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  • Viaje al fascinante Túnez tardoantiguo

    Para unos especialistas en la Antigüedad tardía como nosotros tener la oportunidad de dedicar unos meses al estudio concreto de Cartago es una maravilla. Esta ciudad nos ofrece innumerables vestigios de este periodo y, además, con una monumentalidad excepcional. Sin embargo, es igualmente cierto que, para los no iniciados, ubicarse en esta inmensa ciudad y localizar las evidencias epigráficas y arqueológicas no siempre resulta sencillo. Así que, cuando supimos que finalmente íbamos a poder organizar un viaje a Túnez para tener una mejor idea de la antigua Cartago, ¡no cabíamos en nosotros mismos del entusiasmo! Ya no sólo íbamos a analizar la ciudad a través de la bibliografía sino que realmente íbamos a poder realizar una autopsia como es debido, in situ.

    Aún así, cuadrar las agendas y los horarios de vuelo de un equipo repartido en varios puntos de la geografía europea no es tarea fácil. No obstante, ¡conseguimos organizar el viaje para la semana del 7 de marzo! Ada y Pieter fueron los primeros en llegar a Túnez, el lunes por la tarde. Nuestro colega y miembro del proyecto ATLAS, Chokri Touihri, fue un fantástico anfitrión y nos vino a recoger al aeropuerto. El trayecto desde el aeropuerto al hotel, en la céntrica avenida Habib Bourghiba, nos puso en situación. Una carretera de tres carriles puede pasar a ser fácilmente una de cinco, y cuando te saltas la salida simplemente das marcha atrás. Lo único que Chokri pudo decirnos es: ¡bienvenidos a África! Tras el check-in en el hotel, Chokri nos llevó a La Goulette para cenar en un auténtico restaurante tunecino. El plat du jour era dorada a la brasa (¡km 0, procedente del golfo de Túnez!), que acompañamos con el brick, una especie de empanada, hecha con una masa finísima y rellena de huevo y atún.

    Martes, empezamos a descubrir Túnez

    El martes por la mañana Sabine se puso en marcha hacia Túnez, mientras Ada y Pieter empezaron a descubrir la ciudad. De camino a la estación del TGM, el tranvía que se dirige a la zona donde están los restos arqueológicos de Cartago, nos pararon varios tunecinos. Todos identificaron a uno de nosotros como alemán (os dejamos adivinar a quién de los dos), nos dieron la bienvenida e ¡incluso nos aconsejaron sobre nuestra visita! El trayecto en tranvía fue otra experiencia que no vamos a olvidar fácilmente. Empezó siendo sencillo, en un vagón bastante espacioso, pero al acercarnos a Cartago se llenó de repente, ¡tanto que ni siquiera las puertas se podían cerrar! Bajarse de un vagón tan abarrotado no parecía una tarea fácil, pero aprovechamos el surco abierto por otros pasajeros que también trataban de salir y conseguimos descender en la estación de Dermech.

    Empezamos nuestra visita por el cercano Musée Romain et Paléochretien, donde se encuentra la basílica conocida como Basilique Dermech, o bizantina, o de Carthagenna. Como ya habíamos descubierto, la multiplicidad de nombres para un mismo sitio es una práctica habitual en Cartago y aunque el topónimo Dermech ya se utilice en otros puntos parece que no es impedimento para usarlo de nuevo… De hecho, para nuestro desconcierto, hay varias basílicas llamadas Dermech. La de Carthagenna, o bizantina, es una de ellas y cuenta además con un pequeño museo donde se exponen algunas de sus piezas más significativas y también otras procedentes de la cercana Maison des auriges grecs. La basílica se conserva únicamente a nivel de cimientos y en esta estación del año estaba ricamente florecida, pero bastó dar una vuelta para empezar a hacernos la idea de las impresionantes dimensiones de los edificios conservados en esta ciudad. Este es el caso también de la basílica de Bir Messaouda, situada a unos metros de la de Carthagenna, y de la cual no se ven más que apenas un par de muros. Aún así, la extensión del terreno sin duda hace evidente que las dimensiones de esta basílica (¡de unos 50 m de largo!) eran igualmente grandes.

    Fotografías del Musée Romain et Paléochretien. A la izquierda, algunos de los pavimentos de la Maison des auriges grecs; a la derecha, los restos de la basílica de Carthagenna.

    Desde aquí seguimos nuestra ruta hasta el área arqueológica de las Termas de Antonino. En esta zona se conservan varios vestigios de interés para nuestro proyecto, como la Basilique Dermech I (sí, de nuevo este topónimo), también conocida como basílica de Douïmes. Además, también visitamos la llamada Chapel d’Asterius y, para alegría de alguien, la vivienda tardoantigua conocida como Maison du Triconque. Era imposible seguir el ritmo de Ada mientras se dedicaba a registrar todos los restos, incluso con una escala portátil en cada una de las fotos.

    La llamada Chapel d’Asterius a la izquierda; a la derecha, Ada emocionada en la Maison du Triconque.

    Por supuesto, tampoco dejamos de visitar las imponentes Thermes d’Antonin aunque se alejen de nuestro período de estudio. La verdad es que la inmensidad de este edificio y su magnífico estado de conservación nos dejaron sin palabras. Así que tras un café contemplando este monumental paisaje con vistas al mar, nos recorrimos los rincones de estas termas, admirando su arquitectura pero también la fantástica epigrafía preservada. Aquí Pieter disfrutó como un niño porque había inscripciones por todos lados. Se deleitó especialmente con la inusual forma de la letra K en uno de los monumentales epígrafes (AE ), que no sólo estaba dedicado a Marco Aurelio y Lucio Vero ¡sino que contenía una segunda inscripción en honor de Teodosio y Arcadio!

    Las impresionantes termas de Antonio, a la izquierda; y la querida inscripción (AE 1949, 27 y 28) de Pieter, a la derecha.

    La zona arqueológica de las Villes romaines fue la última visita de la mañana, donde se conserva el conjunto de viviendas aristocráticas tardoantiguas mejor preservado de la ciudad: la Maison du Cryptoportique, la Maison de la Rotonde, la Maison de la Volière, o la Maison de Bassilica, entre otras. Es aquí donde encontramos el Mosaïque des cheveaux que describimos en un tweet. Al pasear entre sus fantásticos peristilos y lujosos espacios de representación nos pudimos hacer una idea del privilegio que debía ser vivir en un lugar así, alejado del alboroto del foro y de las áreas comercial y portuaria, pero igualmente con excelentes vistas al mar y al golfo de Túnez.

    Fotografía de la sala circular que da nombre a la Maison de la rotonde.

    Tras esta visita, Pieter y Ada se dirigieron hacia el Musée de Carthage (no sin algo de desvío, por obviar los consejos de un atento taxista), ya que teníamos prevista una reunión con la ilustre investigadora Lilian Ennabli y Sihem Aloui. La señora Ennabli es la persona que necesitas conocer al estudiar la Cartago cristiana. Ha escrito varios libros sobre esta temática, pero también los principales corpora epigráficos sobre epigrafía cristiana. Pero, antes de la reunión, Pieter y Ada quisieron entrar al museo para comer algo, así que en la taquilla se aseguraron de que pudieran volver a entrar con la misma entrada, en caso de que tuvieran que salir a buscar a la señora Ennabli. El hombre de la taquilla les hizo confirmar al menos dos veces que realmente tenían una reunión con la señora Ennabli, mirándolos como si estuvieran locos, e incluso llamó a su compañero para comentar la extraña circunstancia de que aparentemente dos “turistas” tuvieran una reunión con la señora Ennabli. Al final, después del embrollo, no hubo ningún problema y Pieter y Ada estuvieron comiendo en los jardines del museo con Sabine y Chokri, que llegaron poco después.

    La reunión en sí fue de mucha ayuda. Lilian Ennabli fue muy amable y nos señaló algunos de los aspectos más relevantes de lo que ella llama la Cartago cristiana. Además, conocimos a Sahim Aloui, una investigadora que actualmente está trabajando en las inscripciones de Damous-al-Karita, y a Moz Achour, conservador del museo. Con estos especialistas sobre la Cartago tardoantigua estuvimos comentando las posibilidades para la reconstrucción 3D de las basílicas y dónde encontrar la bibliografía necesaria. Además, pudimos mostrarles nuestro WebSIG y el trabajo realizado hasta el momento, que fue muy bien recibido y despertó un gran interés.

    Los miembros del proyecto ATLAS (de izquierda a derecha: Ada, Pieter, Chokri y Sabine) junto a Lilian Ennabli y Sihem Aloui, frente al Musée de Carthage.

    Al acabar la reunión, nuestro anfitrión Chokri nos llevó a ver otros restos arqueológicos, más impresionantes aún si cabe. Visitamos el anfiteatro, donde fueron ejecutadas Perpetua y Felicidad, las primeras mártires cristianas del África romana cuya muerte está documentada. De aquí nos dirigimos a La Malga, un conjunto inmenso de cisternas de enormes dimensiones, destinadas a recoger el agua procedente de los acueductos para abastecer a la ciudad. Por último, pudimos disfrutar de un tranquilo paseo por las hermosas calles de Sidi-Bou-Saïd y de una taza de té verde y menta con almendras, con unas vistas maravillosas al golfo de Túnez.

    Vistas al golfo de Túnez desde Sidi-Bou-Saïd.

    Miércoles, visita al INP y a la Madina

    Al día siguiente el núcleo de ATLAS estaba ya al completo, pues Laurent llegó el martes por la noche. Empezamos el día con una visita matutina a la Medina de Túnez, recorrimos varias de sus sinuosas calles y pudimos visitar algunos de sus maravillosos rincones. Uno de ellos fue, para nuestra sorpresa, la propia oficina de Chokri, que se encuentra en un precioso edificio histórico con una magnífica decoración de estuco calado y azulejos. ¿Os imagináis trabajando en un sitio así? Lo cierto es que a algunos de nosotros nos encantaría…

    Desde allí nos dirigimos a la sede central del Institut National du Patrimoine (INP) de Túnez, cuyo edificio es igualmente fantástico. Aquí nos recibió Mohedinne Chaouali, miembro también de nuestro proyecto, que nos esperaba para una reunión con el director general del INP. Sabine y Laurent presentaron el proyecto y explicaron los objetivos para los dos próximos años. La reunión fue sin duda un éxito, ya que podemos contar con la cooperación del INP para nuestros planes futuros.

    Interior de uno de los magníficos palacios conservados en la Medina de Túnez.

    Tras la reunión nos dirigimos a una sala de actos ya que, como anunciamos en nuestra página de Facebook y en Twitter, los directores fueron invitados a dar una conferencia sobre el proyecto. Sin embargo, la instalación y conexión del ordenador y proyector en esta sala no fue una tarea fácil. Trabajar en edificios históricos tiene un innegable encanto, pero a veces puede resultar difícil solventar cuestiones técnicas. Pero gracias a la atención de nuestros huéspedes, finalmente conseguimos que todo funcionara y Sabine y Laurent pudieron presentar el proyecto ATLAS a una audiencia realmente interesada, que dio pie a un animado debate tras la charla.

    Sabine y Laurent presentando el proyecto ATLAS en el Institut National du Patrimoine (fotografía: Mediation Artistique Koko).

    Tras el debate, que continuó un rato más en la plaza frente al INP, nos adentramos en la Medina junto a nuestros huéspedes del INP para ir a comer. Paseando por sus estrechas calles y todavía hablando sobre el proyecto, uno de los colegas tunecinos saludó a otro compañero del INP que se acercaba hacia nosotros. Fue entonces cuando prestamos atención al grupo que teníamos delante y nos dimos cuenta que Antonia Bosanquet, del RomanIslam Center, y Anna Leone, miembro de ATLAS propiamente, estaban dirigiéndose hacia nosotros. ¿Qué posibilidades había de encontrarnos a estas colegas en las serpenteantes calles de Túnez? Tras una rápida conversación decidimos volver a vernos para cenar ese mismo día, ya que debíamos continuar nuestra ruta para llegar a tiempo para… bueno, ¡para comer!

    Selfie del fortuito encuentro ATLAS – RomanIslam en las calles de la Medina.

