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  • Los postdocs nos despedimos

    Hace ya tres años que empezamos como investigadores postdoctorales en el proyecto ATLAS. Desde entonces, uno de nuestros cometidos ha sido escribir mensualmente en este blog y ahora estamos redactando el penúltimo post sobre nuestra experiencia en el proyecto y los planes para el futuro.

    Reuniones de equipo y visitas a ciudades y yacimientos
    Pero empecemos por el principio, en abril de 2021. Como todos recordamos, por entonces estábamos todavía en plena pandemia y era imposible viajar. Así que la primera reunión del equipo central de ATLAS fue digital. Ambos recordamos estar un poco nerviosos, también por saber qué idioma usaríamos en el proyecto. ¿La reunión sería en francés o en castellano? ¿Y cómo serían los nuevos compañeros? Lo cierto es que ya habíamos coincidido antes en el mundo académico de los congresos, pero trabajar juntos es otra cosa. La reunión, en castellano, fue realmente bien y ya planeamos la próxima reunión presencial en La Rochelle. Como ya escribimos entonces, esta reunión en La Rochelle fue una manera fantástica y, a la vez, dadas circunstancias sanitarias todavía existentes, algo extraña de conocernos. Pero comer sushi en la habitación del hotel y la deliciosa cena en casa de Laurent, ya que los restaurantes estaban todavía cerrados, realmente sirvieron para reunir al equipo y romper el hielo. Así que, en un mes, empezamos ya con muy buen pie.
    Además de en La Rochelle, el núcleo de ATLAS se ha ido reuniendo en varios puntos de la geografía mediterránea, especialmente para conocer de primera mano algunas de las ciudades de nuestros casos de estudio. Así, en septiembre de ese mismo año, pudimos organizar una visita a Mérida, para reunirnos también con algunos de los colegas del proyecto, reconocidos especialistas de la historia y la arqueología de esta ciudad. Este encuentro fue esencial para solicitar y obtener los permisos y datos necesarios para elaborar las reconstrucciones 3D para nuestra exposición. Y, a la vez, gracias a nuestros colegas emeritenses, pudimos disfrutar de detalladas explicaciones sobre algunos de los edificios más destacados de la ciudad tardoantigua, así como de las magníficas piezas e inscripciones conservadas en el Museo Nacional de Arte Romano.

    Visita a Mérida en setiembre de 2021.

    Nuestra siguiente reunión de equipo fue ya en marzo de 2022, y en la orilla meridional del Mediterráneo. Esta vez los cuatro viajamos a Túnez, donde nos encontramos con nuestros colegas del Institut National du Patrimoine, con quienes también acordamos los permisos y la transmisión de datos para continuar trabajando en nuestra exposición itinerante. Allí pudimos pasear entre los fascinantes vestigios arqueológicos de la antigua Cartago, pero también visitar otros yacimientos como Mactaris, incluido en los casos de estudio del proyecto, u otros de gran interés, como Zama Regia. Nuestros colegas tunecinos fueron sin duda unos anfitriones y guías excelentes, y hasta nos llevaron a saborear la verdadera gastronomía local en el corazón de la medina de Túnez.

    Visita a Túnez en marzo de 2022.

    En diciembre de 2022, Sabine y Pieter presentaron una comunicación en el congreso Africa Romana (el artículo, del que también es co-autor Stefan Ardeleanu, debería publicarse en breve!). El congreso tuvo lugar en Sbeitla, lo que una vez fue la ciudad romana de Sufetula. Así que tuvimos la oportunidad de conocer otra fantástica ciudad africana, aunque no sea uno de nuestros casos de estudio. Pero, por suerte, pudimos hacer la autopsia de una ciudad que sí se incluye en nuestro proyecto, ya que dentro del programa del congreso estaba prevista la visita a Ammaedara. Esta visita no sólo nos permitió pasear entre los vestigios de la antigua ciudad, sino que también pudimos hablar con los dos investigadores más relevantes de este yacimiento: François Baratte y Mohamed ben Nejma. Sabine aprovechó la ocasión para plantear a François Baratte sus preguntas más acuciantes sobre el yacimiento. Mientras que el contacto con Mohamed ben Nejma propició su visita al Centro RomanIslam de Hamburgo, donde él y Pieter colaboraron en la creación del mapa de Ammaedara en la Antigüedad tardía.

    Sabine Panzram y François Baratte en Ammaedara en diciembre de 2022.

    Estudiando la Antigüedad tardía
    Pero más allá de estas visitas y reuniones de equipo, obviamente nuestro trabajo principal ha sido el estudio del fenómeno urbano en la Antigüedad tardía a través de nuestros diez casos de estudio. Ya hemos explicado en otros posts cuál ha sido nuestra manera de trabajar y cómo hemos ido incorporando la enorme cantidad de información epigráfica y arqueológica en nuestro particular Sistema de Información Geográfica en formato web y acceso abierto (WebSIG). Sin duda este exhaustivo trabajo nos ha permitido ampliar exponencialmente nuestro conocimiento sobre este período tan complejo a la vez que interesante, y además ampliar nuestro foco geográfico a regiones sobre las que no habíamos tenido la oportunidad de trabajar directamente con anterioridad. Ahora podemos decir que manejamos con soltura la bibliografía existente y conocemos bien la historiografía y el estado de la cuestión de nuestros casos y regiones de estudio. Además, al trabajar conjuntamente una especialista en arqueología y un especialista en epigrafía, hemos podido combinar estos dos campos y reunirlos en el WebSIG de una forma que nunca antes se había hecho. Si bien este enfoque interdisciplinar es el objetivo de la mayoría de los proyectos, a menudo no va más allá de que un especialista lea las fuentes de otras disciplinas. En este caso, Ada y Pieter no sólo han trabajado juntos sino que han debatido cuestiones desde distintos puntos de vista, lo que ha dado lugar a nuevas perspectivas y ha planteado cuestiones que, por el momento, parecen irresolubles (por ejemplo, las problemáticas de datación en la arqueología y la epigrafía; es decir, el embrollo de la argumentación circular…).

    El grupo Epigrafía durante una de sus reuniones.

    Así que los postdocs hemos estado efectivamente trabajando juntos, pero no ha sido el único trabajo en equipo que hemos realizado, ya que también contamos con los diferentes grupos de investigación. Estos grupos, compuestos por personas de múltiples procedencias y con especializaciones diversas, se han reunido periódicamente para debatir y profundizar en el estudio de temáticas específicas. Vale, el grupo de epigrafía no es tan interdisciplinar, ya que simplemente lo forman los epigrafistas del proyecto, pero aquí se encuentra la otra novedad del proyecto: reunir a hispanistas y africanistas. Al estudiar estas dos regiones de manera conjunta podemos observar algunas similitudes sorprendentes y diferencias apasionantes. Obviamente, esta combinación de personas con distintos conocimientos y formaciones también ha dado lugar a interesantes intercambios interculturales. Nos ha abierto los ojos a nuevas perspectivas y puntos de vista cambiantes, además de propiciar debates fruto de nuestras diferentes formas de trabajar. A veces ha sido necesaria cierta diplomacia para continuar. No obstante, esta forma de trabajar internacional, intercultural e interdisciplinar es muy gratificante y esperamos continuar colaborando con nuestros colegas.

    Workshops anuales
    La clave de estas colaboraciones han sido, sin duda, los grupos de investigación que formamos tras nuestro primer coloquio en Madrid. Con ocho grupos de distintos tamaños, dependiendo de la popularidad de cada tema, hemos contado con una treintena de investigadores participando en nuestro proyecto. Pero como la mayoría de ellos tienen sus propios proyectos sobre las ciudades estudiadas, o sobre los temas de los grupos de investigación, no siempre ha resultado sencillo encontrar tiempo para reunirse en sus apretadas agendas. Así que una buena manera de organizarse han sido los workshops anuales, que han marcado un plazo estricto a la vez que han ofrecido a cada grupo la oportunidad de presentar y debatir el trabajo en curso. Es cierto que, a pesar de los amplios plazos de tiempo, no siempre hemos conseguido organizarnos de la manera más eficaz, pero aun así los grupos han planteado en cada coloquio anual interesantes propuestas y cuestiones que han animado nuestros debates. ¡Estamos seguros de que nuestro próximo coloquio en Madrid abrirá también intercambios fascinantes sobre las ciudades de la Antigüedad tardía!

    Foto de grupo de nuestro último coloquio en Túnez.

    Todas estas reuniones de grupo y coloquios anuales han sido un trabajo a fuego lento del que veremos sus frutos próximamente. Como os hemos explicado anteriormente, estas colaboraciones y debates colectivos serán recogidos en una publicación, el Companion de ATLAS. En los últimos meses el trabajo en este sentido ha sido intenso y los grupos han estado más activos que nunca redactando los diferentes capítulos que conformarán este volumen. Además, Pieter ha estado elaborando, aconsejado por nuestros especialistas y ayudado por los estudiantes de Hamburgo, los múltiples mapas que van a acompañar los textos y que sin duda van a ser uno de los principales outputs de nuestro proyecto. Si tenéis curiosidad, podéis encontrar ya algunos interesantes mapas en nuestra sección Maps-to-go. Y sobre el desarrollo de nuestro Companion seguiremos informando a través de nuestras redes sociales, así que ¡no dudéis en seguirnos si no lo habéis hecho ya!

    Cafés y blogs
    Junto a todo esto, Pieter y Ada decidieron ya al inicio del proyecto que sería una buena idea reunirse semanalmente, sobre todo teniendo en cuenta que ATLAS tiene diferentes sedes y cada uno trabaja en una distinta. Así que desde entonces cada semana hemos organizado lo que llamamos “cafés virtuales”, durante los cuales sobre todo hemos planificado y preparado el contenido para nuestras redes sociales y el blog. La organización en este sentido ha sido clave y por supuesto no han faltado extensas hojas de cálculo compartidas donde hemos ido añadiendo semana a semana las ideas para X (en su día todavía Twitter) o nuestra página web. Y aunque es cierto que la cantidad de trabajo que requieren estas formas de difusión científica es bastante elevada, es igualmente divertido pensar en cómo podemos llegar hasta vosotros, nuestros lectores y miembros del proyecto. Además, estos cafés semanales nos han permitido charlar de manera más distendida, con un café (o té) entre las manos, sobre el proyecto y, también, sobre nuestros planes para el futuro.

    Pieter y Ada durante su presentación en el workshop de La Rochelle.

    Planes para el futuro
    Trabajar en este proyecto internacional nos ha enseñado mucho. Por supuesto, una barbaridad sobre la Antigüedad tardía, pero también muchísimo sobre intercambios culturales y habilidades sociales. Para empezar, ha sido una bonita experiencia ver cómo cuatro tradiciones académicas diferentes (española, francesa, alemana y tunecina) se unían y sacaban lo mejor que cada una tenía que ofrecer. Con este nuevo bagaje hemos estado y estamos buscando futuras oportunidades. Ada tiene algunas ollas en el fuego, crucemos los dedos para que alguna salga adelante. Pieter dejará el mundo académico para enseñar latín en la escuela de la ciudad holandesa donde vive con su familia. Sin embargo, uno no deja ATLAS sin más… Estamos seguros que en el futuro veréis nuevas publicaciones o mapas sobre la Antigüedad tardía en España y Túnez firmados por nosotros. Y también hay rumores de un ATLAS 2.0, así que esto no es un adiós sino un ¡hasta luego!


  • Balance de 2023 y planes para 2024

    Como suele decirse, “nunca es tarde si la dicha es buena”. Nuestra habitual retrospectiva anual llega algo más tarde esta vez, pero es que ¡simplemente teníamos mucho que contar! 2023 ha sido un año intenso en ATLAS, a lo largo del cual no solo hemos continuado con el trabajo en nuestro WebSIG y participado en múltiples coloquios y conferencias, sino que también nos hemos focalizado en mayor grado en nuestros otros objetivos: el companion y la exposición itinerante.

    El pasado mes de enero comenzó con una conferencia en Xanten sobre una de nuestras ciudades de estudio: Mérida. La conferencia “Nuevas investigaciones sobre Emerita Augusta” reunió a un buen número de expertos sobre la ciudad, incluidos nuestros Sabine y Pieter, para debatir las últimas novedades sobre la ciudad. Los resultados de esta conferencia se publicarán en el catálogo de la exposición prevista para el verano de 2024 (podréis encontrar el anuncio oficial del inicio de la exposición en la página web del museo).

    Así que esta implicación en el estudio de nuestras ciudades va, de hecho, más allá del trabajo en la base de datos y el WebSIG (por cierto, si no lo habéis hecho ya, os recomendamos que le echéis un vistazo a este post sobre cómo utilizarlo). Ada, por ejemplo, en abril volvió a participar en una nueva campaña de excavación en Baelo Claudia, realizada en el marco del proyecto CircE. En octubre, este mismo proyecto llevó a Laurent y Ada a otra de nuestras ciudades de estudio: Sevilla. Aquí se celebró el workshop “¡Qué desastre!”, centrado en el análisis de fenómenos traumáticos en la Antigüedad, un tema sobre el que Baelo Claudia tuvo, como siempre, mucho que contar.

    Laurent y Ada en el workshop de Sevilla en octubre

    Este año también se ha celebrado la última reunión de trabajo de ATLAS “Les Villes dans l’Antiquité Tardive au sud de la péninsule Ibérique et en Afrique du Nord: entre recherche et valorisation patrimoniale”. El pasado mes de mayo, nuestros miembros tuvieron la alegría de volver a visitar Túnez con motivo de esta reunión. Durante dos días, los miembros de los grupos de investigación presentaron y debatieron los temas que tanto nos interesan. El primer día de la reunión nos acogió el INP de Túnez. El segundo día, la AVMPPC nos invitó a Uthina. Además de nuestros debates, tuvimos la oportunidad de visitar algunos yacimientos y ciudades. Por supuesto, visitamos Carthago y Uthina, donde nos reunimos, pero el programa incluía una jornada cultural adicional para visitar Thuburbo Maius y Testour.

    Algunas fotografías de nuestras visitas a Uthina en mayo.

    A medida que el proyecto avanzaba a toda velocidad hacia la publicación final del companion (os informaremos de los detalles más adelante), los estudiantes ayudantes de Hamburgo se fueron implicando cada vez más en el elemento cartográfico de nuestro proyecto. Siguieron el curso de QGIS y con el tiempo aprendieron mucho más creando mapas para el proyecto. Como siempre, podéis encontrar algunos de los resultados en nuestra página Maps-to-go. 

    El año terminó en diciembre con dos importantes actividades de difusión. En primer lugar, nuestros directores participaron en la conocida conferencia ATEG, que celebraba su octava edición bajo el título “Les villes de l’Antiquité tardive en Gaule et dans les régions mitoyennes”. Esta conferencia tiene lugar una vez cada dos años y fue una gran oportunidad para que nuestros directores presentaran los resultados preliminares del proyecto ATLAS. Más tarde, en diciembre, nuestro postdoc Pieter viajó a Río de Janeiro como parte de un futuro programa de intercambio entre la Universidad Federal de Río de Janeiro y la Universität Hamburg. Pieter dio una conferencia sobre los estudios epigráficos dentro de nuestro proyecto y, además, impartió el curso QGIS a un grupo de estudiantes implicados. ¡Esperamos haberles contagiado el amor por los análisis espaciales y la cartografía!

    Fotografías Pieter en Río

    ¿Y cuáles son los planes para 2024? El más importante es, sin duda, el coloquio de clausura que se celebrará en Madrid los días 20 y 21 de marzo de este año. Esta será la última reunión de los miembros en el marco del proyecto ATLAS, pero no se trata de una despedida, sino de un hasta luego. Estamos seguros de que muchos de nuestros miembros seguirán colaborando y, mientras recogemos los frutos del proyecto, ya estamos preparando ATLAS 2.0, cómo no. 

    No obstante, ahora no es momento de despedidas. Estamos trabajando a toda máquina en el proyecto y en los preparativos para el coloquio. Como ya hemos escrito antes, el plazo de entrega del companion nos ha tenido bastante ocupados los últimos meses. Y una vez cumplido el plazo, empieza el trabajo para los demás: hay que revisar y corregir todos los manuscritos (las guías de estilo están para ignorarse 😉 ) antes de enviarlos a los editores de la Casa de Velázquez. Además, en estos momentos también estamos preparando la exposición ATLAS que dará su pistoletazo de salida en el coloquio de Madrid. Desde allí recorrerá varios puntos de interés en nuestras áreas de estudio, así como las distintas instituciones que han participado en el proyecto. ¡Estad atentos a nuestro blog para saber cuándo y dónde se podrá visitar la exposición ATLAS!


  • Feliz Navidad y prospero Año Nuevo 2024

    El equipo de ATLAS le desea una feliz Navidad y lo mejor para 2024. Nos tomaremos, y les deseamos, un merecido descanso hasta el 7 de enero!

    Arco de Trajano en Mactaris
  • A toda máquina: congresos y publicaciones

    Lo hemos vuelto a hacer, un año más seguimos con nuestra más consolidada tradición y este está siendo otro otoño lleno de congresos de punta a punta del mundo. Y esta vez, además, lo conjugamos con la preparación y redacción de los distintos capítulos para nuestro Companion. El curso ha empezado fuerte, ¡pero venimos con las pilas cargadas!

    La temporada de reuniones científicas se inició en setiembre con la conferencia The Global and Local Economies of the Early Middle Ages, que tuvo lugar en Tübingen y en la cual Sabine participó con una interesante comunicación sobre las economías imperiales y post-imperiales en el estrecho de Gibraltar. Este mes dio comienzo también el taller de QGIS impartido por Pieter para la Universidad de Río de Janeiro y sobre el que os hemos ido contando a través de nuestras redes sociales. La última sesión fue a inicios de octubre y el feedback ha sido tan positivo que ya se está organizando la próxima edición. Pieter cerró también el mes de setiembre con su participación en un congreso en Limoges, donde presentó su propuesta sobre las pequeñas ciudades monumentales como meros centros de representación sin habitar.

    Laurent y Ada durante sus respectivas presentaciones en el workshop de Sevilla.

    A principios de octubre Laurent y Ada coincidieron en un interesante workshop en Sevilla sobre fenómenos traumáticos y crisis en la Antigüedad. Sus presentaciones fueron complementarias, ya que cada uno analizó el concepto de crisis desde dos perspectivas distintas, la de las fuentes escritas y la de la arqueología. Más adelante, Sabine participó en el congreso From Ctesiphon to Toledo: A Comparative View on Early Church Councils in East and West celebrado en Viena. Y, como no podía faltar en nuestro tradicional otoño de congresos, a finales de octubre tuvo lugar el XIV workshop Toletum, en esta ocasión dedicado a la diplomacia hispana entre la República y al-Andalus. ATLAS estuvo representado en dos ocasiones por Isabelle Mossung, quien presentó una ponencia sobre la tabula patronatus, y por nuestro postdoc Pieter, con una comunicación sobre el desarrollo del sistema urbano visto como una forma de diálogo diplomático.

    Foto de grupo con los participantes en el XIV workshop Toletum.

    Pero no penséis que el otoño de congresos se acaba aquí, ¡todavía quedan unos meses para que llegue el invierno! Así que tanto en noviembre como en diciembre nos esperan unos cuantos coloquios y conferencias en los que tenemos muchas ganas de participar. En noviembre, Pieter presentará una ponencia sobre la latinización de la Península Ibérica. Ese mismo mes, Sabine presenta una ponencia muy ATLAS en el coloquio Crises et résiliences urbaines: «Résister au changement ? Le fait urbain de la péninsule ibérique pendant l’Antiquité tardive». Diciembre comienza con la participación de Pieter en la Universidad Romana para jóvenes en el Thermenmuseum de Heerlen (NL). Sabine y Laurent participarán en el VIII coloquio internacional ATEG en Burdeos para presentar el trabajo del proyecto ATLAS. Después, si todo va bien, ATLAS cerrará el año 2023 con broche de oro: Sabine y Pieter han sido invitados a ir a Brasil para formalizar una colaboración entre las universidades de Hamburgo y Río de Janeiro. Crucemos los dedos para que los sistemas burocráticos funcionen debidamente y puedan ir. Como siempre, os seguiremos informando con mayor detalle a través de nuestras redes sociales, así que ¡no dudéis en seguirnos!

    Y, en paralelo, el conjunto de ATLAS sigue a toda máquina preparando la publicación final en forma de Companion. Nuestros grupos de investigación han vuelto a sus reuniones periódicas tras el verano, para poner en común las ideas y establecer las líneas de trabajo para la redacción de sus correspondientes capítulos. ¡Tenemos muchas ganas de que podáis ver el fruto de todos estos años de trabajo!


     

  • Trabajar en España y Túnez

    Llevar a cabo un proyecto de investigación en y sobre dos países distintos es, a la vez, un reto y una experiencia estimulante. Nos ayuda a conocer la historia de dos lugares con culturas diferentes y aproximarnos a su propia idiosincrasia, lo cual sin duda enriquece nuestro bagaje tanto en el plano profesional como en el personal. De hecho, como habéis ido viendo a lo largo de estos años, ATLAS nos está permitiendo trabajar no sólo en dos países distintos, sino con un buen número de instituciones, equipos de investigación y especialistas diferentes.

    Investigar en dos países distintos

    Como sabéis, gran parte de nuestra investigación se ocupa del análisis del patrimonio histórico y arqueológico, donde se incluyen entre otros epígrafes, vestigios arquitectónicos e infraestructuras, y elementos topográficos de las ciudades tardoantiguas. Por este motivo, especialmente cuando necesitamos información directa sobre estos elementos, debemos dirigirnos a las diferentes administraciones e instituciones encargadas de la gestión y preservación, así como de la difusión de dicho patrimonio. Y, por supuesto, cada país (y cada región) tiene sus propias instituciones y maneras de funcionar. Así que conocer los procedimientos de cada una de ellas es fundamental en un proyecto internacional como el nuestro, ya que no sólo agiliza los trámites necesarios sino que también permite establecer lazos de reciprocidad al devolver el conocimiento generado a las instituciones y sociedad de origen.

    En nuestro caso concreto, en Túnez hemos trabajado de la mano del Institut National du Patrimoine, principal organismo encargado de velar por el patrimonio histórico-arqueológico del país. En España, en cambio, la gestión está menos centralizada y en cada región y ciudad nos hemos dirigido a las instituciones correspondientes. Algunas ciudades incluso cuentan con más de un organismo trabajando en el ámbito patrimonial, como Mérida, donde confluyen el Instituto Arqueológico de Mérida, el Consorcio Ciudad Monumental de Mérida y el Museo Nacional de Arte Romano.

