperamos poder combinar lo digital con lo analógico, estamos organizando un taller formativo en La Rochelle sobre el WebSIG. Esperamos que la situación actual nos permita un encuentro presencial en nuestra sede de la costa atlántica en La Rochelle.

    Deseamos que os haya gustado esta primera entrada en el blog de nuestro proyecto. El mes que viene os presentaremos al equipo con un poquito más de detalle. Nuestro objetivo es publicar una breve entrada al menos una vez al mes. Así que no dudéis en hacernos llegar vuestras sugerencias si hay algún tema de nuestra investigación que queráis que tratemos en este blog. ¡Estad atentos para más detalles científicos, noticias, futuros eventos, retos y divertidas curiosidades del proyecto!