    El restaurante donde comimos era un antiguo funduq, o posada, espléndidamente conservado y rehabilitado. Es interesante observar cómo las estrechas calles de la Medina esconden edificios tan espaciosos y con patios así de verdes. Nuestra mesa tenía sol y sombra, algo que fue fácilmente solucionado con sombreros de paja para aquellos que lo necesitaran. Pero nos pareció que estábamos algo ridículos con ellos y, en realidad, los colegas de Hamburg estaban bastante contentos disfrutando de algo de sol. La comida del restaurante estaba deliciosa, así que ¡muchas gracias al INP por llevarnos!

    Después de esta agradable comida era el momento de volver a trabajar. El INP fue tan amable de proporcionarnos dos coches y dos conductores para facilitar nuestra visita a las distintas partes de la ciudad. Además, nos acompañó una guía para explicarnos cada uno de los yacimientos de Cartago a los que fuimos. Empezamos por la basílica dite sainte Monique, o la basílica de san Cipriano. Lo cierto es que no quedan demasiados restos de esta basílica, así que fue realmente útil contar con esta guía que nos fue especificando dónde debíamos centrar la mirada para hacernos una idea del edificio y sus dimensiones. A continuación nos dirigimos a las villas romaines que Ada y Pieter ya habían visitado. Sin embargo, pudimos aclarar algunas de las cuestiones que teníamos: la piscina de una de las casas, que no acabamos de comprender qué hacía ahí, resultó ser una “reconstrucción” de finales del siglo XX… La siguiente parada fue Damous-al-Karita, una basílica mucho más impresionante que las que visitamos el martes. Ya desde la carretera pudimos apreciar su inmensidad; de hecho, ¡llegó a tener una extensión de 1,5 ha! La reconstrucción de las filas de columnas permite hacerse una buena idea del tamaño de las naves del edificio principal. De hecho, esta enorme basílica formaba parte de un conjunto eclesiástico mayor, que incluía un baptisterio, un salón para asambleas y un gran martyrium de planta circular y subterráneo.

    A la izquierda, el grupo visitando el interior del martyrium de Damous-el-Karita. A la derecha, Laurent tomando una foto de la basílica.

    Jueves, ruta arqueológica por el interior de Túnez

    Empezamos muy temprano este día. Desayunamos a una hora intempestiva, las 6 de la mañana. Hasta el panadero andaba dormido, pues el pan no llegó hasta las 6.45h. Por suerte, el Carlton ofrece una amplia selección más allá del pain et croissant y pudimos comer antes de que llegara el pan recién horneado. A las 7 en punto los dos conductores con los coches que amablemente nos proporcionó el INP estaban listos para llevarnos a Mactaris y Zama Regia. Pero cogimos direcciones distintas: Chokri, Sabine y Ada fueron directamente hacia Makthar, mientras que Laurent y Pieter dieron un rodeo hasta Bou Salem para recoger a Moheddine.

    Llegamos a Makthar bien entrada la mañana, donde Moheddine nos hizo una visita guiada. El yacimiento es realmente impresionante, hay muchísima arqueología y epigrafía a ver y a investigar. Moheddine nos enseñó todos los vestigios de época tardoantigua para mostrarnos todo lo que esta ciudad podía ofrecer. Ciertamente, este es un yacimiento muy interesante y estamos considerando las posibilidades de añadir Makthar a nuestros casos de estudio. Tal vez leáis más sobre esta ciudad en futuros posts. A mitad de nuestra visita, Moheddine nos dio una pequeña sorpresa, ¡un segundo desayuno con pizza! Tras este desayuno al estilo Hobbit y una vez acabamos de visitar el resto del yacimiento, era el momento de continuar hacia nuestro siguiente destino.

    A la izquierda, Moheddine nos muestra una de las fortificaciones bizantinas de Mactaris; a la derecha, el edificio de la llamada Schola Juvenes.

    Después de algo menos de una hora en coche llegamos a Zama Regia, donde nos ofrecieron todo un banquete para comer, ¡incluyendo couscous casero! Aquí conocimos a los y las arqueólogas y estudiantes que forman el equipo que trabaja en este yacimiento, donde además cuentan con unas instalaciones para hospedarse y desarrollar las necesarias tareas de investigación tras la propia excavación. Ellos fueron nuestros guías en la visita al extenso yacimiento, cuya larga ocupación y profunda estratigrafía nos dejó boquiabiertos. Pero también el paisaje de la zona, con vastos altiplanos, tan distinto al paisaje costero, nos resultó fascinante. Tras 20 años de excavaciones han podido sacar a la luz parte del área monumental de la ciudad romana, incluyendo un templo enorme de compleja arquitectura; el perímetro de la amplia fortaleza bizantina; y un sector del asentamiento altomedieval. Pero, sin duda, el yacimiento tiene muchísimo más que ofrecer. ¡Estaremos atentos a futuros hallazgos!

    Panorámica del área monumental de Zama Regia.

    De vuelta a Túnez, volvimos a contar con los dos conductores del INP que tan amablemente nos habían estado llevando por todos lados desde el miércoles y durante todo el jueves. Los mirábamos con asombro y un poco de temor mientras conducían por las concurridas calles de Túnez y las carreteras locales entre Mactar y Zama. Como íbamos con dos coches, cogimos caminos diferentes otra vez: Chokri, Sabine y Ada fueron directamente para Túnez, mientras Moheddine, Laurent y Pieter pasaron por Bou Salem para dejar a Moheddine. Como este segundo itinerario implicaba algo de desvío, Sabine y Ada estaban bastante contentas de tomar la ruta directa y evitar un rato más de viaje. Laurent y Pieter fueron rumbo a Bou Salem ciertamente con algo de envidia, pero fue un viaje agradable y durante el trayecto estuvieron comentando varios temas, como las diferencias en el mundo académico de Túnez, Francia, Alemania y los Países Bajos.

    Laurent y Pieter con uno de los conductores, en el viaje de vuelta.

    Viernes, día de regreso

    El día anterior ya nos despedimos de nuestros colegas tunecinos porque el viernes debíamos coger nuestros vuelos de regreso a diferentes horas de la mañana. Lo cierto es que teníamos sentimientos encontrados, algunos nos habríamos quedado una semana más… Túnez nos ha fascinado, especialmente a aquellos que no lo conocíamos, y estamos deseando poder volver. Esa mañana, Sabine, Laurent, Pieter y Ada tomaron su último desayuno en el Carlton comentando la gran oportunidad que ha sido poder organizar este viaje y conocer todos estos yacimientos y vestigios tardoantiguos de la mano de los verdaderos especialistas que, tan amablemente, nos han acompañado en nuestra visita. Hemos vuelto a nuestras respectivas oficinas con algo de Fernweh, pero con energías renovadas y, sin duda, un mejor conocimiento para continuar nuestra investigación sobre la Cartago tardoantigua.


     

  • El segundo caso de estudio: Mérida nos plantea nuevos retos

    Como os adelantamos hace unas semanas, en enero nos despedimos de “la Roma de Hispania” para cruzar el Mediterráneo y centrarnos en la otrora némesis de Roma, Cartago. Así que como ya hicimos con nuestro primer caso de estudio, Baelo Claudia, hoy toca hacer balance de nuestro trabajo sobre el segundo caso de estudio, Emerita Augusta.

    Puente Romano y Puente Lustitania sobre el Guadiana

    El estudio del yacimiento gaditano nos planteó varios retos en su día y, desde luego, el emeritense no ha sido menos. Por un lado, nos hemos encontrado con una enorme cantidad de datos, tanto epigráficos como arqueológicos, y ¡de ello da cuenta nuestro WebSIG! Además, Mérida sigue siendo una ciudad viva, donde los edificios actuales se superponen a los antiguos, por lo que resulta mucho más difícil localizar los vestigios arqueológicos a través del visor de satélite y no siempre disponemos de las coordenadas para situarlos con exactitud. Afortunadamente, la visita que realizamos el pasado mes de septiembre nos permitió familiarizarnos con su urbanismo y conocer de primera mano las últimas intervenciones arqueológicas en la Mérida tardoantigua.

    Captura WebSIG Mérida ciudad

    Junto a esto, también hemos estado trabajando codo a codo con nuestro especialista Frédéric Pouget para introducir una nueva mejora en el WebSIG. Como os contamos en nuestra primera entrada de este blog, para gestionar las referencias bibliográficas del proyecto estamos usando Zotero, un programa de software libre donde hemos creado una librería compartida con los miembros del proyecto. Así que, en las últimas semanas, hemos estado trabajando conjuntamente con los especialistas de La Rochelle en la base de datos para vincular nuestra creciente librería de Zotero con el WebSIG. Y finalmente, tras mucha prueba-error, hemos conseguido introducir esta nueva herramienta que nos permite simplemente seleccionar las referencias bibliográficas del listado que ya tenemos registrado en Zotero. De este modo, ya no duplicamos el trabajo de registro bibliográfico (en Zotero y en el WebSIG) y evitamos errores, al no introducir manualmente las referencias en el WebSIG. Aún quedan algunas cositas por solventar, pero ¡es sin duda un gran avance!

    Pero volvamos a nuestra querida ciudad a orillas del Guadiana. Como Emerita es un caso de estudio muy extenso, no vamos a poder realizar una revisión de toda la ciudad en este post porque nos saldría más bien un libro. Así que nos vamos a centrar en tres aspectos distintos de la misma. En primer lugar vamos a examinar la basílica de Santa Eulalia, un lugar donde la arqueología (Ada) y la epigrafía (Pieter) se encuentran. A continuación vamos a acercarnos al territorio emeritense, para ver qué es lo que ha estado haciendo Pieter en su amor hacia los territorios. Por último nos centraremos en las casas de ámbito urbano y periurbano, que Ada ha ido recopilando, analizando e introduciendo en la base de datos.

    Uno de los edificios más destacados de la Mérida tardoantigua es la basílica de Santa Eulalia, construida a mediados del siglo V. Se encontraba al norte de las murallas de la ciudad, en una zona suburbial donde se había desarrollado una necrópolis desde el siglo IV. No es extraño, sin embargo, encontrar este tipo de basílicas tempranas en zonas de enterramiento, ya que a menudo se construían cerca o incluso encima de las tumbas de los mártires. La basílica de santa Eulalia es, de hecho, una de estas basílicas funerarias y martiriales, lo cual significa que este lugar empezó siendo un cementerio cristiano generado alrededor del mausoleo que muy probablemente acogía los restos de la mártir local, Eulalia.

    Fotografía interior santa Eulalia (P. Mateos – IAM)

    Podemos observar claramente esta ocupación funeraria no sólo a través de los vestigios arqueológicos (la imagen anterior habla por sí sola), sino también a través del gran número de epitafios encontrados dentro de la iglesia. Uno de ellos es la triple inscripción mencionada en uno de nuestros tweets. La razón por la que la gente quería enterrarse en el interior, o al menos cerca, de la iglesia era por la creencia de que la proximidad al santo o mártir favorecía su  posición como cristiano y que, en el momento de la resurrección, la conexión con el santo les   aseguraría la entrada al cielo.

    Cerca de la basílica de santa Eulalia encontramos otro edificio de interés: el xenodochium. Según las Vitas sanctorum patrum Emeretensium el obispo Masona hizo construir un xenodochium en el año 580 para “los peregrinos y enfermos pobres” (VSPE V, III, 4), el cual ha sido identificado con el edificio situado al este de santa Eulalia, datado arqueológicamente en la segunda mitad del siglo VI. Su planta arquitectónica es realmente distinta a la de una iglesia y su ubicación a las afueras de la ciudad podría encajar con la idea de un lugar para los extranjeros (indicado por la raíz xeno- de su nombre, del griego ξένος). ¿Podrían, entonces, los viajeros refrescarse antes de entrar en la ciudad y, tal vez, incluso hospedarse en el xenodochium? Pero cuando nos fijamos en la epigrafía, la cosa se complica un poco más, ya que se encontraron muchas inscripciones funerarias alrededor de este edificio. Claro que tampoco es extraño encontrarse con epigrafía de este tipo en el área extramuros de la ciudad, aquí es donde se espera que estén las necrópolis. Y también es bastante habitual que los suburbios se desarrollen encima de necrópolis. Sin embargo, esta epigrafía funeraria encontrada junto al xenodochium se fecha en el mismo período que la construcción del edificio. Esto, de nuevo, nos plantea preguntas sobre su función. Si se trata de un hostal o de un hospital, ¿por qué hay sepulturas a su alrededor? ¿Cuál es la relación entre el edificio y las tumbas?