    Foto de grupo en el INP durante nuestro último encuentro en Túnez.

    Pero, además, una buena parte de los yacimientos arqueológicos que examinamos en nuestro proyecto han sido también objeto de campañas y estudios de distintos equipos internacionales. Probablemente el caso más evidente sea el de Cartago, donde la campaña internacional “Save Carthage” iniciada en los años 70 trajo consigo la llegada de grupos de investigación procedentes de muchos países distintos. Estos equipos no sólo realizaron excavaciones arqueológicas en varios puntos de la ciudad antigua, sino que muchos publicaron igualmente los resultados de sus estudios. En consecuencia, estos resultados se encuentran recogidos en un gran número de monografías, capítulos y artículos, a menudo dispersos, que debemos reunir para nuestra propia investigación. Un caso similar lo encontramos en Baelo Claudia. Este yacimiento gaditano tiene un estrecho vínculo con Francia y la Casa de Velázquez, dado que el fundador de l’École des hautes études hispaniques, Pierre Paris, inició las primeras campañas arqueológicas propiamente dichas en este lugar. Pero desde entonces, muchos otros equipos han trabajado en esta ciudad romana costera, como la Universidad de Cádiz, la Universidad de Sevilla o la Universidad de Aachen.

    Es por ello que, además de contactar con las distintas instituciones encargadas del patrimonio, en otras ocasiones nos dirigimos también a los propios equipos e investigadores que han dirigido las excavaciones y estudios de aquellos elementos de los que necesitamos datos más concretos. Este es el caso de la magnífica iglesia de Damous-el-Karita, que fue recientemente excavada por el equipo austríaco de Heimo Dolenz, la epigrafía cristiana de Cartago estudiada exhaustivamente por Liliane Ennabli y Sihem Aloui, las múltiples campañas realizadas en Leptiminus por la Universidad de Michigan, o las excavaciones del Área arqueológica de Morería dirigidas por Miguel Alba.

    La realidad arqueológica

    Otra diferencia interesante que encontramos, casualmente, en nuestras ciudades caso de estudio es la continuidad habitativa. Cartagena, Córdoba, Mérida y Sevilla se han desarrollado sobre las ciudades romanas de origen; es decir, son centros urbanos con una continuidad ocupacional con siglos de historia. Como contrapartida, sin embargo, sólo podemos conocer de manera bastante parcial los vestigios antiguos, lo cual complica la investigación arqueológica. Además, las excavaciones suelen llevarse a cabo únicamente cuando se realizan obras de construcción o reparación de los edificios de la ciudad actual. De modo que acabamos teniendo pequeñas ventanas de conocimiento arqueológico dentro del entramado urbano, en algunos casos con los vestigios conservados y visibles y en otros simplemente documentados y cubiertos de nuevo por las construcciones contemporáneas. El lado positivo, en cambio, es que las excavaciones suelen ser de zonas relativamente pequeñas que permiten documentar siglos de evolución urbana. Por supuesto, esto significa que los restos arqueológicos a menudo se encuentran en estratigrafías complejas, con metros de extensión, debido al uso y reutilización de las estructuras precedentes.

    Parte del equipo de ATLAS paseando por el Área arqueológica de Morería en Mérida.

    Dicho esto, se podría pensar que los yacimientos tunecinos de nuestro proyecto, los cuales no tienen ciudades contemporáneas por encima, son más sencillos de analizar. Y, efectivamente, a menudo tenemos una imagen más completa del entramado urbano de estas antiguas ciudades. Además, podemos visitarlas y hacernos una buena idea de los edificios y las relaciones entre éstos y el resto de infraestructuras urbanas. 
    Fotografía del foro de Mactaris durante nuestra visita en marzo de 2022.
    Sin embargo, estos yacimientos presentan sus propios desafíos. En primer lugar, no están completamente abandonados, ya que a menudo las nuevas ciudades se sitúan en puntos muy cercanos al yacimiento en cuestión. Este es el caso de Cartago, ubicado entre Túnez y Sidi bou Saïd; Ammaedara, localizada al este de la actual Haïdra; o Lamta, junto a la antigua Leptiminus. Tal vez Mactaris se asemeje más a los casos españoles de continuidad habitativa, dado que está envuelta por la moderna Makthar. Aun así, no siempre esta proximidad de ciudades actuales es buena para la preservación de los yacimientos arqueológicos. Por una cuestión obvia de minimización de esfuerzos y recursos, es muy habitual que los asentamientos abandonados se usen como cantera, teniendo como resultado la presencia de numerosos materiales antiguos (spolia) en las ciudades de los alrededores. De modo que, por ejemplo, la información epigráfica de estos yacimientos es muy problemática. En efecto, se ha conservado un gran número de inscripciones, pero rara vez conocemos su contexto.

    Otra desventaja de los yacimientos despoblados es que se ven más expuestos a las inclemencias y al paso del tiempo. Así, la erosión no sólo afecta a la conservación de los edificios sino también de la estratigrafía, especialmente de las capas superiores donde se encuentran los vestigios de periodos más recientes (¡y eso incluye nuestra querida Antigüedad tardía!). A ello hay que sumarle, tanto en los yacimientos despoblados como en las ciudades vivas, la realización de intervenciones sin metodología arqueológica. Si bien el problema en los yacimientos despoblados es que este tipo de intervenciones, que se remontan a épocas en que la arqueología no se había desarrollado como disciplina, pueden afectar a una mayor extensión de la ciudad antigua. Por ejemplo, en Baelo Claudia, nuestro único caso de estudio despoblado en España, contamos con diarios de excavación antiguos en que se explicita que sacaron decenas de tierra del foro de la ciudad. El motivo de esta abundante extracción de tierra es el interés por sacar a la luz los edificios monumentales de época romana altoimperial, en detrimento de otros períodos históricos. Aunque, afortunadamente, esta es una práctica ya obsoleta y a día de hoy contamos con un gran volumen de información de la evolución urbana tardoantigua incluso en las áreas más monumentales de la ciudad.

    Plano de la ocupación tardoantigua en el templo de Isis de Baelo Claudia (Dardaine et al. 2008, fig. 27).

    A pesar de las diferencias, o quizá debido a ellas, tenemos un trabajo interesante. Resulta divertido e intelectualmente estimulante considerar cómo las diferencias entre nuestros estudios de caso repercuten en la representación de la Antigüedad tardía. Además, es sin duda un ejercicio importante para un proyecto como ATLAS, ya que nos permite comprender mejor el desarrollo de las narrativas historiográficas sobre nuestro periodo de estudio.


  • ¡¡Feliz verano!!
    Carthago a vista de pájaro
    …a descansar y a disfrutar! ¡Buenas vacaciones a todos, y nos vemos a la vuelta, en septiembre!
     
  • Empezamos con Leptiminus

    Como anunciamos hace unas semanas, actualmente estamos trabajando sobre nuestro cuarto caso de estudio en Túnez, Leptiminus. Se trata de una ciudad costera situada en la región de Sahel, al sur del golfo de Hammamet, que alcanzó una extensión aproximada de 45 ha entre los siglos II y IV d.C. Éste es sin duda un caso de estudio algo distinto a los que hemos venido analizando hasta la fecha, porque Leptiminus no destaca por la conservación de grandes edificios públicos, a diferencia de muchas de las ciudades romanas del Magreb. Sin embargo, ofrece la posibilidad de estudiar otros muchos e interesantes aspectos que a menudo han quedado relegados a un segundo plano en estas ciudades norteafricanas cuyos vestigios monumentales se han preservado mejor. De hecho, gracias especialmente al “Leptiminus Archaeological Project” dirigido por John Humphrey, Hedi Slim, Nejib Ben Lazreg, Lea Stirling, David Stone y David Mattingly, la ciudad ha sido analizada de manera exhaustiva desde múltiples perspectivas y mediante muy variadas metodologías. Es por ello que a día de hoy Leptiminus es un fantástico ejemplo para conocer la vertiente económica de una ciudad portuaria relativamente modesta (sus actividades pesqueras y artesanales, fundamentalmente dedicadas a la producción cerámica), pero también la ocupación y evolución de las áreas suburbiales (donde se localizaban estas actividades artesanales, pero también espacios domésticos, cementeriales y religiosos) o bien su relación con el hinterland más inmediato.

    Planta con los restos arqueológicos de Leptiminus (Mattingly et al. 2001, fig. 4.03)

    Tuvimos la suerte de que David Stone visitara el RomanIslam Center en noviembre del año pasado, al mismo tiempo que nosotros participábamos en el congreso Shifting Cities. Este encuentro fortuito nos permitió hablar de Leptiminus con uno de sus expertos. David es un arqueólogo especialista en prospecciones que trabaja tanto en Grecia como en el norte de África y cuya investigación aborda cuestiones actuales sobre ciudades, imperios y paisajes antiguos. En Leptiminus, trabajó principalmente en el estudio de campo, que se presentó en Leptiminus 3 (Journal of Roman Archaeology Supplementary Series 87, 2011). Este libro considera la “biografía urbana” de la ciudad a lo largo de 1200 años de dominio púnico, romano, vándalo y bizantino. La historia de Leptiminus incluye un período de desarrollo notable desde alrededor del año 100 hasta el 300 d.C., durante el cual se documentaron inversiones en agricultura, pesca, navegación y fabricación de cerámica. La ciudad continuó importando y exportando productos hasta el siglo VII, al tiempo que mantenía una importante población. Es en la fase de finales de la Antigüedad cuando los lentos pero perceptibles cambios en las dietas, las ocupaciones, las costumbres funerarias y los espacios físicos y otros aspectos del estilo de vida de los habitantes pueden ser realmente más visibles.

    Algunos de los depósitos de garum localizados en la franja costera (© Leptiminus Project)
    Vestigios subacuáticos del muelle de Leptiminus (© Leptiminus Project)

    Además de ser de gran ayuda en la discusión de este estudio de caso, David mostró un gran interés por unirse al equipo de ATLAS y desde entonces ha sido un miembro activo de los grupos de Territorio y Economía, ¡llegando a hacer hasta tres presentaciones en el coloquio de Túnez! Asimismo, contribuirá en nuestro Companion como coautor en los capítulos de los grupos mencionados, e incluso presentará individualmente un capítulo sobre Leptiminus.

    La última presentación de David en el pasado encuentro de ATLAS en Túnez

    Igualmente, David tuvo la amabilidad de ofrecernos los datos necesarios para el análisis de esta ciudad en un formato apropiado para nuestra base de datos. Esto significa que, en lugar de tener que revisar las numerosas y exhaustivas publicaciones para encontrar y localizar restos arqueológicos para nuestro WebSIG, nos hizo llegar varias tablas de Excel con los números de los yacimientos, coordenadas y descripciones. Esto significa que para esta ciudad por fin podemos probar la carga masiva de datos arqueológicos. Como ya explicamos en un post anterior, para la epigrafía hemos estado utilizando este método de cargar miles de entradas de una sola vez. La única tarea que nos queda es curar los datos y hacer que se ajusten a nuestro formato webSIG. Una de las principales tareas fue asociar los tipos de hallazgos del proyecto Leptiminus con los tipos de ATLAS. Ada creó una lista con la correspondencia de los tipos de vestigios del Leptiminus Project (en inglés) y los de nuestro WebSIG (en francés), para que los estudiantes asistentes pudieran realizar esta tarea. En algunos casos la correspondencia es bastante sencilla: “cistern” es “citerne”; sin embargo, a veces puede ser un poco más difícil, como los enterramientos en ánfora que son “Espace funeraire”. ¡Otra muestra más del plurilingüismo en nuestro proyecto!

    Como ya sabéis, utilizamos un enfoque similar para trabajar con la epigrafía: recopilamos los datos de una multitud de conjuntos de datos y luego los adaptamos a nuestra base de datos. Una vez más, esto se debe en parte al duro trabajo realizado por nuestros estudiantes asistentes, que poco a poco se han convertido en expertos en epigrafía. Hay que reconocer que el papel de Leptiminus es muy limitado en nuestra comprensión de la cultura epigráfica en la Antigüedad tardía, ya que sólo se conservan un puñado de inscripciones fechadas en este periodo. No obstante, existen algunos bellos ejemplos de inscripciones en mosaico halladas en el cementerio cristiano.

    Algunos de los mosaicos cristianos localizados en las catacumbas junto al cementerio este de la ciudad (Stevens et al. 2007, fig. 4)
    Excavación de un cementerio cristiano por René Cagnat y Henri Saladin (R. Cagnat y H. Saladin, Voyage en Tunisie, 1894)

    Trabajar en Leptiminus durante las últimas semanas nos ha aportado nuevos conocimientos. En primer lugar, nos está permitiendo aprender sobre esta pequeña ciudad portuaria del Sahel, en la costa del Mediterráneo, durante la Antigüedad Tardía. Además, al ser la primera vez que hemos podido trabajar con el material arqueológico de una forma diferente, está siendo también un experimento interesante, ya que plantea la cuestión y la opción de compartir los datos arqueológicos de forma más eficaz. Y, como siempre, si queréis seguir informados de cómo se desarrolla nuestro trabajo, ¡os animamos a consultar nuestro WebGIS y seguir nuestra cuenta de Twitter!


     

  • Trabajar en un proyecto plurilingüe

    Como habréis notado, nuestro blog se publica en tres lenguas: castellano, francés e inglés. ¿El motivo? La naturaleza políglota de ATLAS. Pero tal vez os preguntáis por qué hemos optado por hacer de nuestro proyecto un espacio plurilingüe en vez de limitarnos a usar la lengua “internacional” (es decir, el inglés). Lo cierto es que hay varias razones por las cuales trabajamos en varios idiomas. La más obvia es el origen y financiación del proyecto, que procede de la Agence Nationale de la Recherche (ANR) de Francia y de la Deutsche Forschungsgemeinschaft (DFG) de Alemania. Así sumamos ya dos idiomas con una larga historia en nuestro ámbito de investigación. De hecho, el alemán ha sido siempre una lengua importante y habitual en las Altertumswissenschaften (ciencias de la Antigüedad) desde los inicios de este campo de estudio. No en vano los investigadores a menudo bromean sobre el hecho de que para cualquier temática se puede encontrar una publicación de un autor alemán del siglo XIX. Pero, bromas a parte, no hay duda de que como lengua académica, el alemán mantiene un lugar destacado en la investigación sobre la Antigüedad. No obstante, para cuestiones de difusión usamos el castellano. Esto tiene su razón de ser en una parte igualmente fundamental del proyecto, nuestro interés por dar a conocer y divulgar los resultados del mismo.

    Facilitar la divulgación

    La imagen de la academia encerrada en su torre de marfil es a menudo una dura realidad y no siempre resulta fácil cambiarla. Podemos sumergirnos tanto en nuestros ámbitos de estudio que acabamos perdiendo de vista qué resulta verdaderamente interesante para el público en general y por qué nos dedicamos a esto más allá de “por amor al arte”. Pero como buena parte de los proyectos están financiados, como el nuestro, con fondos públicos, la difusión y la divulgación del conocimiento son esenciales. Es más, estamos convencidos de que parte de nuestro trabajo también es retornar y ofrecer el conocimiento generado a la sociedad. Y aquí es donde entra el juego el castellano. Como nuestra investigación se centra en el sur de España y en el norte de Túnez, hemos optado por escribir los posts de nuestro blog en castellano y francés, los dos idiomas más ampliamente usados en el mundo académico de nuestro proyecto. Lo ideal habría sido añadir también el árabe en nuestra página web, de modo que pudiéramos llegar a un público más amplio en Túnez y el conjunto de países arabófonos. Sin embargo, nadie en el núcleo del equipo de ATLAS tiene el suficiente conocimiento de esta lengua, lo cual significa que no podemos realizar las traducciones por nosotros mismos. En cambio, hemos optado por usar el inglés como idioma “internacional” y así esperamos llegar a un mayor número de personas, incluso fuera del foco de nuestra investigación, y generar un mayor interés en la historia de la Península Ibérica y el Magreb. En futuros proyectos quizá tengamos que plantearnos destinar parte de la financiación de la divulgación a la traducción de nuestros textos al árabe para poder llegar a más gente.

    Multilingüismo en el WebSIG

    Otro elemento de difusión de nuestro proyecto es el WebSIG, al que le dedicamos el post del mes pasado para explicar cómo funciona. Y, de nuevo, nos encontramos con otro aspecto multilingüe del proyecto, aunque en este caso con una mezcla algo más evidente. El WebSIG en sí mismo está escrito en francés, los vestigios arqueológicos en castellano y los epigráficos en inglés…

    Ejemplos de una ficha arqueológica y epigráfica, donde se usan distintas lenguas.

    Durante nuestro primer encuentro en La Rochelle al inicio del proyecto, estuvimos debatiendo la posibilidad de crear una base de datos trilingüe, pero pronto nos dimos cuenta que esto significaba tener tres bases de datos paralelas y que cada ítem debería entonces escribirse tres veces, una por cada idioma. Así que como nuestro objetivo era completar la base de datos antes de marzo de 2024, esta posibilidad dejó de ser una opción. De modo que decidimos que lo mejor sería usar el francés, castellano e inglés como las lenguas académicas del proyecto y también de la base de datos. Por este motivo, como habréis observado ya, gran parte de las fichas de carácter arqueológico están redactadas en castellano, ya que están escritas por Ada; mientras que las fichas de carácter epigráfico están realizadas por Pieter en inglés. Ambos escogieron estas lenguas al ser los idiomas en los que se sienten más cómodos. Aunque os pedimos comprensión si os encontráis con algún pequeño error lingüístico, ¡son los gajes de este oficio plurilingüe!

    Encuentros políglotas

    Puede que esto de mezclar tres idiomas os parezca un poco engorroso y que, de nuevo, os preguntéis por qué no usamos simplemente el inglés. De hecho, probablemente os habréis dado cuenta ya de que tampoco utilizamos esta lengua en los programas de nuestros encuentros anuales. Pero es que lo cierto es que no resulta necesario, porque la gran mayoría de los miembros de ATLAS tienen un muy buen nivel de castellano o francés, lo cual nos permite intercambiar ideas sin ningún tipo de problema.

    Instantánea de uno de nuestros debates plurilingües durante el primer encuentro ATLAS en la Casa de Velázquez.

    Así que a menudo nuestros debates tienen lugar en dos lenguas a la vez, o bien uno de los interlocutores decide expresarse en el idioma del otro. Naturalmente, esto significa que todos debemos hacer un esfuerzo por comunicarnos y por escuchar pacientemente a los demás, especialmente aquellos que se animan a utilizar una lengua que no es la suya. Pero incluso aquellos que todavía no se sienten con confianza para expresarse en estos idiomas, a menudo tienen un amplio conocimiento de otras lenguas próximas al francés o al castellano, lo cual les permite comprender lo que se dice sin dificultades. Desde luego, esta es una muy buena manera de ampliar nuestro conocimiento lingüístico a la vez que promueve un ambiente de intercambio científico amable y tolerante con todos los colegas, que siempre se muestran dispuestos a facilitar los debates en el idioma que sea. Pero, además, al usar estos idiomas también facilitamos la comprensión a aquellos oyentes de Túnez o España que deciden asistir a nuestros encuentros.

    Pieter, Marc y Sabine son algunos de los miembros que combinan hasta tres lenguas durante sus conversaciones.

    Esto es en lo que se refiere a los encuentros científicos, pero lo que sucede en los intercambios de carácter más informal es todavía más interesante. En estos casos hablamos todavía más lenguas y, sí, el inglés es una de ellas. Como decíamos, en ocasiones nos encontramos con una comprensión pasiva gracias al conocimiento de otras lenguas, lo cual  da pie a curiosos y divertidos triángulos lingüísticos. Tres de nuestros miembros, por ejemplo, suelen alternar el francés, el alemán e ¡incluso el neerlandés!

    Pero ¿funciona?

    Estamos convencidos de que este sistema multilingüe de comunicación funciona perfectamente bien. Hasta ahora todos nuestros encuentros han dado pie a debates productivos entre los distintos colegas. Y cuando nos encontramos con límites en nuestros conocimientos lingüísticos siempre podemos utilizar una lengua intermedia. Además, a la hora de escribir podemos recurrir a los diccionarios de toda la vida o utilizar los equivalentes digitales para facilitar nuestra comunicación plurilingüe.

    Los diccionarios son una herramienta fundamental en nuestro proyecto.

    El nuestro es, además, un proyecto de ciencias humanas, por lo que el fomento de la riqueza lingüística es un valor que llevamos como bandera. Pero, en cualquier caso, podéis juzgarlo por vosotros mismos, asistiendo a nuestros encuentros científicos o bien a través de nuestra próxima publicación bilingüe (FR-ES), el Companion sobre urbanismo en la Antigüedad tardía.


     

  • El WebSIG de ATLAS: ¿qué es y cómo funciona?

    Como habréis leído en varios de nuestros posts, en ATLAS trabajamos con un WebSIG. Todavía mejor, con un WebSIG de acceso abierto, por lo que podéis ver cómo trabajamos ¡en directo! Aunque recoger la información, redactarla y adaptarla al formato del WebSIG requiere de tiempo y, además, es sólo una parte de nuestro trabajo. Pero, en cualquier caso, hoy os vamos a explicar qué es el WebSIG, cómo trabajamos en él y cómo funciona, ya que cuenta con varias características y particularidades que merecen ser recogidas con mayor detalle en un post específico.

    Introducción al WebSIG

    Empecemos por una breve introducción al WebSIG. Fue elaborado por Frédéric Pouget en la Université de La Rochelle y es un buen ejemplo de la utilización de las estructuras universitarias existentes dentro de un proyecto. El desarrollo del WebSIG formaba parte de un curso impartido por Frédéric, en el que los estudiantes debían construir la base de datos como parte de sus tareas. De este modo obtuvimos nuestra base de datos, mientras que los estudiantes adquirieron la experiencia necesaria en esta materia y ahora pueden ver su trabajo en acción, lo cual es mucho mejor que realizar una tarea por el simple hecho de realizarla. 

    Nuestra base de datos se aloja en el servidor Huma-Num del Centre National de la Recherche Scientifique (CNRS). Se trata de una iniciativa del gobierno francés que no podemos más que aplaudir. A diferencia de lo que sucede habitualmente en muchos proyectos, cuyos conjuntos de datos se retiran del servidor online por falta de financiación una vez finalizados, Huma-Num garantiza el alojamiento permanente de estas bases de datos. De este modo, los investigadores van a poder seguir consultando y utilizando nuestra base de datos mucho después de que finalice la etapa actual del proyecto ATLAS. 