    Planta xenodochium (Mateos 1995, fig. 2. y inscripción griega de la zona con referencia a la era hispánica DLX… (CILAE 1173)

    El territorio de Emerita Augusta no es un tema fácil. El primer problema que nos encontramos es precisamente establecer los límites del territorio (tardoantiguo) de Emerita. La delimitación territorial que actualmente tenemos en nuestra base de datos se basa en el trabajo de Cordero Ruiz (2010), pero la información territorial procede en parte de la tesis de Cordero Ruiz (2013) y de la tesis Franco Moreno (2008). Ambas obras nos proporcionan un extenso catálogo con datos arqueológicos y de algunas inscripciones del territorio. Como podemos observar en nuestras entradas, esta información se concentra en el sector suroeste, lo cual nos llevó a preguntarnos si se trataba de un sesgo creado por un estudio desigual del territorio o si bien respondía a una realidad histórica. Las concentraciones de la epigrafía parecen indicar que efectivamente nos encontramos ante una distribución real de los vestigios. De hecho, se trata de una distribución que no es sorprendente, pues sigue el recorrido del Guadiana. Las áreas más al norte del territorio son bastante accidentadas ya que se corresponden con el sector occidental de los Montes de Toledo. Es también interesante señalar que la mayoría de las iglesias del territorio emeritense se sitúan en un radio de 20 km, es decir unas cuatro horas andando. Hacia el suroeste nos encontramos con dos iglesias más alejadas, a unos 60 km, dos días a pie desde Emerita. ¡Estos hallazgos deben ser analizados con mayor detalle! Ya tenemos un nuevo tema para que el grupo Territorio pueda compararlo con otras ciudades caso de estudio que también cuenten con territorios tan amplios.

    Imagen del territorio emeritense en el WebSIG

    Tampoco el análisis de las viviendas tardoantiguas de Emerita es una tarea sencilla, especialmente por la inmensa cantidad de datos disponibles. Por suerte, contamos con estudios recientes y exhaustivos sobre esta temática, especialmente la tesis doctoral de Álvaro Corrales Álvarez publicada en 2016. Si examinamos la cronología de estas casas, rápidamente podemos observar que la mayoría se fechan en los siglos III-IV y que, a partir del siglo V, el número total de edificios domésticos desciende claramente. No obstante, es igualmente cierto que gran parte de estos edificios domésticos de época tardorromana se conoce  de manera muy parcial, gracias al hallazgo de mosaicos o algún muro. Aún así, contamos con un corpus bastante amplio de viviendas de los siglos III-IV con un buen grado de conservación que nos permite  observar diferencias socioeconómicas y de ubicación dentro de la ciudad. Por un lado, nos encontramos con domus con ricas decoraciones musivarias y parietales que parecen situarse mayoritariamente intramuros. Por otro, se han localizado también edificios domésticos más modestos, que también contaban con espacios para actividades productivas y agropecuarias, situadas extramuros. Sin embargo, observamos un claro cambio a partir del siglo V. El número de domus, o casas de tradición romana, que continúa en uso desciende y proliferan nuevos espacios domésticos intramuros. A menudo estas nuevas viviendas ocuparon antiguos edificios y presentan largas secuencias de uso, que van del siglo V a VIII. Se trata, sin duda, de un fenómeno interesante que deberemos contrastar con las dinámicas del resto de casos de estudio. ¿Es un fenómeno exclusivamente hispano, o se observan patrones similares en el norte de África? ¿Podemos identificar estos patrones en un tipo de ciudad concreta, como aquellas que tenían estatus de capital, o se trata de un fenómeno generalizado?

    Imagen evolución casa Morería y fotografía de la misma (Alba 2008, fig. 8)

    En cualquier caso, está claro que el estudio de Mérida nos ha permitido avanzar muchísimo en el conocimiento de las ciudades tardoantiguas hispanas, a la vez que nos ha suscitado nuevas preguntas para el análisis comparativo con el resto de casos de estudio. Así que ahora, con todas estas inquietudes en mente, es un buen momento para dirigirnos hacia África. Y qué mejor lugar para empezar a conocer la dinámica urbana en la orilla sur del Mediterráneo que a través de una de sus mayores metrópolis, Cartago.


     

  • Coloquio ATLAS en Hamburg
    Del lunes 24 al miércoles 26 de enero hemos celebrado el segundo encuentro de ATLAS, titulado Ciudad y Antigüedad tardía: avances y perspectivas. Nos reunimos en la sala de lectura de la siempre impresionante Kulturwissenschaftliche Bibliothek Warburg, o sencillamente la Warburghaus. Gracias a su planta ovalada, la sala crea la ambientación perfecta para el intercambio y debate entre los ponentes y asistentes, pero también entre las distintas personas del público. Además, como no todos los miembros pudieron finalmente venir a Hamburg, la reunión fue en formato híbrido. Así, personas de todas partes pudieron seguir virtualmente la reunión y unirse al debate – ¡desde lugares tan lejanos como Brasil!
    Fotografía de la Warburghaus con los carteles del coloquio ATLAS.
    El título del coloquio es ya explicativo de su objetivo: debatir los avances y perspectivas de los siete grupos de investigación del proyecto. Dividimos el coloquio en varias sesiones correspondientes con los distintos grupos, y en cada una de ellas se invitó a un ponente externo al proyecto para que hiciera una presentación sobre la temática del grupo. A esta ponencia le seguía una presentación del trabajo en curso del grupo de investigación. Tras ambas presentaciones teníamos previstos 30 minutos para la discusión. Aunque, como suele pasar, los debates pudieron haber durado mucho más, como lo hicieron algunas de las presentaciones 😉 Pero por suerte siempre teníamos una pausa para el café o la comida después de las sesiones, así que pudimos continuar el debate durante estas pausas. Lunes, 24 de enero Los dos directores abrieron el coloquio de la manera ya habitual en ATLAS, mostrando así cómo iban a ser los debates: Sabine empezó en castellano, mientras que Laurent lo hizo en francés. Dentro del proyecto la gran mayoría de los miembros hablan al menos uno de estos idiomas y entienden el otro. De este modo podemos mantener debates simultáneamente en francés y castellano.
    Sabine y Laurent durante la inauguración del coloquio.
    Como invitado en la inauguración del coloquio tuvimos a Hervé Inglebert, de la Université Paris Nanterre, quien nos ofreció una ponencia magistral sobre la posición del proyecto ATLAS dentro de debates más amplios. El profesor Inglebert empezó su análisis historiográfico con los primeros autores que analizaron la Antigüedad tardía, Riegl y Strzygowski (1901), y continuó hasta llegar a la actualidad, a la vez que exponía las amplias problemáticas y debates con los que podíamos encontrarnos en nuestro proyecto. ¿Cómo entendemos la Long Late antiquity? ¿Qué hay sobre el marco geográfico? Su conclusión fue, sin embargo, fortificante: el proyecto ATLAS está muy bien posicionado dentro de los estudios sobre la Antigüedad tardía.
    Instantánea del debate posterior a la ponencia de Hervé Inglebert.
    El primer grupo de investigación fue el de Poder político y ciudad, e invitaron a Javier Martínez Jiménez de la University of Cambridge. En primer lugar mostró los cambios en los patrones de los asentamientos urbanos de época visigoda, planteando la cuestión “¿qué es una ciudad?”. A continuación se centró en los aspectos políticos que esconden las nuevas fundaciones urbanas y señaló que el control de ciertas áreas pudo ser una de las explicaciones para estas fundaciones. Con estas nuevas ciudades el rey podría haber fomentado la creación de nuevas élites y la adhesión de la población a su figura. La presentación del grupo estuvo a cargo de Javier Arce y Rubén Olmo, y ofrecieron un análisis sobre los gobernadores provinciales y las ciudades de Hispania. Advirtieron que la evidencia, epigráfica y textual, es bastante exigua y no permite decir mucho acerca de la relación entre la ciudad y el gobernador. Pero pudieron observar que los gobernadores eran especialmente activos en las capitales: Tarraco, Emerita Augusta y Corduba. La pregunta que se plantea es si el estudio de África realmente proporcionaría una imagen distinta.
    Javier Arce y Rubén Olmo durante la presentación del grupo Poder político y ciudad.
    Acabamos el primer día ‒ o mejor dicho tarde ‒ del coloquio como siempre hacemos en la Warburghaus: con una recepción. Los bocaditos de comida y la bebida sin duda ayudan a los asistentes a conocerse y a iniciar los debates más informales. En este sentido, debemos mencionar a la siempre amable y atenta señora Drößler, la fuerza silenciosa tras toda la comida y bebida en la Warburghaus. Sin su ayuda no habríamos tenido unas pausas tan agradables. Martes, 25 de enero Empezamos el día a paso ligero con una excelente visita guiada por la ciudad a cargo del guía turístico local, Dominik Kloss. Comenzamos desde el hotel y de camino hacia el centro paramos en el RomanIslam Center y, más importante aún, en la oficina de ATLAS (también conocida como el despacho de Pieter). Dominik nos explicó el desarrollo de Hamburg desde sus orígenes como centro de intercambio y comercio en la confluencia del Elba y el Alster hasta la construcción del edificio de la universidad en 1911 y la propia fundación de la universidad en 1919.
    Fotografía durante nuestra visita guiada por el centro de Hamburg.
    La sesión matinal del martes empezó con la Forma de los espacios urbanos. El grupo invitó a Gisella Cantino Wataghin de la Università del Piemonte orientale, quien dedicó su ponencia al análisis del rol de las ciudades, especialmente de aquellas más pequeñas, en el Italia septentrional durante la Antigüedad tardía. Su aproximación a los cambios en los sistemas de asentamiento y estructuras internas, así como a las fortificaciones de las ciudades se adecuó a la perfección con la presentación del grupo. Nuestra postdoc de ATLAS, Ada Lasheras, y Stefan Ardeleanu estuvieron a cargo de la presentación de nuestro grupo más amplio. Este grupo coordinó realmente su trabajo y mostró un análisis excelente sobre los cambios que pueden observarse en las ciudades tardoantiguas tanto del norte de África como del sur de Hispania. En concreto, se centraron en la reorganización interna de la ciudad y en las nuevas jerarquías que surgieron tras estos cambios.
    Ada Lasheras y Stefan Ardeleanu durante la presentación del grupo la Forma de los espacios urbanos.
    Tras la visita guiada y esta primera sesión cerramos la mañana relativamente pronto. Era hora de continuar nuestro intercambio científico de una manera más informal en el restaurante y con un buen plato de pasta. Las sesiones de la tarde empezaron con Julia Sarabia-Bautista, de la Universidad de Alicante, como ponente del grupo Territorio, quien presentó un estudio sobre la ocupación de larga duración en los territorios alrededor de las ciudades del territorio de Alicante. Asimismo, mostró que las áreas periurbanas a menudo presentaban múltiples áreas de ocupación pero en un lapso de tiempo menor, posiblemente moviéndose una vez agotados los recursos. Las áreas periféricas, por su parte, muestran una ocupación con mayor continuidad, lo que plantea la cuestión de si estas zonas son más autárquicas y sostenibles.
    Fotografía de la ponencia de Julia Sarabia-Bautista.
    Jesús García Sánchez mostró una visión similar sobre el territorio de Emerita, a través de nuevos datos obtenidos mediante prospecciones pero también a través de los datos ya publicados. Nuestro postdoc de ATLAS, Pieter Houten, añadió el estudio de África con el caso de Carthago en base a la información disponible en el artículo de Sycamore y Buchanan. Dado que en ATLAS sólo utilizamos materiales ya publicados, las cuestiones planteadas sobre este tipo de datos son relevantes. El debate posterior sobre cómo definir las categorías fue útil para el análisis de los distintos territorios.
    Pieter Houten y Jesús García durante la presentación del grupo Territorio.
    Tras un café con un apetitoso pastel hamburgués ‒ la señora Drößler siempre nos cuida ‒ tuvo lugar la última sesión del día: Economía. Desde la University of Liverpool invitamos a Alfred Hirt para que nos presentara sus estudios sobre la minería en África y la Península Ibérica durante la Antigüedad tardía. Nos habló de la reducción de las actividades mineras y trató de buscar las razones para explicar este declive. El argumento común de que las minas habían quedado agotadas no es cierto, ya que la minería continuó posteriormente. Alfred argumentó que fue una combinación de factores lo que llevó a la disminución del rendimiento de las minas; es decir, que mantener en funcionamiento las minas se hizo demasiado costoso. Parte del problema era la fijación de la mano de obra, de modo que los mineros especializados no podían moverse a nuevas regiones mineras para iniciar allí su actividad. Ruth Pliego, quien asistía al coloquio virtualmente, introdujo al debate la cuestión sobre el origen del oro para las acuñaciones en el noroeste durante la Antigüedad tardía.
    Ada Lasheras presentando al ponente Alfred Hirt.
    El grupo sobre la economía se centró en tres temas principales: Darío Bernal presentó las actividades haliéuticas en el estrecho de Gibraltar y la interrelación entre Hispania y África. A continuación mostró el trabajo de Jaime Vizcaíno sobre el análisis de la posición económica de Carthago Nova y la reutilización de antiguas áreas públicas como talleres y espacios productivos. Touatia Amraoui continuó la presentación con el examen de las actividades pesqueras en Leptiminus, pero también de los talleres (hornos) para la producción de ánforas para el vino y el aceite de oliva. Sin embargo, los lugares de producción específicos de vino y aceite todavía no se han encontrado. De manera similar, se han localizado los hornos de Carthago pero no se han podido vincular con la producción rural.
    Instantánea del debate tras la presentación del grupo Economía.
    Cerramos el día con una agradable cena en el restaurante local Broderson, que no puede pasarse por alto en un encuentro en Hamburg. El plato típico, llamado Labskaus, asusta a quienes no saben lo magnífico que es y, de hecho, en cada ocasión hemos conseguido que gane algunos adeptos más. Miércoles, 26 de enero Último día, último siglo. La ponencia para el Siglo VIII realizada por Carolina Doménech Belda, de la Universidad de Alicante, se centró en el análisis de las monedas y sellos de los tiempos de la conquista árabe-bereber en el norte de África y en la Península Ibérica. Entre los hallazgos más recientes están los sellos o precintos que se vinculan al pago de tributos y que se localizan especialmente en el sur de Hispania y en la Narbonense. También nos presentó la evolución de las llamadas monedas de conquista, un numerario de oro que presenta cambios lingüísticos pero también en la leyenda. Las primeras acuñaciones islámicas mostraban representaciones de los reyes con una leyenda bilingüe en latín y árabe. Gradualmente el latín fue desapareciendo y las monedas pasaron a ser anicónicas y únicamente incluían la leyenda en árabe. Sin embargo, es interesante observar que las monedas de plata y cobre no tuvieron esta evolución, sino que empezaron directamente en árabe.
    Carolina Doménech durante su ponencia.
    Sonia Gutiérrez presentó el trabajo del grupo sobre el siglo VIII, “Los tiempos de la conquista (siglos VII-VIII): problemas de registro”, en que se examinó lo que la arqueología nos permite conocer sobre estos siglos “oscuros”. Entre los principales problemas están la correcta datación de los vestigios y la falta de evidencia material, incrementada por la metodología aplicada en las antiguas excavaciones de algunos yacimientos de relevancia. Además, a menudo los materiales se datan antes o después de los siglos de la conquista, lo cual contribuye a esta imagen de un período sin evidencia arqueológica.
    Sabine Panzram presentando a Sonia Gutiérrez durante la sesión Siglo VIII.
    La primera sesión de la mañana continuó en la sala del café, con unos deliciosos Hamburgian Franzbrötchen.  En la segunda sesión matutina del último día, el grupo Epigrafía invitó a Isabel Velázquez (Universidad Complutense de Madrid) como ponente, quien presentó una panorámica sobre la epigrafía de época visigoda. Además, también analizó algunos de los problemas de datación de las inscripciones, si bien durante el período visigodo los epígrafes hispanos ofrecen una buena base para datar en base a la paleografía. El trabajo del grupo de epigrafía fue presentado por Javier Arce y Pieter Houten, y se centró en las inscripciones honoríficas del período. El declive de la cultura epigráfica de este tipo de textos es realmente claro y parece sustentar la idea de un hábito epigráfico en decadencia a partir de finales del siglo IV. Sin embargo, la epigrafía funeraria continuó claramente en períodos posteriores y, por tanto, deben tenerse en cuenta otros tipos de textos antes de extraer conclusiones generales.
    Pieter Houten y Javier Arce durante la presentación del grupo Epigrafía.
    Para comer caminamos hasta nuestro nuevo restaurante italiano favorito, donde comimos tantos antipasti y pasta como quisimos (y pudimos). La última sesión de nuestro coloquio se dedicó a la Terminología, para la cual invitamos a Álex Corona Encinas, de la Universidad de Navarra, a presentar los aspectos jurídicos de las instituciones municipales en la Antigüedad tardía. Álex analizó la legislación romana durante el reinado de Justiniano, centrándose especialmente en cómo el poder central trató de limitar los privilegios y poderes de la aristocracia local. El grupo de terminología aportó tres perspectivas distintas en tres presentaciones. Así, Stéphanie Guédon nos dio a conocer la realidad urbana en el norte de África y la continuación de las gentes como comunidades urbanas autogobernadas. Rubén Olmo continuó con una panorámica del cambio de terminología en los textos clásicos, donde parece observarse un cambio hacia un uso más general del concepto municipium al comparar a Plinio el Viejo con Amiano Marcelino. Sabine Panzram se centró en la realidad del sistema de asentamientos urbanos cuando se observa el cambio de terminología; por ejemplo, de urbs a civitas y de vicus a castellum o castrum. Además, señaló que en el periodo visigodo la élite urbana pasó a depender más del rey, perdiendo así su posición política dentro de la comunidad.
    Stéphanie Guédon, Rubén Olmo y Sabine Panzram durante la presentación del grupo Terminología.
    Para cerrar, invitamos a Jean-François Bernard de la Université de Pau et des Pays de l’Adour a que nos presentara los planes futuros de ATLAS: las reconstrucciones 3D. Nos mostró cómo la reconstrucción de las ciudades antiguas está basada en una larga tradición que puede remontarse a la Antigüedad y a artistas como Rafael. Estos dibujos hechos a mano son, de hecho, una magnífica herramienta para visualizar las ciudades antiguas. Las reconstrucciones 3D modernas tienen una base sólida gracias a la arqueología, pero abren debates sobre cómo representar las incertidumbres. Durante el debate, Christoph Eger tuvo la oportunidad de mostrar las reconstrucciones 3D que el LVR Xanten pudo llegar a obtener de su trabajo.
    Jean-François Bernard durante su ponencia sobre las reconstrucciones 3D.
    El día finalizó con el agradecimiento de Sabine Panzram y Laurent Brassous a todos los asistentes en la Warburghaus y online por sus presentaciones y participaciones en el debate.  Consideraron, con razón, que el coloquio había sido un éxito. Además de estas palabras de agradecimiento, aprovechamos para terminar con una tradición: el debate general dirigido por Javier Arce sobre los beneficios (y los problemas) del trabajo en grupo. Llegó a la conclusión de que lo mejor sería reunirse con mayor regularidad. Estamos deseando volver a reunirnos en el próximo encuentro en La Rochelle en noviembre de 2022! El día terminó con la cena de despedida en Neumanns. De nuevo un buen lugar para que los participantes disfruten de una buena comida y tengan algo más de tiempo para debatir antes de volver a casa.
    Viñeta conclusiva de nuestro coloquio, dibujada por Sonia Gutiérrez.

  • ¡Felices fiestas!

    ¡Os deseamos una feliz Navidad 🎄☃️ y un próspero año nuevo 🥂🎆!Volvemos después de Reyes 👑👑👑 con más noticias sobre ATLAS 🤗

  • Una ojeada al 2021
    Parece que fue ayer cuando publicamos nuestra primera entrada en este blog, pero lo cierto es que de eso hace prácticamente ¡nueve meses! El tiempo pasa volando cuando te dedicas al estudio de una temática tan apasionante como el fenómeno urbano en la Antigüedad tardía y, aunque parezca increíble, 2021 se acaba en apenas unas semanas. Así que tal vez sea una buena ocasión para mirar atrás y recapitular todo el trabajo que hemos ido desarrollando en ATLAS. De hecho, desde el inicio del proyecto, el pasado mes de abril, hemos hecho bastante cosa. En esta misma sección de noticias os informamos de la primera reunión que tuvimos, de manera virtual, Sabine, Laurent, Pieter y Ada. La situación sanitaria nos obligó a posponer el encuentro presencial que teníamos previsto con todos los miembros del proyecto en la Casa de Velázquez, pero (alerta, spoiler) afortunadamente pudimos organizarlo unos meses más tarde. Así que el proyecto se puso realmente en marcha con el taller WebSIG que organizamos en la Université de la Rochelle. Fue entonces cuando algunos de los miembros del proyecto tuvimos la oportunidad de conocernos en persona y averiguamos cómo comunicarnos los unos con los otros. Tal y como pudisteis leer en mayo, este encuentro fue una auténtica inmersión lingüística.
    A la izquierda, una bonita vista de La Rochelle. A la derecha, Ada, Pieter, Frédéric y Laurent trabajando sobre el WebSIG.
    Durante el encuentro en La Rochelle, además de debatir sobre la denominación y categorización de los distintos elementos incluidos en el WebSIG, también establecimos que íbamos a dedicar tres meses para cada caso de estudio. Esto hace un total de 30 meses, lo que nos permitiría acabar justo antes del final del proyecto. Así que como por entonces el proyecto ya llevaba unas semanas en marcha, decidimos estudiar el caso de Baelo Claudia en seis semanas. Ya en aquel momento nos pareció un reto, pero poco sabíamos sobre lo que nos esperaba… Pero conseguimos acabar el estudio de Baelo y, en el proceso, aprendimos cómo manejar el WebSIG.
    Imagen de una ficha y captura de pantalla del trabajo realizado sobre Mérida en el WebSIG.
    Así, en julio pudimos presentar los avances en nuestra herramienta SIG ante gran parte de los miembros del proyecto. Como os hemos avanzado, el encuentro para el lanzamiento oficial del proyecto en la Casa de Velázquez fue pospuesto y, finalmente, pudimos celebrarlo de manera híbrida los días 12 y 13 de julio. Fue una ocasión fantástica para conocer a más miembros del proyecto y debatir sobre la base de datos, pero también sobre las distintas líneas de estudio dentro del proyecto. De este modo, se crearon varios grupos de investigación que han estado trabajando desde entonces en temáticas concretas y de relevancia para avanzar en el conocimiento de las ciudades tardoantiguas del norte de África y el sur de Hispania.
    Fotografías del fantástico patio de la Casa de Velázquez.
    Tras un otoño ajetreado yendo de congreso en congreso, y después de unas 15 semanas de trabajo, estamos a punto de finalizar nuestro segundo caso de estudio, Mérida. Ahora podemos confirmar que estudiar Baelo y su historia durante la Antigüedad tardía en seis semanas es mucho más sencillo que estudiar Mérida. De hecho, durante nuestra visita el pasado mes de septiembre, ya pudimos darnos cuenta de que esta ciudad tiene mucho que ofrecer. Sin embargo, la cantidad de datos es bastante abrumadora y, además, sabemos de materiales inéditos que esperamos que sean publicados pronto. En cualquier caso, en enero esperamos poder escribir una breve panorámica sobre esta fantástica ciudad y cerrar este capítulo antes de empezar el siguiente el año que viene.
    A la izquierda, Pieter y Sabine durante nuestra visita a Mérida. A la derecha, Sabine presentando el proyecto ATLAS en Alicante.
    Lo más probable es que nuestro próximo caso de estudio sea tan desafiante como el de Mérida: Carthago. Con este primer estudio de caso en Túnez, esperamos contar con la ayuda de nuestros colegas para localizar las obras de referencia más importantes y empezar a trabajar. Aunque algo que sin duda nos mantendrá ocupados es nuestra segunda reunión de ATLAS, que tenemos prevista en Hamburgo del 24 al 26 de enero. ¡Estad atentos a nuestras redes sociales (Twitter y Facebook) para más información!
    Fotografías de la oficina de Pieter, en Hamburg, y de Ada, en Madrid.