    Una de las mayores novedades de nuestro proyecto es la combinación de evidencias arqueológicas y epigráficas en el mismo WebSIG. Por lo general estos datos se encuentran en bases de datos separadas, si es que se encuentran en bases de datos de libre acceso. Combinando ambas fuentes pretendemos comprender mejor la ciudad (evolución, distribución topográfica, usos de los espacios, etc.) y su estructura social. Ambos ámbitos de estudio son muy diferentes y nosotros, tanto Ada como Pieter, trabajamos juntos para sacar el máximo partido de los datos recogidos.

    El estudio arqueológico en el WebSIG

    Como indicamos al inicio, recopilar, sintetizar y redactar la información de un modo apropiado para el WebSIG es un trabajo que requiere de bastante tiempo. Esto es especialmente cierto en el caso de los vestigios arqueológicos, ya que rara vez disponemos de otras bases de datos a las que podamos acceder y de donde extraer la información. Precisamente una de las grandes aportaciones de nuestro proyecto es esta, reunir una enorme cantidad de información, actualizada y contrastada, sobre el fenómeno urbano en la Antigüedad tardía.

    Así que, en el plano arqueológico, la investigación comienza al estilo de lo que podríamos llamar “vieja escuela”, con una búsqueda exhaustiva de las publicaciones más significativas de la ciudad que estemos analizando en ese momento. Esto nos permite hacernos una idea del estado de la cuestión a día de hoy y contar con una bibliografía lo más completa y reciente posible. Dicho así parece una tarea sencilla, pero uno de los principales retos es, de hecho, reunir la información disponible ya que a menudo está dispersa en publicaciones distintas y variopintas, por lo que no siempre resulta sencillo hacerse con toda la bibliografía. Por suerte, siempre podemos contar con nuestros colegas colaboradores en el proyecto para que nos echen una mano en esta tarea.

    Ejemplo de ficha de un vestigio arqueológico de Carthago. A la derecha puede observarse el plano de la ciudad con una superposición del plano arqueológico de la misma.

    Una vez contamos con una bibliografía lo más completa y reciente posible, es el momento de leerla y analizarla detenidamente para obtener los datos concretos y de interés para nuestro proyecto. Queremos conocer qué edificios, infraestructuras y elementos topográficos conformaban el paisaje urbano de nuestras ciudades de estudio a lo largo de los cinco siglos de la Antigüedad tardía. El análisis se hace vestigio a vestigio, de modo que paralelamente podemos ir sintetizando y redactando la información adaptada al formato del WebSIG. Esta información se recoge, en un primer momento, en un fichero tipo Excel para facilitar la exportación a la base de datos. No obstante, todavía no hemos podido realizar una exportación en bloque de toda esta información, por lo que los ítems se entran por ahora de manera manual. Esperamos poder aplicar un sistema similar al usado en la parte epigráfica para los próximos casos de estudio.

    Por último, una vez sintetizada y redactada la información necesaria del vestigio en cuestión (descripción del mismo, estado de conservación y discusión cronológica), realizamos una búsqueda del aparato gráfico para completar la ficha. Fotografías, planos, secciones o reconstrucciones son también incluidas en las fichas de los vestigios arqueológicos no sólo para facilitar la comprensión del mismo, sino también porque esta documentación gráfica sirve también de punto de partida para nuestros colegas encargados de la modelización y reconstrucción 3D para la exposición itinerante de ATLAS.

    El estudio epigráfico en el WebSIG

    La parte epigráfica del proyecto sigue una aproximación completamente distinta. Gracias a las bases de datos existentes (como Trismegistos, EDH, EDCS, HEpOnl y LatinNow), el análisis de un único ítem a través de múltiples publicaciones no es necesario. Algunas de estas bases de datos son de acceso abierto y permiten a los especialistas descargar la información. En otros casos, en cambio, deben encontrarse otras alternativas… Combinando los datos disponibles a través de las diferentes bases de datos podemos obtener ya un conjunto de datos epigráficos mejorado. Esta combinación es posible gracias a que Trismegistos contiene los ID de la mayoría de las grandes bases de datos, de modo que podemos establecer enlaces cruzados con la información recogida en las distintas bases de datos. Sin embargo, incluso después de combinarlos, a menudo nos quedan datos parciales. Además, y lo que es más importante para nuestro WebGIS, los datos espaciales sólo se ofrecen a nivel de ciudad. Es decir, para Carthago tenemos más de ocho mil inscripciones en la base de datos Claus-Slaby, todas ellas con un centroide representativo (es decir, un único punto en el mapa).

    Información epigráfica y espacial de Carthago de la base de datos Clauss-Slaby (https://db.edcs.eu/epigr/imp-rom.html). Debe tenerse en cuenta que se incluyen todos los periodos históricos.

    Evidentemente, esta aproximación no resulta nada útil para el estudio de una única ciudad. A menudo los epigrafistas se centran en estudios de casos pequeños y dedican mucho tiempo a buscar la localización exacta de cada una de las inscripciones, pero pocas veces este esfuerzo se refleja en las bases de datos específicas. Pero, en cualquier caso, parte de la mejora de nuestros datos para el WebSIG incluye la mejora de los datos espaciales, así que al consultar las publicaciones buscamos el lugar de hallazgo específico de cada inscripción. De este modo podemos asignar a cada inscripción una localización a nivel de edificio. El mapa de más abajo muestra cómo hemos localizado más de dos mil inscripciones tardoantiguas de Cartago en la ciudad. Las 163 inscripciones que podéis observar en el mar son las que no hemos podido localizar. Por ahora no hemos encontrado una solución satisfactoria al problema de cómo indicar que no disponemos de la localización exacta de ciertos epígrafes. A menudo en estos casos las inscripciones se colocan en una única ubicación, que funciona como punto simbólico (drop site) de esta indefinición geográfica. Así, hemos decidido situarlas en el agua, esperando que resulte evidente que en estos casos la localización es desconocida.

    Información epigráfica y espacial mejorada para el periodo tardoantiguo (ATLAS).

    A la vez que consultamos las publicaciones epigráficas para detallar la información espacial de las inscripciones, también mejoramos la información sobre el tipo de material, de objeto y texto. Y, sin duda, uno de los aspectos más complejos es el de la datación de los epígrafes. Por otro lado, gracias a la combinación de las bases de datos con las publicaciones de colecciones epigráficas podemos introducir las inscripciones de manera conjunta. Es decir, que la epigrafía no se introduce en la base de datos inscripción por inscripción, sino en grandes bloques. De hecho, en el caso de Cartago todos los epígrafes se incorporaron de una sola vez y pronto terminaremos y subiremos los otros cuatro estudios de caso del Magreb.

    ¿Cómo se usa el WebSIG?

    En primer lugar, podéis acceder a nuestro WebSIG a través del siguiente enlace: https://geoapps.huma-num.fr/adws/app/5b1c0f10-7386-11ec-b348-11e51a07f6b0/ 

    La pantalla de inicio puede parecer algo abrumadora al principio, pero precisamente este post quiere servir como guía de uso. ¡Ya veréis como no es nada complicado y rápidamente os hacéis al funcionamiento de la interfaz!

    Pantalla de inicio del WebSIG.

    En el lado derecho se encuentra el panel con las distintas capas de mapas, que pueden activarse y desactivarse según nos interese. De hecho, en esta primera vista general del mapa sólo podemos ver los territorios (cité) de los diez casos de estudio, pero cuando nos acercamos a una de las ciudades, se activan otras capas. Podemos hacer zoom de distintas maneras. Probablemente la forma más intuitiva sea con el botón de desplazamiento de nuestro ratón, pero el WebSIG ofrece otras dos opciones: (1) mediante los botones + y – situados arriba a la izquierda, junto a ellos las flechas permiten cambiar entre los dos últimos niveles de zoom usados; (2) mediante el último icono de esta columna, una lupa que permite acercarse rápidamente a una zona concreta. Al seleccionar esta función, el icono se activa en azul y permite dibujar una ventana sobre el área a la que queremos acercarnos. En este sentido, debe tenerse en cuenta que el recuadro creado indica el nivel de zoom, de modo que nos mostrará lo que hay dentro de la ventana dibujada. 

    Cuando, por ejemplo, nos acercamos a Cartago, podemos observar que cité y enceinte desaparecen, mientras que los iconos de los vestigios arqueológicos aparecen. Las capas epigráficas deben activarse manualmente en el panel de la derecha ya mencionado. En este mismo menú podemos activar y desactivar los distintos mapas de base y jugar con su nivel de transparencia. 

    Pasemos ahora al panel de la izquierda. En primer lugar encontramos cuatro iconos, cada uno de los cuales permite buscar y hacer consultas en la base de datos: (1) Filtres Carto Vestiges, indicado con un templo; (2) Filtres Carto Inscriptions, con un monumento similar al anterior; (3) Recherches, cuyo icono es una lupa; y (4) Statistiques, representado por un gráfico. Veamos qué funciones nos ofrecen cada uno de ellos.

    Filtres Carto Vestiges

    Ésta es una función que nos ofrece dos opciones, aparentemente similares, pero que posibilitan la consulta de la base de datos desde diferentes perspectivas. La primera opción (Recherche Vestige par Ville / Type / Sous-type) ofrece búsquedas dentro de cada ciudad por tipo e incluso subtipo de elemento arqueológico. Lo interesante de esta función es que ninguno de los ítems de búsqueda es obligatorio, por lo que pueden realizarse consultas bastante libres, incluso sin ceñirse a una única ciudad. Así, podemos disponer de una lista de todos los elementos arqueológicos por tipos (cívico, religioso, económico, etc.) o subtipos (iglesias, viviendas, termas, necrópolis, etc.) recogidos en nuestra base de datos. De hecho, los resultados de ésta y todas las demás opciones de búsqueda generan un listado en lado derecho, que puede visualizarse como una tabla y facilita el acceso a las fichas de cada vestigio. Eventualmente, estas tablas podrán descargarse en distintos formatos para trabajar con los datos de la manera que más nos convenga.

    Ejemplo de la tabla que puede consultarse tras cualquier búsqueda.

    La segunda opción (Recherche Vestige par Ville / Sous-type / Siècle) está enfocada a consultas específicas por siglo, por lo que esta variable es obligatoria al realizar la búsqueda. De este modo podemos filtrar cronológicamente los elementos arqueológicos, además de por ciudad o subtipo si así lo deseamos. Esta es una buena manera de observar patrones evolutivos por categorías concretas de vestigios y/o edificios, tanto en una ciudad concreta como en el conjunto de los casos de estudio del proyecto.

    Filtre Carto Inscriptions

    La función de búsqueda para la epigrafía tiene cuatro opciones distintas. Podemos buscar en el registro epigráfico con la función Recherche Inscription, que permite acotar las búsquedas utilizando filtros por ciudad, tipo de texto, datación o descripción. Combinando los filtros podemos obtener búsquedas muy detalladas. La Recherche Langue Inscription es bastante sencilla, ya que como su nombre indica selecciona la lengua de las inscripciones. Debe tenerse en cuenta que la búsqueda es exacta, por lo que el latín sólo dará latín y dejará fuera el griego/latín y el hebreo/latín. La Recherche Chronologique Inscription ofrece la posibilidad de trazar un mapa de las inscripciones fechadas en siglos concretos activando y desactivando las capas. En este caso se trata de una búsqueda amplia, es decir, se muestran todas las inscripciones con el siglo mencionado. De modo que, por ejemplo, una inscripción fechada entre los siglos III y V aparecerá en los tres siglos, mientras que aquellas situadas de manera general en la Antiquité tardive sólo se mostrarán con esta capa activada. Finalmente, la Recherche ID Inscription es una forma útil de localizar una inscripción concreta en la que se ha estado trabajando. Por lo que es recomendable recordar el número de ID de la inscripción en nuestra base de datos para consultar fácilmente ese texto.

    Por otro lado, aprovechamos para adelantaros que estamos trabajando en más tipos de búsquedas, concretamente para el texto dentro de las inscripciones, basadas en una versión depurada del texto editado y en la búsqueda de referencias. ¡Os mantendremos informados!

    Recherches

    En esta línea de mejora constante están las distintas funciones de búsqueda que encontramos dentro del icono de la lupa (recherches). En algunos casos, de hecho, han sido sugerencias de nuestros propios colegas del proyecto, como la búsqueda por palabras clave tanto en edificios (Recherche Edifice par mots clés) como en inscripciones (Recherche Inscription par mot clé). Como decíamos, se trata de funciones que estamos todavía desarrollando, pero esperamos poder ponerlas a completa disposición bien pronto. El resto de opciones de búsqueda funcionan como las que hemos explicado ya, tanto en el ámbito epigráfico como arqueológico.

    Statistiques

    Por último, el panel Statistiques nos ofrece, por el momento, un conjunto de gráficos que permiten tener una idea general de los datos disponibles en el WebSIG, además de comparar nuestros casos de estudio. Por supuesto, como éste es un trabajo en curso, sólo muestra la información que ha sido incorporada a la base de datos. Aun así, es una herramienta útil para observar tendencias evolutivas a nivel cronológico o incluso para conocer, con un vistazo rápido, qué tipos de vestigios caracterizan cada una de las ciudades de nuestro proyecto.

    Ejemplo de la distribución por tipos de vestigios arqueológicos en Baelo Claudia.

    Próximamente añadiremos esta pequeña guía de uso a la propia interfaz del WebSIG e incluso puede que podamos contar con un pequeño video explicativo en francés. ¡Esperamos que os resulte de utilidad!


  • Coloquio internacional ATLAS en Túnez

    El cuarto y penúltimo encuentro ATLAS, Les villes dans l’Antiquité Tardive au sud de la péninsule Ibérique et en Afrique du Nord: entre recherche et valorisation patrimoniale, organizado por el Institut National du Patrimoine, la Agence de Mise en Valeur du Patrimoine et de Promotion Culturelle, el Institut de Recherche sur le Maghreb Contemporain, la Casa de Velázquez, la Universität Hamburg y el UMR 7266 LIENSs (La Rochelle Université/CNRS), tuvo lugar los días 2 y 3 de mayo en Túnez.

    Algunos empezaron sus viajes el Día Internacional de los Trabajadores con cierta preocupación, cruzando los dedos para que las huelgas no impidieran el viaje. Afortunadamente fueron bien pocos los vuelos cancelados, pudieron cambiarse fácilmente y todos llegamos a tiempo para la primera cena en el hotel Sidi Bou Said. ¡Nada como reencontrarnos con nuestros colegas en una terraza con fantásticas vistas a la ciudad de Túnez!

     

    Martes, 2 de mayo: coloquio en el Institut Nationale du Patrimoine

    Tras una buena noche de descanso y un café junto al desayuno, era el momento de dirigirnos al INP, situado en la medina de Túnez. Pero la fortuna no parecía acompañarnos. El trayecto en autobús empezó demasiado tarde y nos llevó a quedarnos atascados en el tráfico matutino hacia el centro de la ciudad. Comenzamos el coloquio con una hora de retraso y entonces descubrimos, además, que la conexión a internet no era estable debido a las gruesas paredes de la robusta sala que nos acogía. Pero a pesar de estos pequeños inconvenientes, nuestro coloquio empezó con unas palabras de apertura a cargo de Youssef Lachkem (director general interino del INP) y Daouda Sow (director general interino del AMVPPC). Les siguieron unas breves palabras introductorias de Laurent Brassous, Sabine Panzram y Moheddine Chaouali, quienes terminaron de inaugurar el cuarto coloquio del proyecto ATLAS.

    Laurent, Sabine y Moheddine inaugurando el coloquio(*).

    Sabine tuvo el honor de abrir la parte científica de la conferencia con la presentación del grupo Poder político y ciudad. Su intervención analizó las evidencias de los poderes locales, civiles y religiosos, en la Antigüedad tardía y mostró cómo éstos fueron cambiando paulatinamente a lo largo de nuestro periodo de estudio. El grupo Espacios urbanos estuvo representado por Ada Lasheras y Stefan Ardeleanu, y su presentación versó sobre los espacios públicos y colectivos de las ciudades tardoantiguas. Lejos de perspectivas más tradicionales, centradas sobre todo en la evolución de los monumentos públicos de época clásica (especialmente en los foros), su comunicación llamó la atención de otros espacios de uso colectivo y públicos presentes también en estos siglos.

    La última presentación de la mañana estuvo a cargo del grupo Epigrafía. Pieter Houten presentó el trabajo común sobre la epigrafía funeraria, mostrando principalmente problemáticas de datación. Parece que cuando se rasca un poco en la cuestión de la datación epigráfica, el castillo de naipes se viene abajo con relativa facilidad. Queda pendiente todavía cómo establecer las fechas correctas en estos casos. Tras estas tres presentaciones dimos paso a la discusión final de la mañana. Las respuestas del público fueron positivas, con algunas observaciones y comentarios constructivos a tener en cuenta para cuando pongamos por escrito todo este trabajo. De hecho, continuamos el debate mientras nos adentramos lentamente en la medina para ir hasta el lugar donde nos esperaba la comida.

    Las primeras tres ponencias, realizadas por Sabine (grupo Poder político), Stefan & Ada (grupo Espacios urbanos) y Pieter (grupo Epigrafía).

    Tras una estupenda y copiosa comida regresamos al INP, donde descubrimos que nos esperaban unos dulces y café. Los participantes se congregaron en torno a la mesa para saborear los dulces tunecinos, pero era el momento de empezar la sesión de la tarde. 

    Esta vez los representantes del grupo Territorio fueron Jesús García y David Stone, con una comunicación sobre las problemáticas y los retos de delimitación del territorio de nuestras ciudades de estudio. La primera cuestión es cómo definir un territorio, ya que establecerlo a través de un método sencillo como los polígonos de Thiessen no acaba de funcionar dadas las pocas evidencias de que disponemos. Los datos disponibles rara vez respaldan esta sencilla división territorial. Además, debe considerarse también el territorio marítimo de las ciudades costeras. Pero, en cualquier caso, su presentación mostró que aún con una delimitación aproximada del territorio se pueden empezar a analizar ya los patrones de asentamiento y usos del suelo. La presentación del grupo Economía, por su parte, estuvo a cargo de Darío Bernal y David Stone, quienes señalaron la importancia de analizar los aspectos económicos de las ciudades de estudio para comprender su desarrollo histórico y vincularlo a los patrones evolutivos de ambas regiones y del Mediterráneo occidental durante la Antigüedad tardía. Baelo Claudia y Leptiminus fueron específicamente los ejemplos escogidos para mostrar las posibilidades que ofrecen dichos estudios económicos, a través de la producción de garum y de la distribución de las ánforas. 

    Las ponencias de Jesús & David (grupo Territorio) y David & Darío (grupo Economía).

    La sesión de los grupos de investigación acabó con el del Siglo VIII. La presentación fue realizada por María Teresa Casal y nos ofreció una panorámica de los materiales, técnicas constructivas y edificios de nuestros casos de estudio que pueden datarse en el evanescente siglo VIII. Las diferencias cuantitativas y cualitativas de los datos disponibles siguen siendo el mayor reto al que se enfrentan, especialmente para realizar comparaciones válidas y útiles. Asimismo, señaló la necesidad de ampliar la horquilla cronológica para advertir realmente los procesos de cambio acontecidos en este periodo clave. Tras esta comunicación vino otra dedicada a la problemática del siglo VIII, esta vez realizada por Chokri Touihri, ya que también se invitó a otros miembros a exponer sus propios trabajos. Su presentación se centró concretamente en los yacimientos tunecinos y en los problemas con los que se encuentran para datar los materiales cerámicos en este siglo, e incluso en el siglo IX.

    El grupo Siglo VIII, representado por Mayte, y Chokri durante su ponencia sobre la materialidad de los siglos VIII-IX.

    La última presentación del día fue la de nuestro experto en bases de datos y SIG, Frédéric Pouget. Tras una presentación general de nuestro WebSIG para los asistentes externos al proyecto, nos enseñó los últimos cambios y mejoras de esta plataforma. Ahora disponemos de una función que permite buscar por palabras en los campos de texto, que fue una de las peticiones que se hicieron en nuestro anterior encuentro en La Rochelle. Además, también se han actualizado las opciones de filtraje (por siglos, tipos de evidencias o inscripciones, por ciudad, etc.), permitiendo así realizar búsquedas más concretas a los usuarios. 

    Frédéric presentando las novedades de nuestro WebSIG.

    Tras este exitoso día, volvimos a nuestro hotel para disfrutar de otra estupenda cena tunecina y descansar un poco, pues al día siguiente nos esperaba el autobús temprano para ir a Oudhna.

    Miércoles, 3 de mayo: coloquio en Uthina (AMVPPC)

    Llegamos al nuevo centro de interpretación de Uthina (Oudhna) tras un viaje tranquilo en autobús. El edificio se inauguró el año pasado y ofrece toda la información necesaria sobre el yacimiento antes de visitar los vestigios arqueológicos tan fantásticamente conservados. Además, dispone de una sala de conferencias y de un restaurante. Así que es un lugar ideal para reunir a arqueólogos, epigrafistas e historiadores para debatir sobre la Antigüedad tardía.

    Nuestro segundo día empezó con una presentación dedicada a uno de nuestros casos de estudio, Ammaedara (Haïdra), de la mano del equipo de arqueólogos encargado de las últimas investigaciones en el yacimiento. Caroline Michel d’Annoville, Mohamed Ben Nejma y Zénaide Lecat expusieron la comunicación que habían preparado junto con la miembro de ATLAS, Elsa Rocca. Nos ofrecieron una panorámica de los últimos trabajos arqueológicos realizados, incluyendo prospecciones geofísicas y excavaciones. La investigación geofísica permitió obtener nuevos datos para comprender mejor la zona situada entre el teatro y el gran edificio “à auges”, en el sector noreste de la ciudad. Por su parte, las excavaciones arqueológicas se centraron en la zona del posible foro, donde se hallaron varias estructuras productivas de cronología tardoantigua cuyo estudio está actualmente en curso.

    A continuación, David, la verdadera estrella de nuestro coloquio, realizó su tercera y última presentación sobre Leptiminus, otro de los casos de estudio de nuestro proyecto. También en este caso nos mostró la investigación arqueológica realizada en los últimos años y algunos de los resultados correspondientes a las fases tardoantiguas. Durante este periodo la ciudad parece desarrollarse a través de un urbanismo polinuclear, especialmente en puntos cercanos al área portuaria, y reducirse en extensión, una dinámica observada en otras ciudades norteafricanas como Lepcis Magna o Tipasa.

    El equipo de Ammaedara y David en el debate tras sus ponencias.