     
  • Los grupos de investigación de ATLAS

    Cuando el pasado mes de julio los miembros de ATLAS nos reunimos para el lanzamiento oficial del proyecto, estuvimos debatiendo sobre las principales líneas del proyecto: vida urbana; ciudad y territorio; red de ciudades. Los debates llevaron a la creación de grupos de investigación que van a centrar su atención en temáticas específicas dentro de las grandes líneas de estudio del proyecto. El proceso de decisión sobre qué grupos debían formarse fue de mutuo acuerdo: un miembro proponía un tema que podía ser de interés y, si éste era secundado por otro miembro, el grupo quedaba formado. Después de esta primera reunión en Madrid, cada miembro podía unirse a uno o más grupos dentro de la lista de grupos de investigación propuesta. Resulta interesante que esto supuso una segunda selección de los grupos, ya que algunos no salieron adelante. Pero al final tenemos varios grupos de investigación que cubren los distintos aspectos de la Antigüedad tardía en la Península Ibérica y el norte de África. Cada grupo refleja bien la diversidad de nuestras líneas de investigación y, además, cada grupo cuenta con especialistas tanto en la Península Ibérica como en el norte de África. De esta manera nos aseguramos de que la perspectiva comparada de nuestro proyecto será parte de estos grupos.

    Imagen de nuestra primera reunión en la Casa de Velázquez, el pasado mes de julio.

    Los grupos de investigación

    Tenemos grupos de investigación dedicados al estudio de temáticas variopintas. Por un lado, el grupo de “Poder político y ciudad” trata aspectos de carácter sociológico. Éste era el caso también del grupo “Religión” pero, finalmente, este equipo se ha unido al enorme grupo de la “Forma de los espacios urbanos”, ya que también se va a centrar en los edificios de representación religiosa dentro de las ciudades. Este gran grupo, que se ha tragado a casi la mitad de los miembros de ATLAS (pero afortunadamente mucha gente se ha unido a dos grupos), va a examinar otros aspectos como el redimensionamientos y la jerarquización topográfica de los centros urbanos tardoantiguos. Éste es uno de los grupos con una clara aproximación arqueológica. Otro grupo arqueológico es el centrado en el territorio, en el que indagarán sobre los territorios de las ciudades desde la perspectiva de la Arqueología del Paisaje. En la arqueología el enfoque económico está siempre presente y, de hecho, tenemos un grupo dedicado a esto que va trabajar sobre los aspectos productivos y las redes comerciales de las ciudades. Una perspectiva más teórica y metodológica la podemos encontrar en los grupos “Terminología” y “Siglo VIII”. Un momento, ¿tenemos un grupo para un siglo en concreto? Pues sí, resulta que este es un siglo realmente complejo de examinar tanto en el norte de África como en la Península Ibérica. Se van a centrar, por tanto, en las dificultades que todavía existen a la hora de definir el registro arqueológico del siglo VIII y en la evolución de las ciudades durante este siglo ‘plenamente post-romano’. El último grupo que queda por mencionar es el dedicado al estudio de la epigrafía en ambas regiones. Así que nos podemos aventurar a decir que con todos estos grupos hemos cubierto todos los grandes temas de la Antigüedad tardía.

    Un otoño de congresos y reuniones de grupo

    Como ya escribimos, hemos tenido un otoño bastante lleno de congresos que nos ha llevado por todas partes. Parece que todas las instituciones han estado aprovechando este corto período de fronteras abiertas y incidencia razonablemente baja para volver a los congresos (cruzamos los dedos para no encontrarnos con un largo invierno de confinamiento). Pero como nos gusta estar ocupados, esta temporada también hemos aprovechado para trabajar con los grupos de investigación. Como es habitual con grupos distintos, hemos visto que algunos se reúnen frecuentemente y otros trabajan de manera más autónoma. Pero en cualquier caso, con el plazo marcado para la entrega de títulos y resúmenes fijado para la semana pasada, hemos podido ver que todos han estado trabajando duro para que sus temas favoritos despunten en nuestro proyecto. Además, cada grupo ha tenido que empezar a pensar en su presentación sobre el trabajo que tienen en marcha para nuestro próximo encuentro ATLAS.

    Fotografía de nuestro próximo lugar de encuentro, la Warburghaus en Hamburg.

    El próximo encuentro ATLAS: un pequeño avance

    El próximo encuentro del proyecto ATLAS tendrá lugar en Hamburg entre el 24 y el 26 de enero. Seguimos con los dedos cruzados y esperamos que las nuevas regulaciones sanitarias sean exitosas y todavía podamos reunirnos en persona en la Warburghaus en Hamburg. Cada grupo va a presentar su trabajo en marcha sobre su temática específica. La idea detrás de este formato es que podamos ir trabajando hacia la publicación de nuestro monográfico sobre la Antigüedad tardía. Los resultados de los workshops y grupos nos permitirán reflexionar y presentar una publicación actualizada y básica para el estudio de la Antigüedad tardía en el norte de África y la Península Ibérica. Para fomentar el debate, cada grupo va a invitar a un/a ponente especialista dentro del campo de estudio, para presentar las últimas novedades sobre la temática del grupo. De este modo queremos ampliar el tiempo del debate hacia el resto de miembros del proyecto y esperamos avanzar en nuestra investigación sobre la Antigüedad tardía en conjunto.


  • Un otoño de congresos

    Tras un año y medio de congresos virtuales nos encontramos ante un aumento súbito de congresos en “la vida real” después de este primer verano de casi completa normalidad. Así que en este post os vamos a presentar todos los congresos a los que los dos directores y los dos post-docs han asistido o asistirán este otoño. Cabría añadir otros muchos más en los que participan el resto de miembros de ATLAS, pero entonces este sería un post larguísimo y acabaríamos enumerando casi todos los congresos sobre Antigüedad tardía en España, Túnez y más allá.

    Dado que las universidades están volviendo ya a las clases presenciales, es de esperar que los académicos también queramos empezar a reunirnos de nuevo – aunque el año pasado se demostró que no necesitamos estar presentes en cada congreso para participar. Es genial poder asistir a seminarios de todo el mundo sin crear una huella de carbono enorme por una sesión de dos horas. El chat de la mayoría de programas nos permite saludar a esas caras conocidas y plantear preguntas cuando la vida dentro de casa hace imposible encender el micrófono. Sin embargo, incluso los encuentros digitales mejor organizados no proporcionan las mismas oportunidades. Irse de la habitación para la pausa del café no puede reemplazar el café de un congreso. Bueno, no nos referimos literalmente al café, con esto de trabajar desde casa seguro que todos hemos mejorado muchísimo nuestras habilidades con esta bebida, llegando a un nivel que no se espera de un cátering universitario. Nos referimos a la pausa en sí, 20 minutos de pausa deambulando y hablando con los distintos participantes (y plantearles esa cuestión que realmente querías preguntar pero que pensaste que no acababa de encajar con la discusión general). Y la presencialidad también ofrece la tranquilidad de poder centrarse completamente en las conferencias, sin todas las distracciones y necesidades del ámbito doméstico.

    Parece quedar claro que preferimos los congresos en vivo y en directo, pero si es posible en un formato híbrido para poder seguirlos o participar en aquellos casos en los que no podemos viajar. Y ¿qué congresos hemos tenido desde este mes de octubre? Hemos decidido no incluir una larga y aburrida lista de todos los congresos, sino presentarlos y dividirlos temáticamente en tres ejes: urbanismo, puertos y romanización. Vamos a empezar por ésta última porque se corresponde con los primeros congresos.

    La primera conferencia de octubre – o de finales de septiembre más bien – fue el lanzamiento oficial del centro RomanIslam en Hamburg, entre el 29 de septiembre y el 1 de octubre. Aunque este centro lleva en funcionamiento un año, la inauguración del centro como se merece no se había podido celebrar hasta ahora. El congreso de tres días “New Perspectives on Romanization and Islamication” estuvo co-organizado por nuestra directora, Sabine, y reunió presentaciones de varios miembros del proyecto como pudisteis ver aquellos que nos seguís en Twitter: participaron Javier Arce, Darío Bernal-Casasola (online), Philipp von Rummel y Chokri Touihri. Unos días después de esta conferencia sobre romanización e islamización, la temática de la romanización continuó en Xanten con el congreso Toletum: El ejército y la romanización: Hispania y Germania en comparación, del 7 al 9 de octubre. Como este es la reconocida red de investigación germanohispana dirigida por Sabine, ella fue la encargada de inaugurar esta reunión. Y aunque todavía teníamos por delante dos días de congreso, la imagen tan bien escogida por Sabine enseguida nos reveló cómo el ejército romano integraba a la población local.

    Fotografía de Sabine durante la presentación en Xanten.

    Continuando con el orden cronológico, llegamos a la siguiente temática: urbanismo. Apenas hubo llegado a casa de Xanten, Sabine se fue a París para encontrarse con Laurent y participar en el coloquio de la Université Paris Nanterre “Le phénomène urbain dans l’Antiquité tardive et le haut Moyen Âge”, que tuvo lugar del 11 al 12 de octubre. Nuestros directores fueron invitados a presentar el estado de la cuestión del urbanismo tardoantiguo en la península Ibérica. El coloquio se cerró con las consideraciones de otro miembro del proyecto, Anna Leone. Tras el coloquio de Paris Nanterre tuvimos unos días de descanso, para escribir este post, antes de continuar nuestro tour con las siguientes presentaciones sobre urbanismo.

    A partir de aquí, cambiamos a los congresos futuros. En primer lugar tenemos Small Towns: una realidad urbana en la Hispania Romana en el Museo Arqueológico de Alicante (MARQ), entre el 26 y 28 de octubre. El día 26 Pieter presentará la comunicación “Small Towns a través de la epigrafía”. Al día siguiente será el turno de Laurent, quien presentará nuestro primer caso de estudio, Baelo Claudia, como una pequeña ciudad. Una pequeña ciudad que sin duda nos es especialmente querida 😉 El 3 de noviembre Pieter dará una conferencia virtual, titulada “We don’t need a city: Roman civitates without urban centres in Hispania”, en el Institute of Classical Studies dentro de una serie de conferencias en honor a Simon Keay. Las últimas presentaciones sobre urbanismo tendrán lugar a mediados de noviembre en la Universidad de Alicante. Allí Sabine y Pieter participarán en el Workshop: Net Land. Arqueología, redes urbanas y paisajes de asentamientos en la larga duración. Y con esto cerramos la sección de urbanismo para continuar con una parte específica de la ciudad: los puertos.

    Laurent y Sabine durante la conferencia de la Université Paris Nanterre.