    Los trabajos arqueológicos desarrollados en Simitthus gracias a la colaboración alemana-tunecina (incluyendo a Moheddine Chaouali, Heike Möller y Philipp von Rummel) fueron presentados por Stefan. Realizó un estado de la cuestión sobre el conocimiento actual del yacimiento y presentó algunos de los resultados más recientes, incluyendo un edificio interpretado como una basílica, junto a la que se localizaron un posible baptisterio y un posible mausoleo (¿o martyrium?).

    Tras estas presentaciones dedicadas específicamente a algunos de nuestros casos de estudio norteafricanos, llegó el momento de dar paso a las comunicaciones que aportaron un enfoque comparativo. En primer lugar, Jesús, también miembro de ATLAS, nos llevó al yacimiento argelino de Tipasa para mostrarnos el trabajo que Alejandro Quevedo y él están realizando gracias a  un proyecto de colaboración argelino-español. Además de exponer algunos de los problemas a los que el yacimiento debe hacer frente, debido a la invasión urbana y a que el mar reclama cada vez más terreno, señaló igualmente las enormes posibilidades que este lugar ofrece a nivel de investigación, también desde una perspectiva comparativa con otros puntos del Mediterráneo.

    Stefan y Jesús tras sus respectivas presentaciones.

    Terminamos la sesión matutina del coloquio unos 15 minutos antes de que la comida estuviera lista, así que, como era de esperar, rápidamente todos los participantes aprovecharon para visitar Uthina. Al cabo de media hora, la organización tuvo que salir a recoger a los investigadores, que se habían quedado discutiendo en el yacimiento sobre cerámica, planos y fases constructivas. La comida fue de nuevo un festín de cocina tunecina. Al terminar, y debido a las numerosas peticiones de disponer de un poco más de tiempo en el yacimiento, el programa se modificó ligeramente y obtuvimos una hora más para descubrir y debatir sobre Uthina.

    Algunas imágenes de nuestra rápida visita al yacimiento.

    La sesión de la tarde empezó de la mano de Sanaa Hassan, quien nos llevó a Marruecos. Su comunicación analizó la reorganización provincial de la Mauretania Tingitana en el momento en que pasó a formar parte de la diocesis Hispaniarum, así como sus efectos en el sistema urbano de la región. A continuación, la antropóloga Kahina Mazarai nos sorprendió al afirmar que nos había estado estudiando mientras nosotros estudiábamos y debatíamos sobre el Maghreb en la Antigüedad. Señaló que la dinámica entre los diferentes institutos nacionales de investigación es problemática, así como el uso del término “África septentrional” o “del norte”, ya que designa a la región con terminología romana y, por tanto, colonial. Evidentemente, tras su presentación hubo un amplio debate y reflexión.

    Las ponencias de Sanaa y Kahina generaron un interesante debate.

    La sesión sobre la valorización patrimonial estuvo a cargo de los colegas de la AMVPPC. Mohamed Ben Fathallah y Wahid Ben Ghozi presentaron el uso de las nuevas tecnologías para mejorar la comprensión e interacción del público general. Le siguió Moiz Toubal con una panorámica sobre las distintas técnicas de valorización del patrimonio aplicadas por la AMVPCC en yacimientos como Bulla Regia, Dougga o Uthica.

    Las ponencias de Mohamed Ben Fathallah & Wahid Ben Ghozi y Moiz Toubal respectivamente, todos ellos de la AMVPPC.

    Con la última presentación de nuestro coloquio, volvimos a nuestro propio trabajo. Laurent presentó, en nombre de Titien Bartette y Jean-François Bernard, los avances del trabajo de modelización 3D. Además de mostrarnos una visión general del progreso de esta parte importante del proyecto, expuso también algunos de los retos que nos plantean las reconstrucciones de los distintos edificios escogidos y los planes para la exposición itinerante prevista para el próximo año.

    Laurent cerró el coloquio con la vista puesta en la futura exposición.

    Jueves, 4 de mayo: visita a Thuburbo Maius y Testour

    El último día en Túnez fue más bien de ocio, lo cual con un grupo de historiadores de la Antigüedad y arqueólogos significa visitar al menos un yacimiento arqueológico. Por tercer día consecutivo tuvimos que madrugar para coger el autobús y nuestra primera parada fue Thuburbo Maius. Allí nos recibió Hamden ben Romdhane, arqueólogo jefe del INP para este yacimiento, quien nos ofreció una fantástica visita guiada. Como la mayoría del grupo estaba formado por investigadores especializados en Hispania, las exclamaciones de asombro fueron abundantes. La arqueología y la epigrafía de los yacimientos del Magreb son impresionantes, abundan muros en pie y epigrafía que piden a gritos ser investigados. Hamden nos mostró las distintas zonas de la ciudad y nos explicó su significado y su historia desde la época imperial hasta la Antigüedad tardía. Después de tres horas aún podríamos haber seguido aprendiendo más sobre esta ciudad, pero el programa nos obligaba a continuar.

    Fotografía de grupo en el capitolio de Thuburbo Maius.
    La siguiente parada fue Testour, ciudad que une el Magreb y la Península Ibérica. La ciudad fue fundada entre 1609 y 1614 por los moriscos expulsados por Felipe III de España. Empezamos en el centro de información, donde nos explicaron brevemente la historia de la ciudad. Después disfrutamos de una comida increíble, con una gran variedad de platos locales. Con las pilas cargadas, estábamos listos para la siguiente visita. Esta vez nos guió Mohi Al-Din Al-Shawali, de la AMVPPC. Comenzamos en la plaza principal con una introducción al urbanismo de la ciudad y a los elementos andalusíes visibles todavía hoy en la arquitectura. Desde allí recorrimos las sinuosas calles del casco antiguo hasta la Mezquita Mayor, donde se nos permitió entrar en el patio delantero. Después visitamos la Casa de Habiba Msika. La gran casa fue construida por un obsesionado admirador suyo, quien la mató. Su trágica historia nos hizo callar por un momento. En la parte trasera de la casa hay una pequeña biblioteca, que incluye el libro Ciudades hispano-musulmanas de Leopoldo Torres Balbás. Dos fans no pudieron evitar hacerse una foto 😉 Terminamos la visita en la plaza principal, donde pudimos tomar un refresco antes de coger el autobús de vuelta a Túnez para nuestra última cena.
    Algunas imágenes de nuestra visita a Testour.

    Sin duda, éste ha sido un encuentro increíble en el que pudimos intercambiar ideas, ver los progresos de los grupos de trabajo y obtener nuevas perspectivas de estudio. Pero el coloquio ATLAS no fue la única razón para visitar Túnez. Nuestros directores aprovecharon para reunirse con los del INP para hablar de nuestra colaboración. Además, Iconem, nuestro socio para las reconstrucciones 3D, visitó Mactaris para realizar la fotogrametría necesaria del yacimiento. Nuestro próximo y último taller tendrá lugar dentro de un año, ¡esta vez en Madrid!

    (*)Las imágenes utilizadas incluyen fotografías tomadas por el equipo ATLAS y por los fotógrafos del INP y la AMVPPC.


  • Investigación comparativa e interdisciplinar a través de las basílicas de Makthar, Haïdra y Mérida

    El proyecto ATLAS se define, como sabéis, por una investigación comparativa e interdisciplinar. Comparativa entre varias regiones y ciudades de estudio, e interdisciplinar por la integración de distintas fuentes y tipos de evidencias. Ya tuvimos la ocasión de presentaros esta metodología hace unos meses. Esta vez volvemos sobre ello con un post dedicado al análisis de un tipo concreto de edificio, las basílicas. Aunque el nuestro no es un estudio exclusivamente arquitectónico, como os podéis imaginar. Estos edificios albergan muchas otras evidencias cuyo análisis nos permite entenderlos de manera global, también como un reflejo de los aspectos sociales y religiosos de la Antigüedad tardía.

    Pero empecemos por el principio, ¿qué es una basílica? En época romana las basílicas eran edificios públicos, por lo general ubicados en el área forense de las ciudades y utilizados para múltiples funciones, especialmente para la administración de justicia o bien como lugar de reunión para tratar asuntos de la comunidad cívica. Este es muy probablemente el origen de las basílicas cristianas — o lo que es lo mismo, las iglesias —, que son las que nos interesan hoy aquí. Los cambios sociales, políticos y religiosos que tuvieron lugar durante la Antigüedad tardía llevaron al desuso de las basílicas civiles, pero su tradición arquitectónica y funcional se mantuvo, con ciertas innovaciones, en los edificios que entonces acogían las reuniones de la comunidad (cristiana).

    Comparativa de las plantas arquitectónicas de la basílica de Majencio y de la basílica de santa María la Mayor (proyecto original), ambas en Roma (G. Dehio y G. von Bezold, Wikimedia Commons).

    En el marco de nuestro proyecto nos hemos encontrado con múltiples basílicas cristianas, algunas mejor conservadas que otras, algunas con más datos epigráficos, otras con más datos arqueológicos. Para el estudio interdisciplinar y comparativo que nos proponemos, precisamos de ejemplos similares para los que contemos con buenos datos, tanto en términos cuantitativos como cualitativos. Por ello nos centramos fundamentalmente en aquellas basílicas que, además de haber sido objeto de estudios arqueológicos específicos, dispongan también un buen volumen de inscripciones accesibles a través de las bases de datos u obras epigráficas de referencia. En concreto, vamos a analizar la basílica llamada de Melléus en Haïdra (Ammaedara), la de Hildeguns en Makthar (Mactaris) y la de santa Eulalia en Mérida (Emerita). Todas ellas cumplen los requisitos expuestos y, además, cuentan con decenas de tumbas y epitafios en su interior o alrededores; es decir, son basílicas funerarias. Esta particularidad nos permite dotar de una perspectiva social a nuestro estudio, bien a través de los restos humanos, bien a través de las inscripciones funerarias. Así, además de preguntarnos sobre la ubicación de la basílica dentro de la topografía de la ciudad (intra o extra muros, próximas o alejadas de los antiguos centros de poder) o sobre la orientación del edificio en sí (tal vez vinculada a cambios religiosos), a nivel microespacial podemos preguntarnos sobre la posición de las tumbas dentro o junto a la basílica y examinar cuestiones de carácter social, como la edad, el género o la posición social de las personas enterradas. Pero, a la vez, podemos observar también su desarrollo a lo largo del tiempo, atendiendo a las diferencias cronológicas de los epígrafes y a la propia evolución arquitectónica de los edificios.

    Sin embargo, como veremos, en ocasiones estas preguntas son más fáciles de formular que de responder. Al estudiar estos edificios nos encontramos con varios retos, uno de los más obvios es si la basílica continúa en uso. En este sentido, el hecho de que la de santa Eulalia haya podido ser excavada es bastante inusual. Se trata de una iglesia en funcionamiento a día de hoy, así que obtener los permisos para excavar en su interior, donde además se presumiblemente podían encontrarse las tumbas de santos locales, no es para nada sencillo. Desafortunadamente, aquellas basílicas que ya no están en uso presentan también sus propios inconvenientes. Estos edificios a menudo han sido utilizados como “canteras” en períodos posteriores; es decir, sus materiales fueron reutilizados para construir nuevos edificios y, por tanto, a menudo esto implicaba la destrucción o al menos la alteración del registro estratigráfico.

    Planta de la basílica de Melléus, en Haïdra, con relicario de Cipriano y epitafio de Melléus hallados en la misma (Imágenes de Duval 1975).

    Aún así, es interesante advertir que el registro epigráfico de la basílica de Melléus en Haïdra está mejor conservado que en la de santa Eulalia de Mérida y precisamente por las mismas razones. Como la iglesia de santa Eulalia continuó en uso y mantuvo la memoria martirial, su relevancia religiosa se mantuvo y también el interés por enterrarse en su interior. De modo que, para colocar estas nuevas sepulturas, las anteriores se vieron afectadas e incluso desplazadas. En consecuencia, sólo un epitafio ha sido encontrado in situ: la triple inscripción de Gregorio, Perpetua y Heleuterio. En cambio, la basílica de Melléus quedó abandonada y pasó en gran medida desapercibida ante la envergadura de otros edificios monumentales de Haïdra, por lo que afortunadamente su registro arqueológico se conservó hasta las primeras excavaciones a inicios del siglo XX.

    Triple epitafio encontrado in situ en la basílica de santa Eulalia de Mérida (CILAE 1278).

    A pesar de las problemáticas de localización, podemos estudiar la epigrafía en función de multitud de criterios. Por ejemplo, podemos extraer mucha información fijándonos simplemente en el soporte u objeto en el que se realizó la inscripción. Las inscripciones funerarias pueden ser, entre otras, laudas de sarcófagos, pequeñas placas que cubren un nicho o estelas. Esto ya nos da información sobre el método funerario. Del mismo modo, podemos analizar la materialidad: ¿qué tipo de piedra se utilizó, una piedra local o un trozo de mármol procedente de lejos? Una vez determinado el objeto, podemos recurrir al texto, que además de aportar bastantes datos y también puede plantearnos aún más preguntas. Ya hemos tratado la cuestión de las inscripciones tipo locus de la «Basilique de la Citadelle» de Haïdra, las cuales siguen siendo un enigma en cuanto a qué se refieren. Sin embargo, antes de leer el texto también podemos obtener información a través de otros elementos. En el paso de la época imperial a la Antigüedad tardía a menudo encontramos iconografía cristiana junto al texto. Podemos pensar en símbolos claros como la cruz, el estaurograma o el cristograma, pero también se solía utilizar iconografía menos clara como palomas y peces.

    Después de analizar todos los otros elementos de la inscripción, es el momento de examinar el texto en sí. Los epígrafes funerarios suelen usar muchas fórmulas, es decir, suelen seguir un patrón común con expresiones estandarizadas. Así, nos encontramos con distintas fórmulas funerarias, como D(is) M(anibus) S(acrum), que significa “consagrado a los dioses Manes” y que realmente se trata de una fórmula inicial estándar. Ésta, sin embargo, se asocia por lo general a inscripciones paganas pero, como al ser una expresión prácticamente indisociable de las inscripciones funerarias durante siglos, su uso se mantuvo también en las inscripciones cristianas durante bastante tiempo. Esto puede observarse en varias de las inscripciones cristianas de la basílica de Hildeguns en Makthar, las cuales siguen comenzando con la expresión DMS. Por ejemplo, la tumba del clérigo Rogatus, enterrado en esta misma basílica, fue cubierta con una losa de piedra caliza con la siguiente inscripción:

    D(is) M(anibus) S(acrum)
    (cruz griega)
    Rogatus cleri-
    cus fidelis bixit
    in pace annis bi-
    ginti q(u)inq(u)e men-
    ses q(u)atuor (h)ora-
    s septe 

    La inscripción es claramente cristiana, como lo demuestran la cruz griega y el hecho de que se trate de un clérigo. En el texto hay más indicios de su naturaleza cristiana. Fidelis, fiel, aparece a menudo en las inscripciones funerarias cristianas, lo que probablemente indica que Rogatus fue bautizado. Lo mismo ocurre con la fórmula in pace. Por otro lado, parece que Rogatus, o sus familiares, también vigilaban de cerca su edad: tenía 25 años, cuatro meses y siete horas. Se ha argumentado que esta indicación tan precisa incide en la brevedad de su vida: valía la pena anotar las horas que vivió, ya que vivió poco tiempo. En este sentido, la edad al morir se registra con más frecuencia en las inscripciones cristianas ya que marca la transición de la vida en la tierra a la vida en el cielo. Por ello a veces también encontramos la fórmula plus minus, que sirve para indicar una estimación de la edad cuando ésta es incierta.

    Es evidente que datos como el nombre, el cargo y la edad pueden darnos una idea de las personas enterradas en las iglesias. También podemos plantearnos preguntas sobre la edad, el sexo, la distribución de sexos, la función y la cronología. Esto último es posible cuando disponemos de la era o indictio (un tipo de registro cronológico propio de la Antigüedad tardía) o utilizando formas indirectas de reconstruir la datación, basadas en la paleografía (la forma en que está escrito) o en el contexto arqueológico. Con este tipo de datación podemos observar cambios en las fórmulas a lo largo del tiempo, o bien cambios en las costumbres funerarias durante el período de uso de las iglesias. Sin embargo, hay que tener en cuenta una cuestión importante: la epigrafía está muy sesgada. No todas las personas podían permitirse una inscripción, ni siquiera tenían derecho a ser enterradas dentro de los muros de la basílica. Por ello, debemos ser prudentes a la hora de extraer conclusiones sobre la población de las ciudades estudiadas. No obstante, teniendo en cuenta los límites de la arqueología y la epigrafía, podemos observar nuevas pautas y comprender un poco mejor el uso de las basílicas en la Antigüedad tardía de Hispania y África. En un futuro próximo esperamos publicar un artículo sobre este tema, pero por ahora es un trabajo en curso. ¡Os animamos a seguir nuestras redes sociales si queréis ver nuestras caras de felicidad cuando salga la publicación!


  • Los estudiantes asistentes de ATLAS

    Detrás de cada grupo de investigación hay siempre un grupo de ayudantes diligentes, buena parte de los cuales a menudo son todavía estudiantes. En cuanto a nuestro proyecto, tenemos a tres estudiantes alemanes que trabajan con y para nosotros. El post de hoy está dedicado a su trabajo, así que vamos a darles la palabra para que se presenten y nos cuenten las tareas que cada uno de ellos realiza dentro de nuestro proyecto.

    La primera que se unió al proyecto ATLAS fue Jill Lilian Fischer, ya desde el comienzo del proyecto en abril de 2021, durante su tercer trimestre de BA en la Universidad de Hamburgo. Actualmente está cursando el primer semestre del máster en Historia. Una de las primeras tareas que realizó (y que sigue realizando) es traducir los posts de este blog al francés. Modesta como siempre, le gustaría precisar que no es su lengua nativa. Además, también ha trabajado considerablemente en la bibliografía del proyecto, incorporando las referencias en nuestra base de datos Zotero. Desde este año su tarea principal ha sido la digitalización de mapas y datos usando el programa QGIS. Al ser una verdadera fan de los mapas en todas sus formas (históricos y fantásticos), está realmente contenta de aprender a manejar QGIS y de explorar sus posibilidades para crear nuevos mapas.

    Como hay mucho trabajo a realizar, Tjaard Jantzen, estudiante de Historia y Matemáticas en la Escuela de Magisterio, se unió al proyecto ATLAS en octubre de 2021. Está cursando actualmente el primer semestre del máster en Magisterio. Desde que se unió a ATLAS, pasa gran parte de su tiempo rellenando hojas de Excel para digitalizar y categorizar datos epigráficos, de modo que puedan ser transferidos a la base de datos. Él es también responsable del préstamo y la obtención de libros que aporten información relevante para el proyecto. Además, parte de su trabajo is la búsqueda de citas en las fuentes escritas antiguas relacionadas con nuestros casos de estudio. Como Lilian y Sebastian, también ha completado un curso sobre la creación de mapas en QGIS en la primavera de 2022 y, desde entonces, disfruta de creando y digitalizando mapas para ATLAS.

    Más recientemente, Sebastian Meyer se unió al equipo de estudiantes asistentes en abril de 2022. Es estudiante de Historia y Matemáticas en la Escuela de Magisterio para la educación secundaria y actualmente está cursando el primer semestre del máster en Magisterio. Poco después de unirse a ATLAS se unió también al curso para aprender a digitalizar mapas con QGIS, junto a Lilian y Tjaard. Además del trabajo bibliográfico, fundamentalmente con la base de datos de Zotero, su tarea principal ha sido la digitalización de mapas para el proyecto.

    Los estudiantes asistentes, Lilian y Sebastian, trabajando en el despacho de ATLAS en Hamburgo.

    Aprendiendo a digitalizar y crear mapas
    Al empezar a trabajar con mapas sentimos todos una decepción. El gran trabajo que supuestamente teníamos que realizar era simplemente una hoja de cálculo de Excel que, por supuesto, no se parecía nada a un atlas o a un mapa. Lo que hacíamos era o bien un trabajo un tanto tedioso (mucho “copiar-pegar”) o bien nada espectacular (revisar una gran cantidad de literatura especializada para simplemente darnos cuenta de que una inscripción cualquiera estaba –¡oh, sorpresa!– grabada en piedra). Al principio no entendíamos por qué estábamos haciendo esto. Claro, está bien saber las coordenadas exactas de una ciudad antigua o la localización de una inscripción, ¿pero el proyecto no iba sobre mapas y cosas más emocionantes que éstas?

    Hoja de cálculo de Excel.

    Entonces Pieter nos introdujo en el programa QGIS (aquí tenéis el curso online) y pronto empezamos a aprender cómo una hoja de cálculo de Excel puede convertirse en un bonito mapa que no es sólo preciso sino también personalizable.

    La importación de datos de Excel
    Hay dos maneras de implementar las posiciones de las ciudades que nos gustaría tener en nuestros mapas como capas de puntos en el programa QGIS. Para la primera, creamos una capa de puntos y establecemos manualmente puntos para representar las ciudades. El problema es que esos puntos siguen siendo inexactos, ya que no podemos garantizar que las ciudades estén exactamente donde creemos que están (incluso con un mapa georreferenciado como base, del que hablaremos más adelante).

    Así, durante sus primeras tareas con QGIS, los tres estudiantes se dieron cuenta rápidamente de por qué las hojas de cálculo Excel –sagradas para Pieter– juegan un papel crucial en el proyecto ATLAS. A través de las coordenadas introducidas en los archivos de Excel, QGIS proporciona la función de añadir una “capa de texto delimitada”. De modo que al especificar las columnas donde se encuentran las coordenadas X (longitud) e Y (latitud) de nuestras ciudades, tenemos la fantástica opción de incorporar en QGIS la ubicación precisa de las ciudades. Además de la precisión, este método ofrece otra gran ventaja: toda la información adicional de la tabla también se añade a la capa y puede revisarse y completarse fácilmente mediante Excel. Esto hace que la creación de mapas específicos sea mucho más flexible para los usuarios de QGIS.

    Importación de nuestros datos de Excel.

    Por ejemplo, una de las tareas de Sebastian a finales del año pasado fue crear mapas temáticos de la Galia. Utilizando información sobre las ciudades de esta región, Sebastian generó mapas que nos muestran las ciudades mencionadas en la Notitia Galliarum (siglos IV a VI), por Gregorio de Tours (siglo VI) y aquellas ciudades donde se acuñó moneda (siglos IV a VI). Toda esa información se había implementado a través de una nueva columna en la hoja de cálculo Excel. Tras codificar con un “1” la fila de la ciudad gala cuando se aplica el criterio, se puede transferir fácilmente la información deseada como subcapa a nuestro archivo QGIS mediante la función de filtro.