    Es interesante observar que esta parte de la ciudad está bien representada en este otoño de congresos. El 3 de noviembre Ada participará virtualmente en el congreso “Entremares: Emplazamiento, infraestructuras y organización de los puertos romanos” con una comunicación conjunta con Patricia Terrado Ortuño, Anna Gutiérrez Garcia-Moreno y Jordi López Vilar sobre los últimos hallazgos en la Roca Plana, un importante punto de atraque 4dentro del sistema portuario de Tarraco. A continuación viene el coloquio “De Gades a Tanger Med. El futuro de la tradición en el Estrecho de Gibraltar”, co-organizado por Sabine y nuestros colegas de la Casa de Velázquez y la Casa Árabe, desafortunadamente pospuesto en varias ocasiones. Este coloquio tendrá lugar en la Casa Árabe de Madrid, los días 11 y 12 de noviembre y participarán también otros miembros de ATLAS: Darío Bernal Casasola, con una comunicación sobre el papel de Gades en la red comercial del Fretum Gaditanum, y Patrice Cressier, como presidente de mesa en la sesión sobre el período medieval. Finalmente, este otoño de congresos se cierra con el 5º Tarraco Biennal, que en esta edición versará sobre los puertos romanos y la arqueología de los sistemas portuarios y está co-dirigido por Ada, junto a Patricia Terrado Ortuño y Joaquín Ruiz de Arbulo. Nuestra compañera presentará una comunicación sobre el sistema portuario tarraconense a nivel urbano. Pero el congreso también contará con la participación de otro miembro del proyecto, Darío Bernal, y se presentarán otras comunicaciones de interés para ATLAS, como la del sistema portuario de Hispalis y su rol como emporio del Baetis

    El workshop Toletum, del 4 al 7 de noviembre, es más difícil de incluir dentro de estas tres temáticas. Sabine organiza una segunda reunión de Toletum este año, destinado específicamente a la participación de investigadores más jóvenes. Así que esto ha llevado a un programa bien diverso e interesante, con sus propios temas de análisis: arqueología y medio ambiente, arqueología del paisaje, historia económica y historia social del poder.

    Sin duda este está siendo (y va a ser) un otoño realmente intenso, pero nos alegramos de poder volver a coincidir con muchos de nuestros colegas y debatir en vivo y en directo todos estos temas de gran interés para nuestro proyecto. La islamización, el desarrollo urbano y las redes portuarias son aspectos de importancia en el estudio de nuestras ciudades tardoantiguas y estamos seguros que todos estos congresos nos van a permitir volver con las mentes llenas de nuevas ideas y perspectivas que aplicaremos en nuestros casos de estudio.


  • Autopsia de la Mérida tardoantigua

    A pesar del verano tranquilo y silencioso hemos continuado con nuestro trabajo en el proyecto ATLAS, aunque a un ritmo más tranquilo. Para acelerar un poco el paso con el caso de estudio actual, Mérida, decidimos hacer una visita a la ciudad que Schulten definió como “la Roma de Hispania”. Esta visita nos ha brindado varias oportunidades. En primer lugar y ante todo, conocer de primera mano las últimas intervenciones arqueológicas en la Mérida tardoantigua y estar en contacto con los miembros del proyecto y expertos de esta ciudad.

    Sin embargo, no se llega a Mérida así como así. Primero, el equipo de Hamburg, Sabine y Pieter, tenía que llegar a Madrid, con vuelos a horas realmente tempranas. Desde allí, Ada se unió al viaje en tren hasta Mérida y aprendimos que no siempre se debe hacer caso de los anuncios de las pantallas digitales en Ciudad Real, donde tuvimos que hacer trasbordo. Según nuestra información y los anuncios en pantalla, debíamos dirigirnos a la vía 3 para coger el tren hacia Mérida. Sin embargo, el personal de la estación nos dijo que fuéramos a la vía 4. Mientras esperábamos en la vía 4, por megafonía se nos indicaba que el tren para Mérida iba a llegar en breves minutos a la vía 3 y sembró la duda de nuevo: “¿Y si el señor de la oficina está  equivocado…? ¿Tendremos que hacer noche en Ciudad Real?”. Afortunadamente, el hombre tenía razón y pudimos coger nuestro tren en la vía 4 y llegar a Mérida. Nos estábamos adentrando realmente en el interior de España, a medida que íbamos avanzando en el trayecto la temperatura iba subiendo… ¡Y eso de que era ya bien entrada la tarde! Pero al llegar a Mérida a última hora de la tarde pudimos disfrutar de una vista magnífica del llamado Templo de Diana.

    La primera vista del Templo de Diana

    Martes, primer día completo en Mérida

    Tuvimos buenos augurios el martes, esa mañana los pájaros sobrevolaron el camino correcto. Por casualidad, para desayunar escogimos un restaurante que resultó estar al lado del Instituto Arqueológico de Mérida (IAM). Su director, y miembro del proyecto ATLAS, Pedro Mateos, nos encontró disfrutando del desayuno cuando iba a entrar a su oficina. Tras comentar varios temas de nuestra investigación con un café con leche, nos ofreció una visita por los yacimientos y monumentos más importantes. Empezamos con uno que conocía muy bien: la basílica de Santa Eulalia, lugar que él mismo excavó entre los años ‘80 y ‘90. En seguida surgieron varias discusiones interesantes al respecto. Una de las principales cuestiones fue cómo aunar e interpretar las fuentes disponibles: arqueología, epigrafía y la Vida de los Santos Padres. En algunos casos, estas tres fuentes parecen estar de acuerdo, pero ¿y en los que no? Tendremos que volver a esto en los próximos años.

    Santa Eulalia (izquierda) y el equipo dirigido por Pedro en la Morería (derecha)

    Con este magnífico guía pudimos visitar también las últimas excavaciones: un edificio del siglo V localizado en el antiguo foro de la colonia. La arqueóloga Rocío Ayerbe nos lo estuvo enseñando con todo lujo de detalles y nos explicó las más recientes interpretaciones sobre esta compleja excavación. A veces desearíamos que la ciudad fuera un gran campo verde, pero entonces los edificios no se habrían conservado tan bien como ahora… Con Rocío y Pedro visitamos también uno de los monumentos que a menudo se pasan por alto en el foro de la colonia, un edificio tardoantiguo situado junto al templo y del que se conservan los cimientos. Como es habitual en muchas otras ciudades, la plaza del foro se reocupó y construyeron nuevos edificios. Rocío tuvo que irse entonces y nosotros continuamos por la ciudad con Pedro, quien nos llevó a visitar la excavación de Morería, bajo el edificio de la Junta de Extremadura y junto a las murallas de Emerita. Este yacimiento arqueológico conserva una importante vía y varias casas. Por supuesto, nos fijamos en la reocupación y reorganización de la zona durante la Antigüedad tardía, cuando una gran domus de época altoimperial se dividió en varias casas más pequeñas e incluso se instalaron áreas de producción metalúrgica. A continuación visitamos el templo de culto imperial, donde se encontró una interesante inscripción para la alegría de los epigrafistas del grupo.

    Esta exhaustiva visita de la mano de nuestro colega nos despertó aún más el interés por la Mérida tardoantigua y tras despedirnos de Pedro nos dirigimos al Museo Nacional de Arte Romano (MNAR). La fortuna volvió a sonreírnos y pudimos disfrutar de una completa explicación del museo de parte de su directora, Trinidad Nogales, que justo estaba acabando de ultimar los detalles de una exposición que inauguraba al día siguiente en Santa Cruz de Tenerife. Así que, como os contamos en Twitter, pudimos detenernos a hacer la autopsia de una de las muchas e interesantes inscripciones que el museo conserva, como el largo epígrafe que nos informa de la restauración del circo entre los años 337 y 340. Pero además, pudimos descubrir también la fantástica biblioteca del museo, a la que esperamos poder volver y consultar su extensa colección bien pronto. Por ahora, Trinidad nos ofreció una pequeña muestra con el obsequio de varios libros que sin duda nos serán de gran ayuda en nuestro proyecto.

    Biblioteca del MNAR (izquierda) y Trinidad como guía

    Al salir del museo, Pedro nos había preparado una reunión sorpresa con el Consorcio Ciudad Monumental de Mérida en el que consideramos el mejor restaurante de Mérida (opinión respaldada por los profesionales gastronómicos), situado junto al llamado arco de Trajano: A de Arco. Así conocimos a Félix Palmer con quien estuvimos comentando los objetivos y propuestas de nuestro proyecto y quien fue tan amable de asegurarse de que pudiéramos visitar los diferentes monumentos que el Consorcio gestiona. Acabamos la reunión bastante tarde y decidimos quedarnos a comer en el mismo restaurante y ¡menudo descubrimiento! Pudimos disfrutar de una fantástica comida y de unos deliciosos postres, ¡en especial la tarta de chocolate!

    El Día de Extremadura

    El miércoles, tras encontrarnos con varias cafeterías cerradas, nos dirigimos de nuevo al restaurante donde ya desayunamos el día anterior. Nota mental para el futuro: es importante revisar las festividades regionales y locales antes de organizar un viaje… Resultó que era el Día de Extremadura y, por supuesto, muchos comercios estaban cerrados. Por suerte, los museos y monumentos estaban abiertos así que esa mañana empezamos visitando la Colección Visigoda del MNAR. A pesar de ser una exposición pequeña, lo cierto es que tienen piezas muy interesantes que dan cuenta de la monumentalidad de la Mérida visigoda. Lástima que, a pesar de preguntar por él y buscarlo en varios sitios, no pudiéramos hacernos con la publicación del catálogo… ¡Estaremos atentos a la publicación de la nueva edición!

    Nuestro recorrido continuó y avanzamos algo más en la historia de Mérida con la visita de la Alcazaba. Aunque esta parte de la Mérida tardoantigua se escapa del periodo de estudio de nuestro proyecto, conserva igualmente elementos de interés de los siglos III a VIII. Aquí pudimos examinar las murallas de la ciudad, construidas en época altoimperial y reforzadas en el período visigodo. Posteriormente parte de sus materiales fueron aprovechados para erigir la Alcazaba en el siglo IX. Una de las construcciones que utiliza spolia de época visigoda es la torre central con un aljibe (o cisterna), un ingenioso sistema para garantizar la disponibilidad de agua en caso de asedio. La torre dispone de unas escaleras que bajan hasta una cota inferior al nivel del Guadalquivir (en árabe al-Wādī al-kabīr), concretamente hasta la base de la muralla de la propia Alcazaba que se construyó sobre el dique romano (podéis ver una imagen explicativa más abajo).

    Dibujo del Aljibe (Consorcio Ciudad Monumental de Mérida)
    Entrada con columnas visigodas (izquierda) y el aljibe (derecha)

    Por supuesto, lo que llamó nuestra atención fue el uso de capiteles visigodos en la construcción del aljibe y en especial nos desconcertó la colocación de estos elementos arquitectónicos en puntos más bien recónditos. ¿Cuál es la razón para usar estas columnas tan bien decoradas en zonas que no estaban a la vista de todos? A otros, en cambio, nos inquietó la asimetría en la disposición de estos spolia. Sin embargo, la Alcazaba alberga mucho más que unos spolia de nuestro periodo de estudio. Pero como suele pasar, el período tardoantiguo se tiende a olvidar y, de hecho, aquí se conserva una extensa domus que necesita ser estudiada con un poco más de detalle. ¡Estamos deseando conocer mejor esta zona de Mérida!

    Por la tarde, Jesús García, amigo de Pieter e investigador del IAM, se ofreció amablemente a llevarnos a algunos de los yacimientos del territorio de Mérida. Tras un ajetreado viaje por caminos alternativos y otros que parecía que simplemente eran zonas abiertas por el paso de los tractores, llegamos a la basílica paleocristiana conocida como Casa Herrera. Sin embargo, la Fortuna no nos sonrió esta vez: Casa Herrera era en realidad Casa Cerrada. El yacimiento está bien protegido con una valla perimetral, así que sólo pudimos vislumbrar las columnas que estaban en pie desde la distancia. Pero no pasa nada, Jesús conoce este territorio como la palma de su mano y nos llevó por otros caminos alternativos hasta llegar a los canales de mantenimiento del acueducto de Los Milagros. Desde allí la ruta ya se hizo más tranquila a través de carreteras asfaltadas – ¡oh, las maravillas de la modernidad! – hasta el Embalse de Proserpina, que alimentaba dicho acueducto. Con la puesta de sol nos sentamos en sus playas (aunque no todo el mundo estaba de acuerdo en que se pudieran considerar verdaderas playas) y disfrutamos de una cena fantástica con vistas al embalse.

    Último día en Mérida

    Nuestro último día empezó enmendando un error, fuimos a sacar una foto de las inscripciones conservadas en la entrada de la basílica de santa Eulalia:

    Marti · sacrum
    Vettilla · Paculi

    Iam non Marti, sed Iesu Christo D.O.M.
    eiusque sponsae Eulaliae Vir. Mart. denuo consecratum

    Estas son unas inscripciones realmente interesantes. La superior data del siglo II y es una dedicación al dios Marte por parte de Vettilla de Paculus. La inferior es una reconsagración escrita en un momento posterior que se puede traducir como: “Ahora no es a Marte, sino a Jesucristo, Dios onmipotente y misericordioso, y a su esposa Eulalia, virgen mártir, a quienes se ha vuelto a consagrar”.

    Tras las fotografías pertinentes, proseguimos hacia el Xenodochium, al cual ya nos referimos en julio. Es aquí donde pudimos observar las reconstrucciones de algunas de las columnas del Museo Visigodo en su contexto y empezamos a comprenderlo mucho mejor. De nuevo, queda claro que la Antigüedad tardía tiene mucho que ofrecer pero no ha recibido la atención que se merece. Vamos a tratar de hacer todo lo posible para que la Mérida tardoantigua brille un poquito más.

    Nuestro tour por la ciudad continuó con la visita de algunas casas de la élite de la antigua ciudad. La primera parada fue la Casa del Anfiteatro, la cual creíamos que era una domus de época altoimperial, pero resultó que estuvo en uso durante todo el siglo III así que entra en nuestro período de estudio. Junto a la domus también se encontraron algunos mausoleos, entre los cuales está uno de los más famosos: el Mausoleo de los Ríos. En su fachada se encontró la inscripción con las representaciones de los dos ríos de la ciudad: Anas (Guadalquivir) y Barraeca (Albarregas). Desde aquí nos dirigimos a visitar otra domus construida en el período altoimperial, la Casa del Mitreo. Pero esta vez ya habíamos aprendido que la casa podría haber continuado en uso durante nuestro período. Sin embargo, no sería Mérida si no nos hubiera sorprendido todo lo que se conservaba. Aquí nos encontramos frente al llamado Mosaico de la Cosmología, datado en el siglo IV. Y para aquellos que nos seguís en Twitter, sabéis que este se merece un #MosaicMonday.

    Mosaico Cosmológico

    Después de visitar esta última casa era ya hora de comer y, por tercera vez consecutiva, volvimos a disfrutar de nuestro lugar preferido. Durante la comida estuvimos comentando el plan para la tarde, que incluía volver al hotel para continuar con otras tareas menos entretenidas de nuestro trabajo. Seamos honestos, visitar yacimientos arqueológicos y museos es interesante y divertido, a pesar de que cuenta como trabajo para nosotros. Tras finalizar con las tareas pendientes, seguimos nuestro tour arqueólogico por Mérida con una visita al teatro y al anfiteatro. Estos dos edificios se excavaron a inicios del siglo XX, con un interés claro en las fases más antiguas de ocupación, así que a menudo los estratos tardoantiguos se veían sólo como un estorbo que debía ser retirado para llegar a los niveles más antiguos. Como resultado, poco se conoce de las fases tardoantiguas de estos edificios, aunque hay evidencias interesantes del uso tardío del anfiteatro, tal y como encontramos en uno de los libros que nos regalaron el primer día.

    Para cerrar el círculo de nuestro viaje, decidimos tomar nuestra última cena junto a la primera y fantástica vista de Mérida: bajo las columnas del Templo de Diana. Tuvimos suerte de encontrar un sitio justo enfrente del templo y disfrutamos de una tarde agradable recordando todo lo que habíamos visto y hecho. Durante las próximas semanas continuaremos estudiando la bibliografía de Mérida, pero ahora con imágenes claras de los yacimientos y la epigrafía en nuestras mentes.

    Última cena en el templo de Diana
  • ¡¡Feliz verano!!
    Baelo Claudia y su playa
    …a descansar y a disfrutar! ¡Buenas vacaciones a todos, y nos vemos a la vuelta, en septiembre!
     
  • Lanzamiento oficial del proyecto en Madrid

    Tras tres meses desde el inicio formal de ATLAS, hemos tenido la oportunidad de lanzar oficialmente el proyecto con una reunión semi-presencial en la Casa de Velázquez en Madrid!

    Para los que no conozcáis la Casa de Velázquez (CdV), es una institución francesa que promueve el intercambio artístico, cultural y académico entre Francia y España. Su impresionante sede se encuentra en Ciudad Universitaria, la cual mira al valle del río Manzanares. Además de su bonita arquitectura y vistas, también dispone de una impresionante biblioteca. ¡Ha sido realmente un placer poder empezar nuestro proyecto y pasar unos cuantos días trabajando en la CdV!

    Algunas fotografías de la Casa de Velázquez: a la izquierda, el impresionante patio; a la derecha, la fantástica biblioteca.

    El lanzamiento oficial del proyecto tuvo lugar el lunes 12 y el martes 13 de julio. Doce miembros del proyecto pudieron viajar hasta Madrid, mientras que la otra mitad se unió a la reunión virtualmente. Tras un año de eventos similares en este formato híbrido, la CdV lo tenía todo a punto y pudimos compartir el debate científico con nuestros colegas conectados desde otros puntos de España, Túnez, Alemania, Francia y el Reino Unido. Sin duda, fue una gran oportunidad poder conocer a los miembros del proyecto y debatir distintos aspectos del mismo. El lunes comenzamos con la introducción al proyecto. Sabine y Laurent explicaron los detalles más técnicos y científicos del proyecto, así como la organización en base a nuestras tres sedes: la Casa de Velázquez en Madrid, la Université La Rochelle y la Universität Hamburg. Después, Frédéric presentó el WebSIG a los miembros del proyecto.

    Frédéric, en medio de la sala, presentando el WebSIG en la reunión semi-presencial.

    Aunque bueno, las cosas no siempre salen como se planean… De hecho, uno de los participantes tuvo algunos problemillas con el micrófono al principio y no había manera de oirlo. ¡Pero nada que no pudiera solucionarse mediante una llamada telefónica a la antigua! En la imagen podéis ver a Laurent aguantando el teléfono con el manos libres para que el resto de participantes en la sala y aquellos conectados virtualmente (los podéis ver abajo a la derecha) pudiéramos oír su intervención.

    Simpática fotografía de Laurent en el momento de la llamada.

    Al debatir sobre el WebSIG salieron algunas cuestiones sobre la base de datos que nosotros ya nos habíamos planteado. La primera es obvia: ¿cómo conjugamos una realidad compleja con una base de datos estructurada? Si creamos una categoría independiente para cada uno de los edificios no seremos capaces de ver patrones generales ya que habremos introducido cada edificio como un elemento independiente. Así que tenemos que encajar los edificios en alguna categoría. Un buen ejemplo de esta problemática es el ya mencionado xenodochium de Mérida porque se trata del único xenodochium documentado en nuestros diez casos de estudio. ¿Debemos introducirlo en la base de datos como xenodochium? ¿O debemos crear una categoría para “hospital” o “hostal” de manera que sea más sencillo observar el desarrollo de instituciones similares? Continuaremos mejorando nuestra base de datos a medida que vayamos incorporando más datos y encontrándonos con nuevas cuestiones.

    Pero en esta reunión no debatimos únicamente sobre la base de datos. Como mencionamos en nuestra cuenta de Twitter, contamos también con una serie de ponencias pensadas para iniciar el debate sobre las distintas líneas de investigación del proyecto. La primera fue a cargo del prof. dr. Javier Arce y se tituló “Los paisajes urbanos en la Antigüedad tardía”. Esta conferencia abrió un interesante debate sobre la terminología que debemos utilizar al analizar la ciudad tardía. A continuación, la prof. dra. Sonia Gutiérrez propuso otro debate interesante a través de su conferencia “La ciudad y el territorio”. Surgieron así preguntas sobre cómo definir el territorio de las ciudades durante la Antigüedad tardía, puesto que algunas desarrollaron varios roles (por ejemplo, como capitales provinciales pero también como capitales de diócesis). Entonces, ¿cómo debemos analizar sus territorios administrativos? La última conferencia, titulada “Un réseau de villes dans l’Antiquité tardive”, estuvo a cargo del prof. dr. Chokri Touihri, quien señaló que debemos examinar nuestros diez casos de estudio dentro de una red de ciudades aún mayor. Sólo de este modo podremos entender verdaderamente el rol y el desarrollo de las ciudad en la Antigüedad tardía. Estas tres interesantes ponencias y los debates surgidos a través de ellas nos encarrilaron para los talleres previstos para cada una de las temáticas.

    Imagen de la reunión híbrida durante la conferencia del prof. dr. Chokri Touihri.

    Para esta reunión teníamos planeados tres talleres concretos para discutir y organizar distintos grupos de trabajo en consonancia con las tres líneas de investigación principales del proyecto: vidas urbanas; la ciudad y su territorio; y red de ciudades (véase el apartado “Ámbitos de investigación” en esta misma página web). Durante el debate fueron apareciendo varios temas que, dentro de estos ámbitos de estudio, era evidente que necesitaban de mayor atención. Es por ello que decidimos formar varios grupos que trabajarán estos temas concretos de interés para nuestro proyecto y que están en línea con las líneas de investigación mencionadas más arriba.

    En definitiva, estamos muy contentos con este primer encuentro de nuestro proyecto. Fue fantástico poder conocer a varios de los miembros en la Casa de Velázquez, y fue todavía mejor poder debatir las principales líneas de estudio con la gran mayoría de colegas gracias a las herramientas digitales. Ya tenemos ganas de nuestro próximo encuentro programado para enero de 2022 en Hamburg. ¡Cruzamos los dedos para que podamos reunirnos todos en un mismo sitio!


     

  • El primer caso de estudio: progreso en el WegSIG a través de Baelo

    El mes pasado nos reunimos en La Rochelle para estrenar nuestra base de datos WebSIG con un taller formativo a cargo del experto en la materia, Frédéric Pouget. Tras cuatro días de formación nos adentramos en las profundidades del WebSIG, aunque por suerte Frédéric ha estado al lado observando y asegurándose de que todo iba bien. La ventaja de utilizar esta herramienta desde el principio es que podemos ir haciendo cambios sobre la marcha. De hecho, al ir usándola hemos descubierto algunos problemillas con las opciones de búsqueda, pero nada que no pueda arreglarse. Otras cuestiones que se han planteado son más de carácter estético, ya que los iconos que tenemos ahora en el WebSIG necesitan una mejora. Por suerte, Sabine conoce a un diseñador realmente paciente… Cada vez que creaba una nueva versión le pedíamos que añadiera o eliminara otros iconos. Nos tememos que habrá creado como una docena de versiones de los iconos… Pero bueno, ¡nuestros mapas van a quedar estupendos!

    Captura de pantalla del WebGIS con los nuevos iconos y la ficha de análisis de La Silla del Papa.

    Como sabéis, nuestro primer caso de estudio es Baelo Claudia, que es entretenido y también nos plantea varios retos. Uno de ellos es la enorme cantidad de trabajos publicados y accesibles (aquí tenéis un buen ejemplo) que hacen difícil familiarizarse con todos los debates científicos existentes. Asimismo, estudiar el yacimiento desde el despacho nos plantea otro reto. Leer y comprender informes y plantas arqueológicas es mucho más sencillo si se visita el yacimiento en cuestión, pero dadas las circunstancias actuales esto no era una opción. Sin embargo, Baelo Claudia vuelve a ser un buen punto de partida en este sentido ya que gran parte del yacimiento puede ser visitado virtualmente. Por supuesto, no pretendemos decir que esto sea suficiente ni parecido a visitar el yacimiento con nuestros propios ojos; y tampoco se trata de realizar la autopsia de los vestigios arqueológicos para visitar la playa de Bolonia. Pero ante las actuales limitaciones a la hora de viajar, en ocasiones street view ha sido realmente útil. 

    Imagen panorámica del yacimiento de Baelo Claudia.

    Como habréis visto en nuestro feed de Twitter, hemos estado trabajando sobre la epigrafía de Baelo Claudia. Lamentablemente, no se conocen demasiadas inscripciones tardías. Pero aún así hay algunas realmente interesantes, como la inscripción funeraria dedicada a Sabina. Esta inscripción, datada a inicios del siglo VI, es un ejemplo estupendo para mostrar la existencia de una comunidad cristiana en la ciudad.