    Funciones de codificación y filtro en Excel. ¡Es menos complicado de lo que esperábamos! (datos extraídos de Jürgen Strothmann (ed.), Civitates, regna und Eliten. Die regna des Frühmittelalters als Teile eines „unsichtbaren Römischen Reiches”).

    Las hojas de cálculo Excel son la forma más sencilla de alimentar nuestro mapa con lugares localizados con precisión. Sin embargo, las ciudades por sí solas no hacen un mapa: seguimos necesitando ríos, vías y fronteras, sobre todo en un contexto antiguo. Así que el segundo gran paso que dimos fue aprender a digitalizar mapas impresos para aprovechar su contenido, que no está necesariamente ligado a una única ubicación, como ocurre con las ciudades.

    La georreferenciación de un mapa
    Siguiendo con nuestro curso, utilizamos un mapa ya existente para crear un nuevo conjunto de datos sobre límites provinciales. El primer paso es siempre el mismo: si queremos utilizar el contenido de un mapa impreso (por ejemplo, las líneas fronterizas de la Galia del siglo IV), tenemos que hacer coincidir las coordenadas del mapa impreso con nuestro mapa de QGIS. Lo ideal es vincular la ubicación de una ciudad o de un punto de referencia importante con el punto correspondiente en QGIS, de modo que QGIS pueda vincular el mapa escaneado con sus propias capas cartográficas. Pero esto podría parecer un tanto extraño al principio, ya que los mapas impresos a menudo no están realmente escalados o se han comprimido para encajar mejor en las medidas de la publicación en cuestión. Incluso hay ejemplos en los que esta forma de georreferenciar un mapa no funciona. Muchos mapas son demasiado inexactos o los lugares están sólo vagamente localizados. QGIS es, al fin y al cabo, un programa que no todo el mundo conoce, por lo que no sorprende que la mayoría de los mapas no estén exactamente georreferenciados.

    Mapa georreferenciado extraído de S. Panzram y L. Callegarin (eds.) 2018. Entre civitas y madina superpuesto en QGIS. No acabó de funcionar, como podéis ver por las localizaciones de las ciudades: los puntos naranjas indican la posición real de las ciudades, mientras que el mapa georreferenciado está torcido debido a la inexactitud de los lugares.

    Tras georreferenciar un mapa en QGIS, podemos digitalizar su contenido como queramos, utilizando capas de puntos para los lugares, capas de líneas para carreteras y límites y capas de polígonos para los mares. De este modo obtenemos las capas para crear un mapa que, o bien es una versión georreferenciada de otro que en su día se dibujó vagamente, o bien es un mapa que contiene datos de múltiples fuentes. El mapa, sin embargo, sigue sin ser un mapa real como el que uno se imagina en un atlas tradicional. Es más similar a uno de Google Maps: se puede ampliar y reducir, y no es necesariamente tan estético como lo sería un mapa impreso. Esto nos lleva al último punto: crear un mapa que esté listo para ser publicado.

    La belleza de los mapas
    A medida que avanzaba el trabajo, a cada estudiante asistente se le asignó su propia región en la que trabajar para producir mapas en un futuro próximo. ATLAS, como todos sabéis, se centra en tres regiones. Mientras Sebastian complementaba la hoja de cálculo para la Galia, Tjaard y Lilian revisaban montones de publicaciones para encontrar inscripciones situadas en el norte de África y el sur de Hispania. Al final, Lilian eligió el norte de África como su «especialidad cartográfica» y Tjaard se encargó de Hispania. Cada uno de los tres se enfrentó entonces a la tarea de finalizar un mapa para que estuviera listo para su publicación. En los próximos meses publicaremos los mapas en los que hemos estado trabajando en la sección Maps-to-go de nuestra página web.

    Afortunadamente, QGIS dispone de una herramienta para crear un diseño de impresión de la capa deseada del mapa. Es relativamente fácil de manejar y permite crear una imagen (en jpeg, png, tiff y otros muchos formatos) de tu mapa que puede ser leída por cualquier ordenador sin necesidad de instalar QGIS y, por supuesto, que puede ser impresa y, por lo tanto, publicada. Con el gestor de diseño también es posible crear diferentes mapas basados en un mismo mapa de QGIS. Los componentes de la versión impresa del mapa dependen de las capas que uno decida activar. Así, cada mapa puede contener exactamente lo que uno quiere.

    Pero, como siempre, hay inconvenientes. ¿No sería más fácil si se pudieran utilizar las etiquetas creadas por QGIS? De hecho, es posible hacerlo, pero el resultado no es del todo satisfactorio, como puede verse claramente en la siguiente imagen.

    Activar las distintas etiquetas puede crear mapas bastante caóticos.

    En ATLAS también nos esforzamos por utilizar un diseño harmonioso en nuestros mapas: líneas divisorias amarillas (¡el amarillo es el color de ATLAS!), un fondo que recuerda a un mapa pintado y símbolos de ciudades sencillos pero fáciles de reconocer.
    Con esto en mente, los estudiantes tuvieron que dar al mapa un último ajuste. En lugar de limitarse a habilitar las etiquetas, crearon nuevos campos de texto para todos los elementos que requieren de un nombre, permitiendo así mover, girar y escalar las etiquetas como queramos. Aun así, todavía deben resolver el problema de que no todas las regiones son igual de fáciles de representar. Por ejemplo, crear el mapa de la Galia es satisfactorio a su manera: Francia tiene una forma ideal para rellenar el trazado del mapa y, al mismo tiempo, deja espacio suficiente para añadir una leyenda. Las ciudades romanas están repartidas uniformemente por las provincias y hay espacio suficiente para etiquetar (casi) todas las ciudades de forma harmónica.

    ¿Acaso no es la Galia un bonito lugar para ser visto en un mapa?

    Pero diseñar un mapa agradable del norte de África es menos sencillo, ya que contiene muchas ciudades en el este que suelen estar muy cerca unas de otras. Pero siempre hay una solución.

    Afortunadamente, el gestor de diseño de QGIS dispone de una herramienta para añadir un segundo mapa o incluso más. Así, al final puedes generar un mapa con mapas de detalle más pequeños para mostrar las zonas más densamente pobladas.

    Crear cada etiqueta manualmente requiere su tiempo, ¡pero merece la pena!

    Finalmente, el mapa listo para ser impreso está prácticamente acabado. La otrora hoja de cálculo Excel se ha convirtido en una capa visualmente atractiva que contiene toda la información necesaria y que puede ser personalizada individualmente.

    El trabajo de los estudiantes asistentes es –aunque a veces aburrido o agotador– satisfactorio e incluso creativo. Cuando se necesita un mapa con elementos especiales, los tres son capaces de crear un mapa perfectamente adaptado. El futuro del proyecto nos depara aún muchas posibilidades cartográficas que pondrán a prueba a nuestros asistentes. Detrás de estos mapas, los grupos de investigación trabajan para añadir nuevas precisiones e interpretar y analizar el atlas en torno a nuestros casos de estudio. Al final, los mapas son una herramienta útil y atractiva para visualizar determinados resultados de la investigación y acompañar nuestros trabajos académicos. Si aún no lo has hecho, no dudes en echar un vistazo a nuestras últimas creaciones y asegúrate de pasarte de vez en cuando, porque ¡intentamos actualizar nuestros mapas con la mayor frecuencia posible!

    Trabajo en curso de las principales regiones de ATLAS unidas en un mapa, realizado por nuestros estudiantes asistentes, usando una hoja de cálculo de Excel y múltiples capas georreferenciadas.

  • ATLAS y RomanIslam visitan Africa Romana

    Justo antes de finalizar el año 2022, Sabine (nuestra directora y del centro RomanIslam) y Pieter tuvieron la oportunidad de participar en el congreso Africa Romana (del 16 al 18 de diciembre) mediante una colaboración RomanIslam-ATLAS. Este verano, Stefan Ardeleanu (postdoc del RomanIslam Center y miembro de ATLAS) les propuso formar un equipo y escribir un resumen para este congreso centrado, esta vez, en el periodo julio-claudio. Aunque la temática está algo lejos de nuestra querida Antigüedad tardía, estábamos seguros que nuestro trabajo anterior sobre este periodo sería de utilidad. Así que escribimos un resumen sobre el estudio de la difusión del culto imperial en África en época julio-claudia:

    L’émergence du culte impérial en Afrique du Nord : matérialité, acteurs, contextes spatiaux

    Desde el principio estuvo claro que Sabine y Pieter presentarían en Sbeitla y que sería en francés, por lo que entonces tuvimos que empezar a preparar la comunicación para diciembre. Stefan, como especialista en el norte de África, se encargó de redactar el artículo, y Sabine y Pieter añadieron sus puntos de vista a lo largo del proceso. Al final, teníamos un artículo que contenía las pruebas arqueológicas, epigráficas y numismáticas, reunidas en unos pocos mapas. El 15 de diciembre comenzó nuestro viaje a Sbeitla. Hay que reconocer que lo complicamos un poco más de lo necesario… Para nuestra comodidad, tomamos un vuelo que llegaba a última hora de la tarde a Túnez. Sin embargo, uno no llega a Sbeitla tan fácilmente, ni con transporte público. Por suerte, nuestros colegas del INP nos organizaron un viaje hasta allí y, tras un largo trayecto, llegamos al hotel poco antes de medianoche.

    Las vistas desde la habitación; la inauguración de la conferencia; y el intermezzo a cargo de Mehrez Abidi.

    Después de una buena noche y un delicioso desayuno, estábamos frescos y con ganas de participar en el congreso. Como veréis en las fotos, el congreso tuvo lugar en el mismo hotel, por lo que fue fácil desplazarse. La inauguración propiamente dicha ocupó toda la primera parte de la mañana, por lo que, tras la pausa para el café (¡más deliciosos dulces tunecinos!), pensamos que ya empezaría la primera presentación. ¡Pues no en Africa Romana! Para nuestra sorpresa nos deleitaron con la música del oudista Mehrez Abidi, que había escrito algunas piezas nuevas combinando estilos de música folclórica sarda y tunecina. Tras este intermezzo musical – o quizá pieza de cierre de la inauguración–, comenzaron las primeras presentaciones. Tras las primeras presentaciones ya nos hicimos una buena idea de que la conferencia encerraba un montón de nuevas investigaciones (¡epigráficas!) e ideas. A pesar de que el enfoque en el periodo julio-claudio estaba cronológicamente alejado del nuestro, varias de las presentaciones nos ofrecieron nuevas perspectivas sobre el desarrollo temprano de las provincias y su relación con el urbanismo en la Antigüedad tardía.

    El largo tiempo reservado para el almuerzo dio la oportunidad a Sabine y Pieter de sentarse juntos y ensayar la presentación. Como no queríamos molestar a los demás participantes nos fuimos a nuestras habitaciones contiguas y nos dimos cuenta de que podíamos trabajar desde nuetros propios balcones con vistas a Sufetula, la Sbeitla romana.

    El Hotel Byzacene nos proporcionó el mejor entorno para terminar la presentación 😉

    Terminamos a tiempo para la presentación de Rubén, miembro también de ATLAS, y volvimos a la sala de conferencias. A lo largo del día tuvimos tiempo de sobra para reencontrarnos con viejos amigos y hacer algunos nuevos. La cena permitió añadir un toque culinario a más debates y charlas. El hecho de que se reúnan investigadores de Túnez, Argelia, Italia, Francia, España o Alemania (seguro que nos olvidamos algunos países) convierte este congreso en un lugar interesante para intercambiar ideas que tienden puentes entre las distintas propuestas, a menudo delimitadas por fronteras nacionales o lingüísticas. Aunque la frontera más clara es la lingüística: en cada reunión, lo primero que hay que averiguar es qué lengua es común entre los miembros. Como es lógico, la mayoría de las veces se utiliza el francés, de ahí que nuestra presentación fuera en esta lengua. Sin embargo, hemos hablado más castellano de lo que hubiéramos imaginado antes de ir a Sbeitla.

    A la mañana siguiente estábamos todos emocionados y listos para salir. Desayunamos temprano y nos dirigimos a imprimir nuestros textos en francés. Fuimos a la pequeña sala de administración, donde se encontraban los estudiantes sardos encargados del buen funcionamiento del congreso. Como si estuviéramos en un sketch, tuvimos que pedir lo que queríamos al estudiante número uno, sentado frente a la mesa con la impresora. A continuación, el estudiante nos envió a otra mesa situada unos pasos más allá, algo más alejada de la impresora. Tras exponer nuestro propósito, nos guiaron hasta la impresora. Con los textos aún calientes tras la impresión, nos dirigimos a la sala piccola (lo entendemos, los primerizos en Africa Romana no van a la sala grande 😉 ). Nos tocó presentar justo después de la pausa para el café. Por suerte, varias personas trataron también el tema del culto imperial en sus intervenciones, lo que dio lugar a un buen debate sobre este tema al final de la sesión. Está claro que nuestra presentación y nuestras ideas han calado hondo. ¡Ya tenemos ganas de publicar nuestra ponencia en las actas!

    ¡Todo listo para nuestra presentación!

    La visita a Sufetula no estaba prevista, a pesar de tenerla tan cerca, así que nos lanzamos por nuestra cuenta. Con un grupo reducido, salimos temprano de la pausa del almuerzo para visitar el yacimiento. Sabine y Pieter, acostumbrados a la realidad arqueológica hispana, quedaron asombrados por el grado de conservación de la ciudad: muchos edificios conservan gran parte de los muros en pie o bien han sido reconstruidos para mostrar cómo sería originariamente. El foro de la ciudad, con el capitolium y la fortificación tardoantigua, es simplemente impresionante. Paseando por el recinto, empezamos a buscar las diferentes basílicas e iglesias que sabíamos que estaban allí, pero una cosa es conocer la existencia de estos edificios y otra muy distinta es ver con nuestros propios ojos la asombrosa calidad de sus baptisterios. Como era de esperar, perdimos la noción del tiempo y tuvimos que volver corriendo a la conferencia. Un amable trabajador nos permitió saltar una valla para que pudiéramos acortar al menos media hora de camino.

    El arco de los cuatro emperadores de Sufetula; los miembros de ATLAS en el capitolio; y uno de los muchos baptisterios.

    El último día de la conferencia fue el que esperábamos con impaciencia: la visita a Ammaedara. Como sabéis, se trata de una de nuestras ciudades de estudio pero su visita no siempre es posible, ya que la región cercana a la frontera argelina es conocida por su inseguridad. A pesar de ello, la organización del congreso nos ofreció una visita guiada a cargo de nada menos que François Baratte y Mohamed ben Nejma, ambos conocidos expertos del yacimiento. La aventura empezó por la mañana temprano, cuando subimos al autobús y nos dirigimos a Haïdra. En un momento dado nos dimos cuenta de que había una pequeña patrulla de policía delante de nuestra caravana de coches y del autobús turístico. Todos sanos y salvos llegamos a Ammaedara. Los guardias, además, estaban relajados; nada de lo que preocuparse entonces.

    La visita comenzó en el pequeño museo que alberga algunas de las hermosas piezas de Ammaedara, donde François Baratte nos explicó la historia de la ciudad y sus excavaciones arqueológicas. Tras esta introducción histórica empezamos la visita del yacimiento pero, por desgracia, sólo disponíamos de una hora y media para visitar este asombroso yacimiento. Empezamos por la Basílica I, donde pudimos ver las losas funerarias in situ; y no había precisamente pocas, sino montones. Ya os podéis imaginar a los epigrafistas corriendo de un lado a otro con sus cámaras, jugando con las luces y sombras para conseguir las mejores fotos. Desde allí nos dirigimos hacia uno de los muchos puntos de interés de la ciudad: la fortaleza bizantina. Las torres redondas que se pueden ver todavía en pie no son bizantinas sino añadidos modernos de otra época de guerra. Aun así, el resto de las torres conservadas y tramos de muralla sí fechan de la Antigüedad tardía y son igualmente impresionantes. Dentro de la ciudadela encontramos dos basílicas, de las cuales visitamos la Basílica III. Se trata de un edificio de dos plantas adyacente a la muralla exterior de la ciudadela. Como el tiempo era limitado, hicimos un recorrido de los puntos más destacados, así que a continuación nos fuimos a visitar el llamado Monument des auges. Este tipo de edificio se encuentra en varias ciudades africanas, pero incluso a día de hoy (a pesar de un reciente libro sobre el tema) no se comprende del todo. Terminamos con el edificio más famoso de todos: el arco de Septimio Severo. Se trata de un arco del siglo III muy bien conservado que, durante la Antigüedad tardía, quedó parcialmente envuelto por varios muros para crear una torre.

    El coche de la policía guiando el autobús; François Baratte debatiendo con Sabine; la Basílica III.

    Maravillados todavía por la belleza de Ammaedara regresamos al hotel, pero no sin antes dar un pequeño rodeo visitando algunas tiendas de artesanía tradicional. Tras esta parada, ahora sí, regresamos al hotel para nuestra última comida. Como teníamos previsto volar de vuelta el lunes por la mañana temprano, tuvimos que partir hacia Túnez el domingo por la tarde.

    Dentro de unos meses, esperamos que nuestro artículo se publique ¡en acceso abierto!


  • Retrospectiva del 2022

    El primer año completo de ATLAS está llegando a su fin y, como el año pasado, nos lo hemos pasado en grande. Así que ahora uno esperaría empezar el año a ritmo tranquilo, especialmente tras los otoños de conferencias, que siempre nos recuerdan que debemos tomarnos las cosas con más calma. Pero si echamos la vista atrás, parece que este no es el caso en ATLAS. Empezamos el año 2022 con un coloquio del proyecto en Hamburg, que nos dio la oportunidad de intercambiar ideas con los expertos invitados por nuestros distintos grupos de investigación.

    Encuentro de ATLAS en Hamburgo

    De modo que febrero, más que enero, fue el mes en que tuvimos algo de tiempo para tomárnoslo con calma y centrarnos exclusivamente en la investigación sobre nuestros casos de estudio. De hecho, finalmente dimos por acabado el estudio de Mérida, una de las ciudades para la que contamos con más información, para enfrentarnos a otro gran reto: recopilar, analizar y sintetizar la enorme cantidad de datos disponibles sobre Carthago en la Antigüedad tardía. Y ya desde el principio pudimos ver que esta ciudad ofrece grandes posibilidades, ¡tanto para la investigación arqueológica como epigráfica!

    Las termas de Antonino (izquierda) y la inscripción que menciona a los emperadores (derecha)

    En marzo nos aguardaba una estupenda sorpresa. ¿Quién nos iba a decir que íbamos a poder disfrutar in situ de la fascinante Cartago? Como los directores tenían que ir a Túnez para ultimar los detalles de la colaboración con el Institut National du Patrimoine (INP), se decidió que era una buena ocasión para organizar un viaje de trabajo. Para los postdocs fue nuestro primer viaje a Túnez y, además, fuimos los primeros en llegar, por lo que pudimos visitar la antigua Cartago y conocer bien la ciudad. Pero lo más importante es que a lo largo de estos días pudimos encontrarnos con nuestros colegas, debatir sobre la investigación que estamos llevando a cabo en ATLAS y establecer nuevas colaboraciones. De hecho, estos debates incluso trajeron un cambio en la selección de los casos de estudio, ya que nos decidimos por trabajar en Mactaris.

    Presentación del projecto en el INP y el encuentro con Mdme Ennabli en el Museo de Carthage

    En mayo los postdocs nos desviamos un poco del proyecto. Ada se mantuvo algo más cerca de ATLAS y participó en la excavación en Baelo Claudia organizada en el marco del proyecto Circ-E; mientras que Pieter se fue a Oxford para asistir al workshop del proyecto LatinNow (¡después de dos años pudo finalmente volver a ver en persona a sus colegas!). Estas escapadas muestran, en realidad, la otra cara de la vida académica: siempre andamos metidos en otros proyectos y pensando en empezar nuevos.

    Pero por supuesto no todos los meses son así de emocionantes, el resto de meses los dedicamos a desarrollar con mayor intensidad nuestra investigación. Gracias a ello pudimos finalizar el estudio de Mérida a principios de año, antes de las vacaciones de verano terminamos con Cartago y a finales de año pudimos acabar con Maktar. Además, tenemos otra constante que son las reuniones de los grupos de investigación, aunque ciertamente éstas tienden a concentrarse en torno a las fechas de los encuentros del proyecto. De hecho, poco antes de las vacaciones de verano, gran parte de los grupos se reunieron para organizar el trabajo a realizar tras el verano y preparar el próximo encuentro en La Rochelle.

    Capturas de pantalla con algunos de los miembros de ATLAS

    En septiembre las hojas empiezan a mostrar sus tonalidades anaranjadas, lo cual significa que ya ha pasado bastante desde el último otoño de congresos. Mantuvimos nuestra palabra y tratamos de no planificar demasiadas cosas, pero ahora nos damos cuenta de que caímos en lo mismo: en vez de distribuir los congresos a lo largo del año, volvimos a concentrarlos en otoño. Asimismo, en este inicio de curso dimos la bienvenida a Titien Bartette, nuevo miembro de ATLAS, encargado de trabajar en las restituciones 3D de los monumentos y ciudades escogidas para presentar en nuestra exposición itinerante.

    Como en noviembre teníamos previsto nuestro tercer encuentro ATLAS, octubre lo dedicamos principalmente a preparar las presentaciones. Los grupos de investigación estuvieron especialmente activos este mes, rematando los últimos detalles. El coloquio tuvo lugar a principios de noviembre, y fueron dos días intensos de presentaciones e intercambio fructífero de ideas. Pero además, a finales de este mismo mes, varios miembros del proyecto nos volvimos a encontrar en Hamburg ya que participamos en el congreso Shifting Cities, organizado por el centro RomanIslam.

    Encuentro de ATLAS en La Rochelle (izquierda) y los miembros en Shifting Cities (derecha)

    Mientras tratamos de tomar aire en este mes de diciembre, Sabine y Pieter participaron en el último congreso del año: Africa Romana, en Sbeitla. Allí presentaron una ponencia sobre el culto imperial en la época Julio-Claudia escrita junto con nuestro miembro de ATLAS Stefan Ardeleanu. Visitar Africa Romana es una experiencia que podemos recomendar. Además del intercambio de ideas y los fructíferos debates tras las ponencias, la conferencia ofrece un amplio programa de actividades. El primer día comenzó con un intermezzo musical a cargo de un oudista. El último día incluyó una visita a Ammaedara bajo la dirección de François Baratte, que dirigió las excavaciones durante años. No podríamos haber soñado con una forma mejor de conocer este caso de estudio.

    François Baratte y Sabine en Ammaedara

    Lo cierto es que ante esta retrospectiva podemos decir que este ha sido un año realmente productivo. Hemos aprendido muchísimo sobre nuestros yacimientos de estudio (algunos incluso los hemos conocido de primera mano) y los grupos de investigación han permitido avanzar en la metodología y propuestas de nuestro proyecto. Aún así, también tenemos algunos propósitos de año nuevo: el próximo año vamos a organizarlo todo mucho mejor. No más agendas apretadas, no más otoños de conferencias, y los grupos de investigación no van a trabajar hasta el último minuto… A ver cómo nos va. Por ahora la primera fecha límite es el 13 de enero, cuando los grupos de investigación tienen que presentar los resúmenes de sus respectivos capítulos para la publicación final. Por suerte, el próximo encuentro ya está marcado en nuestros calendarios para la primavera, bien lejos del otoño. Del 1 al 5 de mayo nos volveremos a encontrar para el cuarto workshop internacional del proyecto ATLAS, ¡y esta vez en Túnez! Nuestros colegas tunecinos de hecho están ya planificando las visitas a algunos yacimientos. ¡Estamos deseando que llegue el 2023!

     


     

  • El tercer ATLAS Workshop en La Rochelle

    Cada año los miembros de ATLAS nos reunimos en uno de los centros de investigación participantes en el proyecto. Tras las reuniones de Madrid y Hamburg, esta vez tocaba ir a La Rochelle. Para los directores y los postdocs ha sido un feliz retorno a una ciudad un tanto distinta, con más gente por las calles y los restaurantes abiertos, ya que nuestra anterior visita, que sirvió para dar comienzo al proyecto y al WebSIG, fue todavía en medio de la pandemia. Pero, como siempre, este workshop fue también híbrido, permitiendo asistir virtualmente a aquellos colegas con agendas más apretadas, aunque para nuestra alegría fueron unos cuantos los colegas pudieron asistir presencialmente. Como el coloquio empezaba el miércoles por la mañana, los participantes llegaron el martes por la tarde, lo cual dió pie a una cena de proyecto extraoficial e improvisada en que pudimos disfrutar de reencontrarnos compartiendo unas buenas pizzas.

    Miércoles, 9 de noviembre

    El primer día de coloquio empezó temprano, con la bienvenida de nuestros directores Sabine Panzram y Laurent Brassous, quien se encargó de la organización del coloquio. Su introducción nos ofreció una panorámica del trabajo realizado hasta la fecha y, más importante aún, del trabajo que queda por realizar. En este sentido, los directores nos recordaron que uno de los objetivos del proyecto es la publicación de un volumen tipo companion donde recoger las investigaciones que hemos llevado a cabo a lo largo de estos años. La fecha límite para la presentación de los manuscritos de los grupos de investigación es el 1 de diciembre de 2023. Además, como nuestro próximo encuentro será en Túnez a principios de mayo de ese mismo año, esta será la mejor manera de que los grupos presenten sus primeros borradores para la publicación. El encuentro final será en abril de 2024 en la Casa de Velázquez, en Madrid. Y tras estos importantes anuncios de carácter interno, llegó ya el momento de comenzar con las presentaciones y los debates.

    Los directores, Laurent Brassous y Sabine Panzram, durante la apertura del coloquio

    El primer grupo en presentar fue el de Terminología y Poder político, que empezó con una introducción a cargo de Rubén Olmo (Universidad de Oviedo). Él nos puso al corriente de la fusión de estos dos antiguos grupos en uno, dado que ambos estaban formados por prácticamente la misma gente y estaban analizando temas muy similares. Su interés, por tanto, se centra en la definición de la ciudad así como en sus relaciones con los poderes imperial y religioso durante la Antigüedad tardía. La primera presentación de este grupo la realizó Álex Corona (Universidad de Valladolid) sobre el tema del rol de los obispos más allá de su faceta religiosa. Álex planteó que los obispos fueron ganando cada vez más prerrogativas sobre aspectos profanos y así lograron controlar jurídica y administrativamente las ciudades. Stéphanie Guédon (Université de Limoges) fue la encargada de la segunda presentación, centrada en los cambios en las afiliaciones sociales y culturales de la región de Sufetula, mostrándonos un caso interesante en que la afiliación a una comunidad urbana encontrada en la epigrafía funeraria imperial cambia a una afiliación cristiana.

    Stéphanie Guédon realizó una de las presentaciones del grupo Terminología y Poder político

    La presentación del grupo de Territorio fue a cargo de Alfred Hirt (University of Liverpool) y Pieter Houten (Universität Hamburg), y se centró en los territorios de dos ciudades mineras de entre nuestros casos de estudio: Simitthus y Carthago Nova. Como los datos disponibles para estas dos ciudades son muy desiguales, la presentación se concibió en dos partes diferenciadas. Así, mientras que en Simitthus se produjo un resurgimiento de las canteras en la Antigüedad tardía, la explotación minera de Carthago Nova finalizó ya en el siglo II para no volver a recuperarse. Sin embargo, gracias a las recientes prospecciones realizadas en el hinterland de Carthago Nova se puede reconstruir la dinámica de ocupación de esta región. De manera similar, y a pesar del limitado trabajo desarrollado en el territorio de Simitthus, también resulta posible reconstruir algunas de sus dinámicas territoriales a través de los datos epigráficos.

    Alfred Hirt y Pieter Houten nos ofrecieron un análisis sobre el territorio de Simitthus y Carthago Nova

    Ada Lasheras (EHEHI – Casa de Velázquez) se encargó de la presentación del grupo del Siglo VIII. En esta ocasión, el grupo realizó un trabajo exhaustivo sobre los datos disponibles sobre esta centuria en cada una de las ciudades caso de estudio de ATLAS. A pesar de lo que a priori suele pensarse, la presentación de este grupo mostró una cantidad de información notable, fundamentalmente de carácter arqueológico. Es igualmente cierto, sin embargo, que existen diferencias muy marcadas según regiones y ciudades concretas, mostrando no sólo evoluciones urbanas distintas sino también la necesidad de continuar desarrollando investigaciones y excavaciones especialmente en la zona norteafricana.

    Ada Lasheras expuso el trabajo desarrollado en el grupo Siglo VIII

    Tras una mañana estimulante con varios debates importantes sobre el urbanismo en la Antigüedad tardía, nos trasladamos al puerto de La Rochelle para comer. Aquellos que tuvieron la suerte de colocarse junto a las ventanas del restaurante pudieron disfrutar de unas bonitas vistas que acompañaban al marisco fresco de los platos. Una vez refrescados y revitalizados gracias a una estupenda comida continuamos con el coloquio.

    Panorámica del puerto de La Rochelle

    El grupo de Epigrafía tuvo la dura tarea de presentar justo después de comer. Así que jugaron su mejor carta con la charla magistral de Javier Arce (Université de Lille) sobre la inscripción de Comentiolus procedente de Carthago Nova, ¡y funcionó! Siempre resulta interesante ver cómo un único texto puede abrir tantos debates sobre la presencia de tropas, la posición de Carthago Nova como capital (o no) y la reorganización de los territorios. A continuación Pieter Houten (Universität Hamburg) presentó el trabajo del grupo sobre inscripciones edilicias. Su propuesta fue extender la definición de este tipo de epígrafes para incluir también aquellas que conmemoran la sacralización de las iglesias. En este sentido, yendo un paso más allá en su propuesta, también sugirieron situar la caritas cristiana en la misma línea que el evergetismo de época clásica.

    Las presentaciones del grupo Epigrafía corrieron a cargo de Javier Arce y Pieter Houten

    Laurent Brassous presentó el trabajo del grupo más numeroso de ATLAS, el de los Espacios urbanos. En esta ocasión la investigación se centró en las viviendas tardoantiguas, tema para el que contamos con un gran volumen de información. Empezó con un rápido repaso a la bibliografía disponible sobre las viviendas, lo cual permitió constatar que a pesar de que esta temática ha ido ganando interés a lo largo de las últimas décadas, la investigación tiene tendencia a centrarse en unas regiones concretas. África del norte, por ejemplo, no cuenta con demasiados estudios, de modo que ATLAS puede hacer una aportación importante a este respecto, poniendo todas las viviendas constatadas sobre el mapa.

    La presentación del grupo de los Espacios urbanos corrió a cargo de Laurent Brassous

    Tras una pequeña pausa para el café pasamos a las presentaciones de nuestros invitados, con el objetivo de ofrecer un punto comparativo de nuestro trabajo con aquel realizado en la Gallia. Marc Heijmans (Centre Camille Jullian) expuso una aproximación al desarrollo urbano del sur de la Gallia, mostrando los distintos elementos urbanos que han podido definirse en estas ciudades. La siguiente presentación, a cargo de Didier Bayard (INRAP), se ocupó especialmente de las murallas del norte de la Gallia, ya que se centró en la investigación realizada para su reciente publicación, Villes et fortifications de l’Antiquité tardive dans le nord de la Gaule. En conjunto, ambas presentaciones nos ofrecieron una buena panorámica del desarrollo urbano de la Gallia en la Antigüedad tardía.

    Marc Heijmans (arriba) y Didier Bayard nos ofrecieron un interesante contrapunto sobre la Gallia

    Finalizamos esta intensa e interesante jornada con una cena en la ciudad. Pero como nos quedó algo de tiempo libre entre las últimas presentaciones y la hora prevista de la cena, algunos decidieron descansar un poco, otros se dieron una vuelta por la ciudad para disfrutar de la iluminación nocturna y unos pocos decidieron ir a tomarse unas cervezas locales en la terraza del restaurante. La cena en el restaurante Prao, con ingredientes frescos y locales, fue magnífica. Las conversaciones entre los colegas oscilaban entre debates continuados sobre Antigüedad tardía y otros aspectos aparentemente más triviales como el maridaje de vinos y comidas. Tras la cena, para algunos la noche no podía terminar tan pronto así que decidieron quedarse en un pub irlandés para una última copa.

    La encantadora cena y la deliciosa gastronomía después del primer día de coloquio

    Jueves, 10 de noviembre

    El jueves por la mañana estaban previstas las últimas sesiones sobre la metodología de los distintos objetivos de nuestro proyecto. Empezamos con el WebSIG, presentado por nuestros postdocs Pieter Houten y Ada Lasheras, quienes mostraron la interfaz de esta herramienta en formato web y explicaron el proceso de trabajo. Y lo que es más importante, llamaron la atención del área abierta del WebSIG, donde cualquiera puede ver el trabajo realizado hasta la fecha. Esta opción permite a los expertos revisar nuestro trabajo y avisarnos de aquellas fichas que puedan estar incompletas, que nos hayamos olvidado o incluso en las que haya errores. El debate tras la presentación de las funcionalidades del WebSIG fue realmente útil y, de hecho, va a traer cambios para que tengamos más opciones de búsqueda.

    Nuestros postdocs, Pieter Houten y Ada Lasheras, explicaron el funcionamiento del WebSIG y los avances en el mismo

    Cuando uno se llama ATLAS no puede perderse la oportunidad de conocer otros proyectos Atlas. Marc Heijmans presentó a continuación los resultados del proyecto Atlas topographique des villes de gaule méridionale. Los enormes e interesantísimos volúmenes dedicados a las ciudades de Arles y Frejus que trajo consigo demuestran sin duda el gran trabajo realizado, que generó destellos de alegría en muchos ojos. Lo cierto es que parecíamos un poco unas urracas al ver objetos brillantes cuando pudimos curiosear esos magníficos libros. La serie de atlas está muy bien hecha y proporciona información y mapas detallados sobre la ciudad en la que se centra. Lo cierto es que, aunque nuestro atlas será un WebSIG en línea, algunos elementos podrían adoptarse en el complemento que se publicará al final del proyecto.

    Marc Heijmans durante la presentación del Atlas topográfico de las ciudades de la Gallia meridional

    Nuestro nuevo colega Titien Bartette (LIENSs) presentó la metodología y el avance de las reconstrucciones 3D para nuestra exposición itinerante. Desafortunadamente Jean-François Bernard (CRAA) no pudo asistir, por lo que Titien realizó toda la explicación sobre el caso de estudio de Baelo Claudia y cómo se trabajó para crear la reconstrucción 3D de la iglesia del yacimiento de la Silla del Papa. Es genial observar cómo la información proporcionada en el WebSIG junto a la experiencia de Titien han permitido realizar una fantástica reconstrucción de esta iglesia. Cada retazo de información se utiliza para llegar a una reconstrucción lo más cercana posible a la realidad histórica y, de hecho, cada decisión tomada se basa en los datos arqueológicos recogidos en el yacimiento.

    Titien Bartette nos aproximó a la metodología utilizada en las reconstrucciones 3D

    Tras estas presentaciones matutinas de carácter metodológico llegó el momento del debate general. Hubo que hacer una observación, no hay que perder de vista el balón: estamos haciendo una investigación comparativa y, por lo tanto, debemos tener en cuenta tanto a Hispania como a África a la hora de trabajar con nuestros temas. Además, y esto se ha discutido bastante, tenemos diez ciudades de estudio. Éstas son centrales en nuestro webSIG, ya que son las únicas que se han trabajado, aunque esto no significa que no podamos mirar más allá de ellas. En algunos casos, puede ser interesante examinar las ciudades vecinas para obtener una imagen más clara. Pero, de todos modos, la idea general es que vamos por el buen camino y hay que continuar trabajando en esta línea pensando ya en los resultados finales, tanto a nivel de la publicación como de la exposición itinerante.

    Algunos miembros desafortunados tuvieron que marcharse inmediatamente tras el final del debate para coger el tren para París, por lo que se perdieron las actividades más distendidas programadas para la tarde. Tras disfrutar de una excelente comida en el restaurante del Aquarium, Laurent había organizado una visita guiada por la ciudad que nos permitió conocer mucho mejor la historia de La Rochelle, enclave portuario de primer orden que a menudo tuvo que defender su autonomía. Después todavía tuvimos un poco de tiempo para hacer algunas compras y pasear admirando las magníficas vistas del puerto iluminado entre la bruma al anochecer. Finalmente, disfrutamos de una animada cena todos juntos en el Bar André, donde algunos se atrevieron a probar un amplio surtido de marisco especialidad de la casa y otros se deleitaron con el postre, renombrado desde entonces: ¡rumbabá!

    Los miembros de ATLAS durante la visita guiada y el puerto de La Rochelle al anochecer

     

  • La restitución 3D en ATLAS

    Uno de los objetivos del proyecto ATLAS es la realización de una exposición itinerante que ya ha sido ofrecida a la biblioteca de la Universidad de Hamburgo, al Museo Arqueológico Nacional (Madrid), al museo del Conjunto Arqueológico de Baelo Claudia (Cádiz), a la Casa Árabe de Córdoba y al Instituto Nacional de Patrimonio (Túnez). Más allá del marco estricto de la investigación científica, esta parte del proyecto tiene que ver con la puesta en valor y la transferencia del conocimiento al público general a través de medios innovadores que se sirven de las nuevas tecnologías tridimensionales. En este sentido, el desarrollo de este tipo de producciones requiere un diálogo constante entre los especialistas en patrimonio construido antiguo y los proveedores de servicios responsables de la producción de contenidos tridimensionales y el diseño de la exposición inmersiva e interactiva. En el caso de nuestro proyecto, el lanzamiento de esta nueva etapa tuvo lugar oficialmente este otoño y es la empresa francesa ICONEM, especializada en la digitalización de sitios y monumentos del patrimonio cultural y en la producción de experiencias digitales inmersivas para el público en general, la que se encargará de traducir los datos arqueológicos a 3D.

    Es dentro de este marco en el que interviene Titien Bartette, doctor en Arqueología por la Universidad de Aix-Marseille, especialista en arquitectura y decoración pétrea antigua y experto en tecnologías 3D aplicadas al patrimonio cultural. Titien se ha unido al equipo del proyecto ATLAS en setiembre y su papel será precisamente asegurar este diálogo, la transmisión de datos arqueológicos y su traducción en términos tridimensionales, situándose en la bisagra de estos dos mundos, el de las ciencias de la antigüedad y el de las tecnologías 3D avanzadas.

    Sobre el proyecto de modelado 3D

    Antes de desarrollar la exposición y las experiencias inmersivas para el público, el trabajo conlleva una importante fase de producción tridimensional, que incluye la captura y el modelado. A continuación, estos dos conjuntos de datos digitales se fusionan para permitir el reposicionamiento y la visualización de los conjuntos renderizados directamente sobre el terreno real. El proyecto se centrará en cuatro ciudades, Baelo Claudia, Mérida, Cartago y Makthar, y destacará un cierto número de monumentos o conjuntos emblemáticos de los yacimientos o para la investigación actual.

    Este trabajo a varias escalas representa un reto desde el punto de vista de la gestión de datos y la tecnología 3D, ya que la captación de los datos in situ necesita procedimientos y métodos adaptados, pero las soluciones aplicadas para su modelización también difieren en función del nivel de detalle previsto. De hecho, razonamos y procedemos de forma diferente dependiendo si la escala es a nivel de una ciudad, un barrio o un monumento. Además, nos enfrentamos a los obstáculos de la heterogeneidad de los conjuntos arquitectónicos, de la accesibilidad a los datos y del discurso científico y la narrativa que se pretende exponer en este innovador ejercicio de divulgación. Para superar estos obstáculos hemos establecido un meticuloso protocolo de producción adaptado a los distintos casos.

    Baelo Claudia: superposición de los modelos 3D restituidos sobre el modelo fotogramétrico del yacimiento – Titien Bartette / ICONEM

    De los datos a los modelos 3D

    La cadena operativa incluye las fases preparatorias de las restituciones, que son la recogida de los datos gráficos y la producción de los datos que faltan, y luego su homogeneización. Paralelamente, las hipótesis se comparan y, eventualmente, se prueban en los modelos 3D. Desde este punto de vista, el desarrollo de estos procesos se convierte también en un campo de experimentación sobre la contribución del modelo a la reflexión arqueológica y arquitectónica. Además estamos construyendo colecciones de referencia para las texturas y acabados realistas, buscando elementos de comparación relevantes. Esto se refiere principalmente a los materiales, los tipos de piedra y su grano particular, pero también a ciertas decoraciones, atributos e incluso entornos específicos del lugar.

    Como hemos dicho, la producción 3D propiamente dicha tiene, en esta fase, dos aspectos distintos: la digitalización de los yacimientos y la restitución 3D. La digitalización se realiza mediante un dron y/o sobre el terreno en función del objeto en cuestión. En general, es la combinación de estos dos enfoques la que garantiza un nivel de detalle satisfactorio para la cobertura global. El trabajo de modelado 3D es, por tanto, la traducción a volumen de la documentación gráfica arquitectónica tradicional, a escala y detallada. Mientras que para los conjuntos no documentados se realiza una producción previa ad hoc: planos, alzados, secciones, axonometrías o evocaciones según el caso.

    Baelo Claudia: enriquecimiento de datos gráficos con las nuevas propuestas de restitución. Ejemplo del monumento con dos escaleras – Titien Bartette, a partir de C. Ney, J.-L. Paillet y P. Sillières

    El conjunto de datos tridimensionales producidos en este tipo de trabajos es considerable, por lo que se requiere de un tratamiento de optimización adecuado para garantizar su correcta gestión e interoperabilidad. En la práctica, la optimización consiste en una serie de operaciones que hacen que el modelo sea apto para múltiples usos en diferentes aplicaciones y en distintos soportes (animaciones, web, realidad aumentada, realidad virtual, etc). Además, permite aplicar un conjunto de texturas ricas y realistas con un coste menor en términos de datos y tamaño de archivo. Éste es, de hecho, el último paso en la producción de modelos 3D, la aplicación y el trabajo de texturas cuidadas, reproduciendo fielmente los materiales, su aspecto y su comportamiento (color, reflectividad, rugosidad, etc.).

    Texturas de bloques de grandes aparejos (oclusión ambiental, normales y color) – Titien Bartette / ICONEM

    ¿Y ahora qué?

    En este momento, el trabajo sobre Baelo Claudia está ya en fase de producción y debería estar terminado en breve. En este caso, nos centramos en la transformación de un barrio a lo largo de los siglos, destacando los procesos de reutilización y reocupación de espacios en la Antigüedad tardía. De modo que podremos ver cómo los monumentos públicos del bajo Imperio pudieron cambiar con el tiempo. Baelo Claudia fue previamente digitalizada en su totalidad por el ICONEM en 2017, como parte del proyecto Faire renaître la cité de Baelo Claudia, que celebraba el centenario de las excavaciones realizadas en este yacimiento. El presente trabajo enriquecerá así un conjunto ya existente de datos gráficos en 3D.

    Paralelamente, ya se han dado los primeros pasos para continuar con Mérida, que debería terminarse a finales de año. En esta ocasión, nos centraremos en uno o dos monumentos emblemáticos de la Antigüedad tardía y en su inserción en el tejido urbano. A medida que avance la modelización empezarán a surgir las cuestiones de producción gráfica, es decir, el guión, la producción de entregables y su despliegue. Mientras tanto, el workshop de los días 9 y 10 de noviembre en la Universidad de La Rochelle será una oportunidad para presentar con más detalle la metodología aplicada y mostrar los avances a través de algunos ejemplos.


  • Vuelve la temporada de congresos

    ¡Ya estamos en esta época del año otra vez! Tras el parón veraniego, la temporada de congresos vuelve a empezar, y lo hace con ganas. De hecho, cuando el “verano académico” terminó a finales de agosto y volvimos a abrir nuestras agendas nos dimos cuenta de que nos esperaba un otoño con una programación realmente completa.

    Los primeros encuentros en septiembre
    El primer congreso de este nuevo año académico fue el Congressus Internationalis Epigraphiae Graecae et Latinae, conocido también en su versión corta como CIEGL. Esta conferencia tiene lugar una vez cada cinco años y reúne a epigrafistas de todo el mundo para debatir sobre las últimas aportaciones e investigaciones venideras en el campo de la epigrafía. En esta ocasión, la reunión los llevó a la bonita y calurosa Bordeaux, del 29 de agosto al 2 de septiembre. Desde ATLAS fueron varios los miembros que participaron y presentaron su trabajo: nuestra directora, Sabine Panzram, organizó un panel titulado “L’épigraphie du « Cercle du détroit de Gibraltar »” en el que además, participó la directora científica de la Casa de Velázquez para las épocas antigua y medieval, Gwladys Bernard. En la sesión “Les traditions épigraphiques après Dioclétien” Morgane Uberti, miembro de ATLAS, presentó su trabajo sobre el proyecto Inscriptions de Gaule entre Antiquité et Moyen Age. En cuanto a nuestro postdoc, Pieter Houten, no presentó una comunicación como tal pero sí dio a conocer el nuevo WebGIS con el equipo de LatinNow al que pertenece: www.gis.latinnow.eu.