    Otro trabajo en marcha es la digitalización de los planos arqueológicos de la Baelo tardoantigua. Nuestro objetivo es crear nuevos mapas para cada periodo que permitan mostrar la dinámica de la ciudad en la Antigüedad tardía. Gran parte del trabajo ha consistido en recopilar e investigar los múltiples indicios de ocupación tardoantigua. Cada elemento arqueológico perteneciente a nuestro período de estudio ha sido añadido y descrito en la base de datos. La semana pasada os mostramos el ejemplo del yacimiento de la Silla del Papa.

    Por otro lado, hace unos días Laurent, Sabine, Pieter y Ada se reunieron virtualmente para compartir y debatir el trabajo realizado sobre Baelo Claudia. Para entonces gran parte de los vestigios arqueológicos y todos los epigráficos habían sido ya añadidos en el WebSIG y pudimos intercambiar nuestras perspectivas e interpretaciones sobre la evolución de la ciudad tardoantigua. Lo cierto es que es realmente útil poder ver con con una simple ojeada al mapa todos los edificios, infraestructuras urbanas e inscripciones tardoantiguas. Además, al haber incorporado los hallazgos arqueológicos más recientes hemos obtenido una imagen ligeramente distinta a la ofrecida por los estudios precedentes. De hecho, todavía no se ha realizado ningún plano de Baelo en la Antigüedad tardía, cuestión a la que nuestro proyecto pretende poner solución. Esta será una valiosa herramienta para analizar el desarrollo urbano de Baelo, pero también para compararlo con los otros casos de estudio para los cuales también pretendemos crear nuevos planos arqueológicos.

    Sabine, Pieter, Laurent y Ada durante la reunión virtual del pasado 22 de junio.

    Durante la reunión virtual también comenzamos a abrir el debate sobre la evolución de Baelo en la Antigüedad tardía. Al revisar la bibliografía disponible, hemos advertido que la historiografía tradicional considera que hubo un claro punto de inflexión en la historia de la ciudad, marcado por un terremoto que se data presumiblemente en el siglo III. Además, hay un claro predominio de estudios sobre la ciudad altoimperial, que generalmente hacen hincapié en su supuesta destrucción por dicho terremoto, por lo que se ha creado una suerte de línea divisoria en la investigación y a menudo nos encontramos con que a partir del siglo III la ciudad no se analiza con tanto detalle. Nuestro objetivo es, por tanto, recopilar todas las evidencias disponibles de los siglos III a VIII para comprender y reconstruir su desarrollo a lo largo de estas centurias. Finalmente, escribiremos una reflexión y nuestra interpretación sobre la evolución de Baelo en la Antigüedad tardía en la ficha del WegSIG correspondiente a la ciudad. Se trata de una ficha que permite este tipo de discusiones de carácter más general, en la cual podremos reconsiderar la idea de una ciudad en declive tras el supuesto terremoto del siglo III. 

    Y tras dedicar tres meses al estudio de esta “pequeña ciudad” de la costa atlántica, es el momento de empaquetar nuestras maletas y trasladarnos a nuestro siguiente caso de estudio. El día 1 de julio nos refrescaremos en el xenodochium de Masona antes de introducirnos en nuestro siguiente caso de estudio a orillas del río Ana.


  • Inmersión lingüística y taller WebSIG en La Rochelle

    Tal y como os adelantamos en la entrada anterior, este mes de mayo el proyecto ANR-DFG ATLAS tenía prevista la realización de un taller formativo sobre el WebSIG en La Rochelle. Gracias al riguroso cumplimiento de todas las medidas sanitarias pertinentes, este encuentro se ha podido llevar a cabo de manera presencial entre los días 17 y 21 de mayo en la propia universidad de La Rochelle, donde Laurent Brassous recibió a Sabine Panzram, Pieter Houten y Ada Lasheras con gran generosidad en la misma estación de tren. Sin duda, estas jornadas de trabajo han sido un éxito y nos han permitido dar un impulso importante no sólo al WebSIG, sino también al desarrollo del proyecto en general.

    El taller formativo se inició el martes 18 con una presentación detallada del funcionamiento de la página WebSIG a cargo de Frédéric Pouget. Asimismo, durante esta presentación Frédéric nos mostró los entresijos de la base de datos de la cual se nutre el WebSIG, que ha sido creada por el equipo de La Rochelle y en cuyo desarrollo también ha colaborado un grupo de estudiantes de la misma universidad – desde luego, ¡han hecho un trabajo excelente! Esta explicación ha resultado fundamental para conocer el gran abanico de posibilidades que ofrecen estas herramientas informáticas, pero también para una óptima incorporación de los datos históricos y arqueológicos. Pero, ¿qué es un WebSIG?

    Captura de pantalla de la interfaz web de nuestro SIG hemos empezado por Belo, como podéis ver.

    Las siglas SIG se corresponden con el término “Sistema de Información Geográfica”, el cual hace referencia a un conjunto de herramientas informáticas que permiten el almacenamiento, integración y análisis de datos geográficamente referenciados (aquí tenéis un curso organizado por Toletum). Su aplicación en estudios arqueológicos e históricos ha crecido exponencialmente en las últimas décadas, hasta el punto de convertirse en herramientas imprescindibles para gestionar y visualizar grandes volúmenes de datos sobre el plano geográfico, ayudando a su vez a un análisis más complejo de los mismos. En el caso concreto de nuestro proyecto, este SIG se presenta en una interfaz web alojada en el servidor Huma-Num, una infraestructura de investigación para las ciencias humanas desarrollada por el CNRS, el Campus Condorcet y la Université d’Aix-Marseille.

    Parte del equipo trabajando durante el taller WebSIG en La Rochelle. De izquierda a derecha: Ada Lasheras, Pieter Houten, Frédéric Pouget y Laurent Brassous.

    Pero, por supuesto, en este taller formativo no todo ha sido teoría, ¡también hemos pasado a la práctica! Desde el mismo martes 18 y hasta el viernes 21 hemos ido incorporando toda la información recogida sobre Baelo Claudia que, como sabéis, es el caso de estudio por el que decidimos empezar el pasado mes de abril. Éste ha sido un trabajo colaborativo, en el que también han participado Laurence Tranoy y Stephanie Guédon, y a través del cual hemos ido poniendo en común las distintas cuestiones que iban surgiendo. Así, de manera paralela al debate sobre las denominaciones y organización de los distintos elementos o sobre el modo de presentar la información, hemos podido ir implementando nuevas mejoras en la base de datos y en el propio WebSIG.

    Como podéis imaginar, estas jornadas y las conversaciones con nuestros colegas en la universidad de La Rochelle han supuesto una verdadera inmersión lingüística – en especial para Pieter y Ada, que justo empiezan sus andaduras con el francés. Este taller WebSIG ha traído consigo una clase de francés ya que todo se explicó en este idioma, si bien Frédéric fue realmente paciente y nos hablaba despacio y repetía amablemente cuando era necesario. En los momentos en que aún así no acabábamos de comprenderle, Laurent nos proporcionaba una estupenda traducción al castellano. Ésta es de hecho la lengua que todos tenemos en común y es por eso que hemos decidido utilizarla para nuestros debates – aunque para complicar un poquito más la cosa, también hablamos en alemán y en inglés. ¡Está claro que no tenemos problema alguno en representar el multilingüismo de nuestro proyecto! Sin embargo, es cierto que uno de nuestros debates es cómo mostrar el trilingüismo del proyecto en el WebSIG. Pero bueno, esta todavía es una cuestión abierta, así que ya volveremos a ella en otra entrada del blog. Si no os lo queréis perder, podéis seguirnos en esta página o, todavía mejor, podéis hacerlo en nuestra nueva cuenta de Twitter: @ATLAS_cities


  • ¡Hemos empezado!

    El pasado 16 de abril tuvo lugar la primera reunión con la que se puso en marcha el proyecto ANR-DFG ATLAS. En este primer encuentro nos reunimos un grupo reducido y, como es ya habitual en estos días, lo hicimos de manera virtual. Por un lado, teletrabajando desde casa, estaban Sabine Panzram, desde Hamburg; Laurent Brassous, desde La Rochelle; y Pieter Houten, desde Utrecht. Ada Lasheras se unió desde su nuevo lugar de trabajo, la Casa de Velázquez en Madrid. Lo cierto es que los tres teletrabajadores sintieron algo de envidia, especialmente porque teníamos planeado realizar nuestro primer encuentro en la Casa de Velázquez. Nos habría gustado poder empezar el proyecto con una reunión en la que estuviéramos todos los miembros del equipo, que cuenta con casi treinta investigadores e investigadoras. Sin embargo, como somos un equipo bastante internacional, mayoritariamente procedente de Francia, Alemania, España y Túnez, tendremos que esperar hasta que podamos reunirnos todos en un mismo lugar. ¡Cruzamos los dedos para que sea posible pronto!

    Ada (izquierda) trabajando en la Casa de Velázquez en Madrid y Pieter (derecha) teletrabajando en Utrecht.

    Este escenario tan internacional trae consigo otro reto: qué idioma hablar. Para tratar de ser lo más inclusivos posible, este es un proyecto plurilingüe en que se usan preferentemente el castellano, el francés y el inglés. De este modo también esperamos llegar al mayor número de personas posible dentro de nuestros ámbitos de investigación. Nuestra página web y blog de noticias estarán en estos tres idiomas. Ya dedicaremos una entrada específica a cómo funciona esta comunicación plurilingüe dentro del equipo…

    Volviendo a nuestra reunión virtual inicial, tras las presentaciones estuvimos comentando los primeros pasos a seguir en el proyecto. Empezamos con una primera aproximación a la interfaz del WebSIG, que es realmente muy intuitiva y prometedora. Tal y como indica el nombre completo del proyecto, en los próximos años vamos a investigar el urbanismo de distintas ciudades tardoantiguas del sur de la Península Ibérica (principalmente de la antigua provincia de la Baetica) y del actual Norte de África (la antigua Africa Proconsularis). En concreto, hemos escogido diez ciudades como casos de estudio, cinco de cada región. El WebSIG nos va a permitir aunar y analizar los datos a nivel arqueológico y de fuentes escritas en cada uno de nuestros casos de estudio (indicados en el mapa). Así, a lo largo de los próximos tres años vamos a trabajar sobre estas ciudades una a una. En la reunión decidimos empezar con el caso de Baelo Claudia, así que ¡hacednos saber si conocéis alguna publicación reciente sobre la Bolonia tardoantigua que no debamos pasar por alto!

    Regiones y ciudades de estudio en el siglo IV d.C.

    Uno de nuestros objetivos es, de hecho, recoger las publicaciones más relevantes de cada caso de estudio y sobre el urbanismo tardoantiguo en general. En este sentido, y teniendo en mente el principio de acceso abierto, estamos utilizando Zotero como gestor de referencias bibliográficas. Al final del proyecto, nuestra librería de Zotero será publicada y se podrán consultar online las referencias bibliográficas más destacadas. Mediante el uso de este programa de acceso abierto queremos ofreceros todo el material disponible para avanzar en el estudio de “nuestras” ciudades tardoantiguas.

    Así pues, ya hemos dado los primeros pasos y nuestra investigación está empezando a tomar forma a nivel virtual. Como queremos mantener este espíritu, pero también esperamos poder combinar lo digital con lo analógico, estamos organizando un taller formativo en La Rochelle sobre el WebSIG. Esperamos que la situación actual nos permita un encuentro presencial en nuestra sede de la costa atlántica en La Rochelle.

    Deseamos que os haya gustado esta primera entrada en el blog de nuestro proyecto. El mes que viene os presentaremos al equipo con un poquito más de detalle. Nuestro objetivo es publicar una breve entrada al menos una vez al mes. Así que no dudéis en hacernos llegar vuestras sugerencias si hay algún tema de nuestra investigación que queráis que tratemos en este blog. ¡Estad atentos para más detalles científicos, noticias, futuros eventos, retos y divertidas curiosidades del proyecto!