    Miembros del proyecto ATLAS en CIEGL

    A este primer congreso le ha seguido el IV Coloquio de Arqueología e Historia Antigua de Los Bañales, que llevaba por título “Pecunia communis: recursos económicos y sostenibilidad de las pequeñas ciudades hispanorromanas” y que tuvo lugar del 22 al 24 de septiembre en Ejea de los Caballeros y Uncastillo (Zaragoza). También en este caso participaron varios miembros de ATLAS, como tuiteamos hace unos días. Darío Bernal Casasola dedicó su ponencia a las ciudades del garum en Hispania, centrándose especialmente en uno de nuestros casos de estudio, Baelo Claudia. Alfred Hirt, por su parte, presentó un detallado análisis sobre la producción metalúrgica en la Península Ibérica durante el periodo romano, haciendo hincapié en la importancia de los recursos minerales. Por último, nuestra postdoc, Ada Lasheras González, dio a conocer el interesante proyecto Circ-E, en el que también participa y que está dedicado al estudio de la logística y de los principios de la economía circular en las ciudades hispanorromanas. Nuestra directora, Sabine Panzram, se sumó el último día del coloquio durante la visita al yacimiento de Los Bañales.

    Los participantes del coloquio en Los Bañales

    Más congresos por venir
    El próximo mes de octubre tendrá lugar el anual workshop TOLETUM (podéis encontrar más información clicando en este enlace). A pesar de que ningún miembro del equipo ATLAS va a presentar nada, TOLETUM nos resulta muy próximo no sólo porque Sabine Panzram es su fundadora y co-organizadora, sino también porque todos nosotros hemos participado en al menos uno de sus workshops en los últimos años. Este año TOLETUM celebra su decimotercera edición, dedicada a los valles fluviales de Hispania en perspectiva diacrónica, con el objetivo de tratar los diferentes aspectos de los valles fluviales en la Antigüedad desde el siglo III a.C. hasta el siglo IX d.C.

    La famosa Warburghaus en Hamburgo

    En noviembre la Warburghaus va a acoger otro congreso, titulado Shifting Cities in the Iberian Peninsula, III BC – IX AD, co-organizado también por Sabine Panzram (¡es increíble el número de congresos que está organizando!). En esta reunión científica algunos miembros de ATLAS van a presentar igualmente su trabajo. Empezará el jueves, con la co-presentación de nuestros colegas de Hamburg, Sabine Panzram y Pieter Houten, dedicada a la posible transformación de las civitates en la Antigüedad tardía. El viernes nuestra colega de la Casa de Velázquez, Ada Lasheras González, presentará junto a Joan Negre y Francesc Rodríguez Martorell, los cambios observados en las ciudades de Ṭarrakūna y Ṭurṭūša en los primeros siglos de al-Andalus. Le seguirá nuestra colega María Teresa Casal-García con uno de nuestros estudios de caso, Madīnat Qurṭūba. El sábado continuaremos con la presentación de Sonia Gutiérrez Lloret sobre el urbanismo en el sureste de la Península Ibérica. ¡Este congreso promete!

    La temporada de congresos acaba en diciembre con la reunión Africa Romana XXII. Si bien el período julio-claudio queda un tanto alejado del foco de ATLAS, varios de nuestros miembros van a participar con distintas comunicaciones. Primero Rubén Olmo-López presentará su trabajo sobre los magistrados. Y, el sábado, Sabine Panzram, Stefan Ardeleanu y Pieter Houten, van a dedicar su comunicación conjunta al culto imperial en el norte de África.

    El capitolium de Sbeitla (Wikipedia)

    Y entre todas estas conferencias, nuestros grupos de investigación han estado reuniéndose para la que probablemente sea la reunión más importante de ATLAS:

    El encuentro ATLAS en La Rochelle
    Del 9 al 10 de noviembre tendrá lugar el tercer encuentro ATLAS en la Université La Rochelle. Esperamos tener el programa definitivo en los próximos días y publicarlo en nuestra página web, como de costumbre. Sin embargo, os podemos adelantar cuál es la idea detrás de este nuevo workshop. Como en el encuentro anterior, estas reuniones nos sirven para poner en común el trabajo realizado por los grupos de investigación y, en este caso, dispondrán de una hora para hacerlo. Los grupos pueden optar por dos presentaciones de 20 minutos seguidas de 10 minutos de debate, o bien realizar una presentación más larga con un debate también más largo. Algunos grupos han tomado ya la decisión y parece que vamos a tener un programa variado en este sentido. Pero además de las presentaciones de los grupos, en esta ocasión hemos invitado a Marc Heijmans del CNRS, director de otro proyecto Atlas: Atlas topographiques des villes de Gaule méridionale. Presentará su trabajo sobre las ciudades de Galia meridional en la Antgüedad tardía. También tendremos la oportunidad de recibir a Didier Bayard, del INRAP, que presentará una síntesis sobre las ciudades del norte de la Galia en la Antigüedad tardía.

    Estamos deseando poder participar en todos estos congresos y tener la oportunidad de dar a conocer nuestro trabajo e intercambiar ideas con los y las colegas. Pero sobre todo tenemos ganas de asistir al próximo encuentro ATLAS, donde tendremos la oportunidad de encontrarnos con los miembros de nuestro proyecto y debatir específicamente sobre el urbanismo en la Antigüedad tardía.

    Université La Rochelle (Wikipedia)

  • ¡¡Feliz verano!!
    Tomando un té con vistas al Golfo de Túnez desde Sidi-Bou-Saïd.
    …a descansar y a disfrutar! ¡Buenas vacaciones a todos, y nos vemos a la vuelta, en septiembre!
     
  • Combinando Epigrafía y Arqueología

    En el proyecto ATLAS, como seguramente ya sabéis, combinamos distintos tipos de fuentes y evidencias. Las más visibles en nuestro WebSIG son la arqueología y la epigrafía y, de hecho, además de la diferenciación en los iconos y en las fichas, también están dividas entre nuestros dos post-docs: Ada se encarga de los datos arqueológicos y Pieter de los epigráficos. Pero a pesar de la clara distinción entre estos datos, en realidad los combinamos para comprender mejor las evidencias analizadas. Así que en el post de hoy os traemos unos cuantos ejemplos de nuestros casos de estudio para mostrar cómo epigrafía y arqueología van de la mano.

    Baelo Claudia

    Que la epigrafía y la arqueología no deben ser dos partes diferenciadas en el proyecto quedó bien claro desde el inicio. Resulta significativo e igualmente interesante que la colaboración entre Pieter y Ada empezara cuando se conocieron en La Rochelle, donde trabajamos por primera vez en el WebSIG y en nuestro primer caso de estudio, Baelo Claudia. Al añadir una de las siete (!) inscripciones de la Baelo tardoantigua, Pieter descubrió que una de ellas (IRCB 135) estaba realizada sobre un plato de terra sigillata fechado en el siglo V en base a la tipología cerámica Hayes 87B. Medio en broma, Ada dijo “¡Déjame comprobarlo!” y cogió la publicación de Hayes, Late Roman Pottery. De este modo pudo constatar que el tipo Hayes 87 se fecha efectivamente en el siglo V, pero que la variante 87B se data a inicios del siglo VI. Así, para nuestra sorpresa, nuestra primera colaboración se demostró fructífera. Está claro que no vamos a cambiar la historia de Baelo Claudia con esta puntualización cronológica, pero sin duda fue un buen comienzo y un recordatorio de que epigrafistas y ceramólogos deben colaborar para afinar las cronologías.

    Emerita Augusta

    En nuestro anterior post sobre Mérida ya dedicamos unas líneas a la basílica de santa Eulalia y sus orígenes como basílica funeraria. Situada en el área suburbial norte de la ciudad, esta basílica de mediados del siglo V se construyó sobre una zona de necrópolis que se remonta al siglo IV. Además, el carácter martirial de esta basílica viene corroborado por el mantenimiento de un mausoleo, que quedó englobado dentro del ábside central de la iglesia y al cual se podía acceder gracias a la cripta, construida de manera coetánea al edificio. Este monumento funerario jugó un papel destacado en el desarrollo de la necrópolis, como puede observarse a través del gran número de tumbas y epitafios dispuestos a su alrededor, ratificando que muy probablemente este fue el mausoleo que acogió las reliquias de la mártir emeritense.

    Interior de la basílica de santa Eulalia durante las excavaciones arqueológicas (fotografía P. Mateos Cruz – IAM)

    Pero, a pesar de que el mausoleo mencionado no conservaba ningún elemento epigráfico, la importancia de Eulalia para la ciudad de Mérida se constata igualmente en otras inscripciones, una de las cuales se refiere a su casa (CILAE 1407 / AEHTAM 612):

    Inscripción religiosa referente a la domus de santa Eulalia (CILAE 1407. Fotografía: Pieter Houten).

    (crux) Hanc domum iu/ris tui, placata, posside, /martir Eulalia, · / ut cognoscens inimicus, / confusus abscedat, ·ut domus h(a)ec cum habi/tatoribus, te propitiante, florescant /Amen

    La traducción que nos ofrece el CILAE (1407) es la siguiente:

    “Mártir Eulalia, quédate, ya aplacada, con esta casa (que es propiedad) tuya por derecho, para que el enemigo (de la fe católica) se aperciba de ello y salga huyendo, cubierto de vergüenza, así que puedan florecer esta casa y sus vecinos bajo tu protección. Amén”.

    Esta placa de mármol fue reutilizada y encontrada en una excavación a unos 700 m de la basílica, en la calle Forner. De entrada, la mención a la casa de Eulalia podría vincularse a una iglesia pero, sin embargo, si leemos el texto con más detenimiento vemos que la inscripción también alude a aquellos que viven en la casa. Esto ha causado cierto debate científico entorno a si el epígrafe se refiere a la basílica o a otro edificio, como el xenodochium o, tal vez, a un monasterio.

    La segunda inscripción (CILAE 1411) se refiere también a un edificio religioso y presenta problemas similares ya que también se encontró reutilizada, en este caso en el arco de entrada a la Alcazaba.

    Inscripción dedicada al aula de las reliquias de los mártires, incluyendo las de santa Eulalia (CILAE 1411. Fotografía: CILAE).

    (crux) dedicata est hac aula ad nome+[- – -] / riosissime matri Domini nostri H+[- – -] / dum carnem omniumque virginum princ[- – -] / ne cunctorum populorum catolice fide+[- – -] / iussa creare sunt reliquiae reco ndit+[- – -] / de cruce D(omi)ni n(ostr)i • s(an)c(t)i Iohanni Baptiste s(an)c(t)i S+[- – -] / s(an)c(t)i • Pauli • s(an)c(t)i • Iohanni Evangeliste s(an)c(t)i • Iacobi • s(an)c(t)i • Iuli[- – -] / s(an)c(t)e • Eulaliae • s(an)c(t)i • Tirsi s(an)c(t)i • Genesi • s(an)c(t)e Marcille • sub d(ie) VIII Kal(endas) Febru[- – -]

    La traducción propuesta en el CILAE (1411) es la siguiente:

    “Fue dedicada esta iglesia a nombre de la gloriosísima Madre de Nuestro Señor Jesucristo, según la carne y Princesa de todas las vírgenes y Reina de todos los pueblos de la fe católica, bajo cuya ara sagrada se guardan reliquias de [—] sobre la cruz de Nuestro Señor, de San Juan Bautista, de San Esteban, San Pablo, San Juan Evangelista, San Jacobo, San Julián, Santa Eulalia, San Tirso, San Ginés, Santa Marcilla, en el día 8 anterior a las kalendas de febrero (25 de enero)”.

    Como en el caso anterior, la iglesia, mencionada como aula en la inscripción, no ha sido localizada. Se ha propuesto que la iglesia se situara en la Alcazaba, posiblemente en el aljibe. Otras hipótesis han considerado que el epígrafe hiciera referencia a la reconsagración de una iglesia preexistente en Mérida. En este sentido, tal y como nos informan las Vidas de los padres emeritenses, la catedral se conocía anteriormente como la iglesia de Jerusalem y, más adelante, pasó a consagrarse a santa María (VSPE IV ix 2). Así que bien podría ser que esta inscripción conmemorara la reconsagración de la catedral.

    Resulta interesante que la epigrafía de Mérida relacionada con la mártir emeritense no haya aportado ninguna dedicatoria a la basílica de santa Eulalia en sí, aunque nos informa de dos edificios más donde fue venerada. En el territorio, concretamente en San Pedro de Mérida, encontramos una tercera inscripción referente a Eulalia. Aquí se halló una baldosa con un monograma compuesto por las letras L, S, N, A, E, C y T, cuya lectura podría ser Sancte Eulaliae.

    Mactaris

    La llamada “Schola des Juvenes” es otro ejemplo a destacar en esta combinación de la arqueología y la epigrafía. El nombre del edificio procede de una interesante inscripción reutilizada en las escaleras de unas termas cercanas, conocidas como “Thermes du mégalithe”, construidas probablemente en el siglo III:

    Inscripción de la “Scholes des Juvenes” (AE 2016, 14. Fotografía: EDH)

    Sin embargo, esta inscripción se fecha en el 88 d.C. y se refiere al edificio del periodo imperial, por lo que no vamos a centrarnos en ella para mostrar este trabajo conjunto sino en la conversión de la supuesta schola en una basílica cristiana, tal y como twitteamos recientemente. La basílica cristiana se construyó reutilizando el ámbito oeste y el peristilo del edificio anterior. A nivel arquitectónico, se trata de una basílica de tres naves, dividida por una doble columnata colocada directamente sobre el pavimento musivo anterior, y realizada con materiales reciclados. Los dos últimos tramos de la nave central estaban ocupados por el coro, delimitado por canceles, y en el centro se localizó un altar, para cuya base se reutilizó una inscripción funeraria. A los pies de la basílica se ha identificado otro ámbito que ocupaba el ala oeste del peristilo del edificio anterior. El intercolumnio de este lado del antiguo patio fue tapiado con material reciclado, dejando un único acceso en el lado noroeste. Este espacio se ha interpretado como nártex o contra-ábside, ya que en su interior se halló un monumento funerario reutilizado como base de altar, inserto dentro de un ciborio de planta rectangular.

    Pero además de este cambio en la función de la arquitectura preexistente, el pavimento de la sala absidal con decoración geométrica en blanco y negro, posiblemente del siglo III, también fue reutilizado. Durante el periodo de uso de la basílica, el mosaico se cortó para colocar tres nuevos mosaicos epigráficos que, gracias a las referencias a la indictione en las inscripciones, pueden fecharse en el período bizantino, presumiblemente en el siglo VI. La indictio es la indicación al ciclo fiscal de quince años especialmente atestiguado en los siglos V y VI. Desafortunadamente la fecha de la indictio sólo menciona el año dentro del ciclo, por lo que no podemos determinar el año exacto de estas inscripciones, pero sí podemos situarlas dentro del periodo bizantino ya que ésta es una práctica que los vándalos no llegaron a aplicar. En este sentido, las similitudes entre los tres epígrafes parecen sugerir que serían contemporáneos, si bien existe igualmente la posibilidad de que algunas inscripciones fueran añadidas posteriormente a imitación de la original. De hecho, el mosaico situado a la derecha pudo ser incorporado posteriormente, imitando a los otros dos pero a un tamaño menor.

    Mosaico con triple inscripción, conservada en el Musée de Mactaris (ICMactar II, 1 a 3. Fotografía Ada Lasheras González).

    Estos tres textos nos ayudan a comprender la reutilización de este edificio como basílica cristiana:

    + Animo mente corp/oreque Constantin/us oriundus Paulini m/atreque (H)onorata / rabiem inimicorum / tropeo fidei vincens / cum Chr(ist)o fidelis per s(a)e/cula regnaturus / bis tricenos quat(t)uor / annos menses VIII / vixit / hic ultimus claudit dies / despositus sub d(ie) XIII Kal(endas) / Mai(a)s ind(ictione) quarta decima

    ICMactar II, 1

    + Terra premes te/neros iniusto ponde/re Manes quata te/cum bona de summi/s duces ad ima hic / Honorata tibi mem/bra ponit animamque / Tonanti os tibi ap/ices filia aledictu/ra discedam bis qua/ternos functa anno/s debitum vit(a)e finem r/eddidit sub die depo/sita octau(m) Id(us) / Aprils ind(ictione) XIIII

    ICMactar II, 2

    + In (h)oc [tumulo] / deposita [est] / Co(n)st[antia(?) vix]/it in pace [an(n)u(m)] / unu(m) men[ses – – -] / die(s) III N(o)n(as) [- – -] / in[d(ictione)

    ICMactar II, 3

    Desde luego, las indicaciones más claras de la adscripción cristiana son las cruces presentes al inicio de las tres inscripciones, pero también nos encontramos con otros elementos en los textos que nos confirman el carácter cristiano. En este sentido, también corroboran la presencia de inhumaciones en el interior de la basílica, siendo un buen ejemplo de ello la expresión In (h)oc [tumulo] / deposita [est] (“en esta tumba se encuentra”) que puede leerse en el menor de los tres mosaicos. Los otros dos textos son menos evidentes, pero también aluden a la existencia de enterramientos en este lugar:

    ICMac II-1: Hic ultimus claudit dies (“Aquí se enterró en su último día”)

    ICMac II-2: Hic Honorata tibi membra ponit animamque Tonanti (“Aquí yacen el cuerpo y el alma de Honorata, para ti, dios tronante”)

    En este último caso, la referencia al “dios del trueno” es algo desconcertante y podría hacernos dudar, ya que ciertamente podría pensarse en Júpiter o en otros dioses con atributos similares.

    Por otro lado, la presencia de inhumaciones en un lugar tan central dentro de la basílica plantea otra pregunta: ¿podría tratarse de las sepulturas de unos mártires? Las inscripciones, desafortunadamente, no nos aportan una confirmación clara en este sentido, si bien la de mayor tamaño podría interpretarse de modo que apoyara tal posibilidad: …rabiem inimicorum tropeo fidei vincens… (“… victorioso sobre la furia de los enemigos con el trofeo de la fe…”). Podría entenderse, por tanto, que Constantinus murió debido a la furia de sus enemigos, condenado por su fe, y que como resultado de su fe ahora se encuentra victorioso en el cielo. Sin embargo, bien podría hacer referencia también a la victoria frente a las tentaciones que le presentó el demonio.

    Pero, sea como fuere, de nuevo el trabajo conjunto y la combinación de los datos epigráficos y arqueológicos nos permiten obtener una imagen mucho más completa de esta basílica cristiana y de su desarrollo sobre un edificio anterior. De hecho, como hemos mostrado en todos los ejemplos expuestos, a pesar de la distancia entre los postdocs de ATLAS – que trabajan en Hamburg y Madrid respectivamente – y sus distintas especializaciones, están siendo capaces de combinar oportunamente estos dos campos de estudio. Esta combinación de disciplinas es precisamente la esencia y una de las innovaciones de ATLAS, que reúne arqueología y epigrafía en un único WebSIG con el objetivo de contribuir al conocimiento de la Antigüedad tardía.


  • Mapear en el proyecto ATLAS

    El nombre de nuestro proyecto ha llevado a algunas personas a preguntarnos si se refiere a la cordillera del Atlas. Lo cierto es que esta interpretación le va estupendamente a nuestro proyecto ya que nuestras regiones de estudio se encuentran a ambos lados de esta cordillera. Pero aunque sea un buen criterio, éste no es el principal significado del nombre de nuestro proyecto. El nombre se refiere al “atlas” de las ciudades tardoantiguas que hemos creado y que usamos para analizar el urbanismo entre los siglos III y VIII. El entrecomillado tiene una razón de ser: no se trata de un atlas al estilo de Der neue Pauly Historischer Atlas der antiken Welt o el Barrington Atlas. Nuestro proyecto no va a crear un atlas impreso sino una herramienta de análisis geográfico en formato web (un WebSIG) centrada en las diez ciudades que conforman nuestros casos de estudio. Y si el tiempo y la financiación lo permite, tal vez ampliemos nuestro objetivo… 

    Imagen de nuestro trabajo con el Barrington Atlas (abierto) y el Historischer Atlas der antiken Welt.

    Dónde encontrar nuestro WebSIG online

    El WebSIG nos permite publicar nuestros resultados, como un atlas impreso, pero también consultar y analizar los datos recogidos. Como tal vez habréis leído en posts anteriores (sobre Baelo o sobre Emerita), el WebSIG está alojado en el servidor Huma-Num y ha sido creado y está mantenido por dos especialistas de la Université de La Rochelle. Hace unos meses estuvimos trabajando con Frédéric Pouget y Alain Layec para encontrar una manera de vincular el WebSIG con nuestra librería de Zotero. Ahora podemos añadir fácilmente las referencias bibliográficas con nuestros datos de Zotero. El siguiente paso, que justo terminamos la semana pasada, es la importación de los datos epigráficos directamente desde un archivo csv a la base de datos del WebSIG. Como twitteamos, antes introducíamos manualmente (y aún lo hacemos con los datos arqueológicos) cada inscripción en la base de datos. Pero como esta información se puede obtener en formato csv desde la base de datos Trismegistos (mediante una licencia de la Universität Hamburg) y mejorarse a través de otras bases de datos y corpora epigráficos, es mucho más sencillo trabajar en un csv (si bien esta predilección por las hojas de cálculo tipo Excel todavía genera controversia en algunos miembros del equipo).

    Pantalla de inicio del WebSIG de ATLAS.

    Para aquellos de vosotros interesados en echar un vistazo a nuestro trabajo en curso, hemos habilitado una versión de consulta del WebSIG a la que podéis acceder a través de este enlace (seguid leyendo para conocer las funcionalidades de esta herramienta web). Como veréis, Baelo Claudia, Emerita Augusta y Cartago están ya terminadas. Pero si encontráis algún error u omisión, ¡no dudéis en contactar con nosotros!

    Breve guía de usuario para el WebSIG

    Al visitar nuestro WebSIG se presenta, en primer lugar, la pantalla de inicio con nuestras regiones y casos de estudio. Se puede ampliar a cada uno de los casos de estudio y, a una escala menor de 1: 1,000,000 (está en la esquina inferior izquierda), aparecen los ítems individuales correspondientes a cada una de las evidencias epigráficas y arqueológicas. Veamos un ejemplo con el territorio de Emerita:

    Imagen del territorio de Emerita Augusta con la información arqueológica y epigráfica.

    En la columna de la derecha, clicando sobre el icono Map (el de la mano que sostiene un globo), se pueden seleccionar u ocultar aquellos ítems que nos interesen. Por ejemplo, si queremos mostrar solamente las iglesias del territorio de Mérida, es tan sencillo como ocultar la epigrafía clicando sobre el icono del ojo que está junto a Inscriptions y, dentro del apartado Edifices, seleccionar únicamente el icono Église. De este modo debería aparecer la siguiente imagen:

    Imagen del territorio de Emerita Augusta con los vestigios arqueológicos correspondientes a iglesias.

    La cartografía ATLAS

    Además de trabajar en nuestro WebSIG también estamos creando otros mapas para algunos proyectos paralelos e intereses científicos de los miembros de nuestro equipo. Como los directores llevan más de un proyecto y los post-doc cuentan con varias habilidades, hemos podido realizar mapas de las regiones de estudio que van más allá de los temas de análisis de nuestro proyecto. De hecho, hemos creado ya varios mapas para presentaciones y publicaciones. Sin embargo, como el desarrollo de estos mapas requiere bastante trabajo y debemos continuar con nuestra investigación principal, hemos decidido formar a algunos estudiantes de Hamburg en QGIS. Gracias a la parte alemana del proyecto, contamos con algunos estudiantes que colaboran en el mismo ayudándonos en distintas tareas. Por ejemplo, la versión francesa de nuestros posts ha sido traducida por Lilian Fischer. Asimismo, a lo largo de los últimos meses, Lilian Fischer, Tjaard Jantzen y Sebastian Meyer nos han echado una mano con la búsqueda de bibliografía, la curación de los datos y su introducción en la base de datos.

    Una vez familiarizados con la recopilación de datos para la creación de mapas, hemos pasado al siguiente nivel: aprender a realizar mapas con QGIS. A lo largo de las últimas semanas estos estudiantes han recibido la formación básica gracias al curso QGIS in Classics. Se trata de un curso autodidacta que fue creado en 2020 como una escuela internacional de otoño de TOLETUM. Los estudiantes, acompañados de Lina Schimmelpfennig (ayudante del RomanIslam Center), han realizado los distintos módulos del curso y se han reunido semanalmente con Pieter (uno de los desarrolladores del curso) para comentar los posibles problemas y el progreso. Podéis ver los resultados de este curso en la nueva sección de nuestra página web.

    Los estudiantes en una reunión virtual sobre el curso de QGIS.

    Maps-to-go

    En ATLAS hemos apostado desde el inicio por una política de acceso abierto con respecto a nuestros resultados. Es por ello que también hemos decidido ofrecer en libre disposición los mapas que hemos ido creando a lo largo de este tiempo. Los tenéis en la nueva sección de nuestra página web: Maps-to-go.

    En esta sección se podrán encontrar los mapas que el equipo ATLAS ha ido creando y que se basan en la investigación realizada por los miembros o expertos vinculados a nuestro proyecto. Tal vez os resulte familiar la capa base porque estamos usando una capa WMTS, siguiendo el estilo del Digital Atlas of the Roman Empire. Estos mapas disponen de licencia Creative Commons BY-NC, lo cual significa que pueden usarse (y modificarse) libremente siempre que se incluya la referencia al proyecto ATLAS. Así que también podéis hacerlos servir como base para vuestros propios trabajos (mientras no os olvidéis de citarnos). A lo largo de los próximos dos años el proyecto continuará añadiendo nuevos mapas basados en el desarrollo de nuestra investigación. ¡Estad atentos a nuestra cuenta de twitter para conocer las novedades cartográficas!


  • Los grupos de investigación se preparan para La Rochelle

    Este otoño, los días 9 y 10 de noviembre, tendrá lugar el próximo encuentro ATLAS en La Rochelle. Quedan apenas seis meses para este tercer coloquio del proyecto, por lo que los grupos de investigación han empezado ya a decidir los temas de estudio y a organizar el trabajo para sus respectivas presentaciones. ¡Esperamos que este encuentro sea igual de fructífero que los de Madrid y Hamburg! El coloquio de Madrid fue el lanzamiento oficial del proyecto y ya entonces se plantearon y formaron los grupos de investigación. El segundo coloquio, en Hamburg, fue la primera vez que estos grupos presentaron su trabajo al resto de miembros del proyecto, generando un rico debate que nos animó a continuar analizando, desde perspectivas diversas y complementarias, el urbanismo en la Antigüedad tardía (aquí podéis leer un detallado informe sobre el mismo).

    Seguimos con las reuniones virtuales

    Para que estos grupos de investigación presenten sus nuevas ideas y estudios es necesario que se reúnan periódicamente para debatir y organizar el trabajo. Pero como nuestro proyecto cuenta con miembros de múltiples países ‒ la mayoría procedentes de Francia, Alemania, España y Túnez ‒ no podemos reunirnos presencialmente para cada una de estas reuniones de grupo, así que nos reunimos virtualmente. Afortunadamente esta es una manera de trabajar en la que hemos mejorado todos a lo largo de estos dos últimos años. En las últimas semanas, varios grupos se han reunido ya y han decidido las temáticas y perspectivas de estudio. Otros grupos van a reunirse este mes por primera vez desde enero. Lo cierto es que todos hemos notado como la paulatina apertura sanitaria ha conllevado una mayor concentración de actividades científicas. Invitaciones a participar en conferencias, charlas y cursos, así como en nuevas excavaciones arqueológicas han ido llenando nuestras agendas progresivamente. Sin embargo, el hecho de reunirnos virtualmente hace más sencillo encontrar un hueco para las reuniones entre (o incluso durante) nuestras múltiples obligaciones.

    Planificando el trabajo para los próximos meses

    Varios grupos han ido reuniéndose a lo largo de este año ya y han planificado con bastante detalle sus líneas de trabajo. El grupo dedicado a la epigrafía se reunió en marzo y decidió examinar las inscripciones relacionadas con edificios. Se trata de epígrafes que conmemoran la construcción o restauración de un edificio y a menudo mencionan el nombre del benefactor de la obra. En el mundo antiguo era habitual que las élites pagaran (parcialmente) la construcción y el mantenimiento de los edificios públicos. Esto es lo que se conoce como evergetismo. Tradicionalmente se ha aceptado que este hábito desapareció en la Antigüedad tardía ya que el rol de las élites urbanas en el ámbito cívico y su riqueza fueron reduciéndose. Sin embargo, esta realidad puede ser distinta si se tiene en consideración el papel de los obispos y la construcción de iglesias. Para analizar esta cuestión, el grupo de epigrafía ha decidido recoger todas las inscripciones tardías relacionadas con edificios procedentes de los casos de estudio del proyecto, un trabajo que quieren tener listo antes del 8 de junio. Ese día está prevista otra reunión del grupo para comentar las inscripciones encontradas y comprobar si falta alguna y si se han recogido correctamente. De este modo los miembros del grupo tendrán los meses de verano para empezar a analizar e interpretar los patrones observados en estas inscripciones. Posteriormente se reunirán de nuevo en septiembre para intercambiar ideas y empezar a preparar la presentación. En octubre esperan tener lista su presentación para el encuentro en La Rochelle.

    Captura de pantalla con algunos de los miembros del grupo Epigrafía.

    Dos grupos más se reunieron también en marzo para empezar a definir las líneas de trabajo para los próximos meses: el del siglo VIII y el de la forma de los espacios urbanos. El grupo siglo VIII, dedicado al estudio del último siglo abarcado por ATLAS, ha decidido realizar un análisis concreto sobre cada uno de los casos de estudio del proyecto. Ante la disparidad y escasez del registro material y textual, como se mostró en la presentación de Hamburg, en esta ocasión el grupo pretende aunar todos los datos disponibles sobre el siglo VIII para cada una de las ciudades. De este modo se quiere presentar un estado de la cuestión actualizado que tenga en cuenta no sólo el registro arqueológico sino también las fuentes textuales y epigráficas, para poder contestar a preguntas como: ¿qué indicadores arqueológicos podemos encontrar para visualizar el siglo VIII en las ciudades elegidas en el proyecto?; ¿qué categoría administrativa tenían antes y tras la conquista islámica?; ¿cómo se definen estas ciudades en las fuentes escritas (medina, alquería, etc.)?; o ¿qué sucede con los topónimos de estas ciudades, se mantienen, cambian o desaparecen? Durante su última reunión a mediados de mayo el grupo acordó la distribución de los casos de estudio según las líneas de investigación y conocimiento de cada uno de los miembros. El objetivo es que estos datos queden recogidos para el mes de julio, cuando se tiene prevista otra reunión para poner en común el trabajo realizado y empezar a definir los puntos de interés para el encuentro de noviembre. El grupo espera reunirse de nuevo en septiembre para finalizar la presentación de La Rochelle.

    El grupo de la forma de los espacios urbanos, por su parte, empezó con una lluvia de ideas de posibles temas a desarrollar. Como este es un grupo con una temática amplia y un gran número de miembros no siempre resulta sencillo decidirse por una cuestión concreta. Así, en la reunión de marzo se consideró oportuno analizar en mayor profundidad algunas de las temáticas que fueron ya apuntadas en su presentación del pasado encuentro en Hamburg (fortificaciones, urbanismo polinuclear, suburbia, viviendas, espacios funerarios, etc.). Tras una votación ha quedado claro que hay dos temas que gozan de mayor interés por parte de los miembros del grupo: el urbanismo polinuclear y las viviendas. En su última reunión el grupo ha considerado la posibilidad de analizar ambas cuestiones, atendiendo especialmente a la organización urbana de las ciudades, a menudo con núcleos de ocupación dispersos y aparentemente inconexos (las llamadas città ad isole), y a la ubicación de las viviendas dentro de este urbanismo tan particular. Igualmente, el grupo quiere examinar la evolución de estos espacios domésticos durante la Antigüedad tardía, sus aspectos morfológicos y constructivos, para realizar un análisis diacrónico y comparado entre los casos de estudio del sur de Hispania y el norte de África. 

    Captura pantalla de la última reunión del grupo La forma de los espacios urbanos.

    El grupo dedicado al análisis del territorio se reunió el 24 de mayo para empezar también con una sesión de lluvia de ideas. Pero, además, dos nuevos miembros fueron bienvenidos al grupo: Alfred Hirt y Christoph Eger. Tras un breve debate sobre la temática a escoger, quedó claro que la definición de “territorio” debía ser reformulada. El grupo se centra en los territorios más inmediatos de los casos de estudio, con un énfasis en cómo éstos se relacionan con las ciudades. Tras barajar varias opciones el grupo decidió finalmente examinar los territorios de Carthago Nova (Cartagena) y Simitthus (Chemtou) para el encuentro en La Rochelle. Ambas ciudades tienen en común que sus territorios jugaron un rol económico de gran importancia debido a la presencia de minas y canteras. Cada uno de los miembros trabajará esta temática desde sus respectivos intereses y conocimientos en relación al territorio, de este modo podrán combinar los datos procedentes de la epigrafía, de las prácticas mineras, de los hallazgos arqueológicos y de la arqueología del paisaje.

    Estas reuniones virtuales van a continuar a lo largo de los próximos meses. En junio se tienen previstas unas cuantas reuniones más: el grupo de epigrafía se volverá a encontrar el 8 de junio; le seguirá el grupo dedicado a la terminología y el poder político y la ciudad, el día 13; tres días más tarde, el 16, está prevista la reunión del grupo de economía; y, finalmente el día 22 el grupo de territorio ha acordado verse de nuevo. El grupo de los espacios urbanos también se volverá a reunir a mediados de este mismo mes. En julio, antes de las vacaciones de verano, el grupo del siglo VIII se reunirá para poner en común el trabajo realizado y empezar a preparar la presentación de nuestro próximo encuentro.

    ¡Nos vemos en La Rochelle!

    Como os hemos adelantado, este año nos reunimos en noviembre en La Rochelle. El núcleo del equipo ATLAS ya pudo disfrutar de una pequeña degustación de esta fantástica ciudad de la costa atlántica. Estamos seguros de que la Université de La Rochelle tendrá todo planificado hasta el más mínimo detalle. Además, la ciudad ofrece una gran variedad de posibilidades para descansar nuestras mentes tras la jornada de trabajo a lo largo del fantástico paseo del puerto. ¡Estamos deseando reunirnos otra vez y aprovechar al máximo esos dos días de debate e intercambio de conocimientos! ¡No os perdáis la presentación de nuestros resultados en noviembre!

    Fotografía del puerto La Rochelle durante nuestra última visita en mayo de 2021.

     

  • Viaje al fascinante Túnez tardoantiguo

    Para unos especialistas en la Antigüedad tardía como nosotros tener la oportunidad de dedicar unos meses al estudio concreto de Cartago es una maravilla. Esta ciudad nos ofrece innumerables vestigios de este periodo y, además, con una monumentalidad excepcional. Sin embargo, es igualmente cierto que, para los no iniciados, ubicarse en esta inmensa ciudad y localizar las evidencias epigráficas y arqueológicas no siempre resulta sencillo. Así que, cuando supimos que finalmente íbamos a poder organizar un viaje a Túnez para tener una mejor idea de la antigua Cartago, ¡no cabíamos en nosotros mismos del entusiasmo! Ya no sólo íbamos a analizar la ciudad a través de la bibliografía sino que realmente íbamos a poder realizar una autopsia como es debido, in situ.

    Aún así, cuadrar las agendas y los horarios de vuelo de un equipo repartido en varios puntos de la geografía europea no es tarea fácil. No obstante, ¡conseguimos organizar el viaje para la semana del 7 de marzo! Ada y Pieter fueron los primeros en llegar a Túnez, el lunes por la tarde. Nuestro colega y miembro del proyecto ATLAS, Chokri Touihri, fue un fantástico anfitrión y nos vino a recoger al aeropuerto. El trayecto desde el aeropuerto al hotel, en la céntrica avenida Habib Bourghiba, nos puso en situación. Una carretera de tres carriles puede pasar a ser fácilmente una de cinco, y cuando te saltas la salida simplemente das marcha atrás. Lo único que Chokri pudo decirnos es: ¡bienvenidos a África! Tras el check-in en el hotel, Chokri nos llevó a La Goulette para cenar en un auténtico restaurante tunecino. El plat du jour era dorada a la brasa (¡km 0, procedente del golfo de Túnez!), que acompañamos con el brick, una especie de empanada, hecha con una masa finísima y rellena de huevo y atún.

    Martes, empezamos a descubrir Túnez

    El martes por la mañana Sabine se puso en marcha hacia Túnez, mientras Ada y Pieter empezaron a descubrir la ciudad. De camino a la estación del TGM, el tranvía que se dirige a la zona donde están los restos arqueológicos de Cartago, nos pararon varios tunecinos. Todos identificaron a uno de nosotros como alemán (os dejamos adivinar a quién de los dos), nos dieron la bienvenida e ¡incluso nos aconsejaron sobre nuestra visita! El trayecto en tranvía fue otra experiencia que no vamos a olvidar fácilmente. Empezó siendo sencillo, en un vagón bastante espacioso, pero al acercarnos a Cartago se llenó de repente, ¡tanto que ni siquiera las puertas se podían cerrar! Bajarse de un vagón tan abarrotado no parecía una tarea fácil, pero aprovechamos el surco abierto por otros pasajeros que también trataban de salir y conseguimos descender en la estación de Dermech.

    Empezamos nuestra visita por el cercano Musée Romain et Paléochretien, donde se encuentra la basílica conocida como Basilique Dermech, o bizantina, o de Carthagenna. Como ya habíamos descubierto, la multiplicidad de nombres para un mismo sitio es una práctica habitual en Cartago y aunque el topónimo Dermech ya se utilice en otros puntos parece que no es impedimento para usarlo de nuevo… De hecho, para nuestro desconcierto, hay varias basílicas llamadas Dermech. La de Carthagenna, o bizantina, es una de ellas y cuenta además con un pequeño museo donde se exponen algunas de sus piezas más significativas y también otras procedentes de la cercana Maison des auriges grecs. La basílica se conserva únicamente a nivel de cimientos y en esta estación del año estaba ricamente florecida, pero bastó dar una vuelta para empezar a hacernos la idea de las impresionantes dimensiones de los edificios conservados en esta ciudad. Este es el caso también de la basílica de Bir Messaouda, situada a unos metros de la de Carthagenna, y de la cual no se ven más que apenas un par de muros. Aún así, la extensión del terreno sin duda hace evidente que las dimensiones de esta basílica (¡de unos 50 m de largo!) eran igualmente grandes.

    Fotografías del Musée Romain et Paléochretien. A la izquierda, algunos de los pavimentos de la Maison des auriges grecs; a la derecha, los restos de la basílica de Carthagenna.

    Desde aquí seguimos nuestra ruta hasta el área arqueológica de las Termas de Antonino. En esta zona se conservan varios vestigios de interés para nuestro proyecto, como la Basilique Dermech I (sí, de nuevo este topónimo), también conocida como basílica de Douïmes. Además, también visitamos la llamada Chapel d’Asterius y, para alegría de alguien, la vivienda tardoantigua conocida como Maison du Triconque. Era imposible seguir el ritmo de Ada mientras se dedicaba a registrar todos los restos, incluso con una escala portátil en cada una de las fotos.

    La llamada Chapel d’Asterius a la izquierda; a la derecha, Ada emocionada en la Maison du Triconque.

    Por supuesto, tampoco dejamos de visitar las imponentes Thermes d’Antonin aunque se alejen de nuestro período de estudio. La verdad es que la inmensidad de este edificio y su magnífico estado de conservación nos dejaron sin palabras. Así que tras un café contemplando este monumental paisaje con vistas al mar, nos recorrimos los rincones de estas termas, admirando su arquitectura pero también la fantástica epigrafía preservada. Aquí Pieter disfrutó como un niño porque había inscripciones por todos lados. Se deleitó especialmente con la inusual forma de la letra K en uno de los monumentales epígrafes (AE ), que no sólo estaba dedicado a Marco Aurelio y Lucio Vero ¡sino que contenía una segunda inscripción en honor de Teodosio y Arcadio!

    Las impresionantes termas de Antonio, a la izquierda; y la querida inscripción (AE 1949, 27 y 28) de Pieter, a la derecha.

    La zona arqueológica de las Villes romaines fue la última visita de la mañana, donde se conserva el conjunto de viviendas aristocráticas tardoantiguas mejor preservado de la ciudad: la Maison du Cryptoportique, la Maison de la Rotonde, la Maison de la Volière, o la Maison de Bassilica, entre otras. Es aquí donde encontramos el Mosaïque des cheveaux que describimos en un tweet. Al pasear entre sus fantásticos peristilos y lujosos espacios de representación nos pudimos hacer una idea del privilegio que debía ser vivir en un lugar así, alejado del alboroto del foro y de las áreas comercial y portuaria, pero igualmente con excelentes vistas al mar y al golfo de Túnez.

    Fotografía de la sala circular que da nombre a la Maison de la rotonde.

    Tras esta visita, Pieter y Ada se dirigieron hacia el Musée de Carthage (no sin algo de desvío, por obviar los consejos de un atento taxista), ya que teníamos prevista una reunión con la ilustre investigadora Lilian Ennabli y Sihem Aloui. La señora Ennabli es la persona que necesitas conocer al estudiar la Cartago cristiana. Ha escrito varios libros sobre esta temática, pero también los principales corpora epigráficos sobre epigrafía cristiana. Pero, antes de la reunión, Pieter y Ada quisieron entrar al museo para comer algo, así que en la taquilla se aseguraron de que pudieran volver a entrar con la misma entrada, en caso de que tuvieran que salir a buscar a la señora Ennabli. El hombre de la taquilla les hizo confirmar al menos dos veces que realmente tenían una reunión con la señora Ennabli, mirándolos como si estuvieran locos, e incluso llamó a su compañero para comentar la extraña circunstancia de que aparentemente dos “turistas” tuvieran una reunión con la señora Ennabli. Al final, después del embrollo, no hubo ningún problema y Pieter y Ada estuvieron comiendo en los jardines del museo con Sabine y Chokri, que llegaron poco después.

    La reunión en sí fue de mucha ayuda. Lilian Ennabli fue muy amable y nos señaló algunos de los aspectos más relevantes de lo que ella llama la Cartago cristiana. Además, conocimos a Sahim Aloui, una investigadora que actualmente está trabajando en las inscripciones de Damous-al-Karita, y a Moz Achour, conservador del museo. Con estos especialistas sobre la Cartago tardoantigua estuvimos comentando las posibilidades para la reconstrucción 3D de las basílicas y dónde encontrar la bibliografía necesaria. Además, pudimos mostrarles nuestro WebSIG y el trabajo realizado hasta el momento, que fue muy bien recibido y despertó un gran interés.

    Los miembros del proyecto ATLAS (de izquierda a derecha: Ada, Pieter, Chokri y Sabine) junto a Lilian Ennabli y Sihem Aloui, frente al Musée de Carthage.

    Al acabar la reunión, nuestro anfitrión Chokri nos llevó a ver otros restos arqueológicos, más impresionantes aún si cabe. Visitamos el anfiteatro, donde fueron ejecutadas Perpetua y Felicidad, las primeras mártires cristianas del África romana cuya muerte está documentada. De aquí nos dirigimos a La Malga, un conjunto inmenso de cisternas de enormes dimensiones, destinadas a recoger el agua procedente de los acueductos para abastecer a la ciudad. Por último, pudimos disfrutar de un tranquilo paseo por las hermosas calles de Sidi-Bou-Saïd y de una taza de té verde y menta con almendras, con unas vistas maravillosas al golfo de Túnez.

    Vistas al golfo de Túnez desde Sidi-Bou-Saïd.

    Miércoles, visita al INP y a la Madina

    Al día siguiente el núcleo de ATLAS estaba ya al completo, pues Laurent llegó el martes por la noche. Empezamos el día con una visita matutina a la Medina de Túnez, recorrimos varias de sus sinuosas calles y pudimos visitar algunos de sus maravillosos rincones. Uno de ellos fue, para nuestra sorpresa, la propia oficina de Chokri, que se encuentra en un precioso edificio histórico con una magnífica decoración de estuco calado y azulejos. ¿Os imagináis trabajando en un sitio así? Lo cierto es que a algunos de nosotros nos encantaría…

    Desde allí nos dirigimos a la sede central del Institut National du Patrimoine (INP) de Túnez, cuyo edificio es igualmente fantástico. Aquí nos recibió Mohedinne Chaouali, miembro también de nuestro proyecto, que nos esperaba para una reunión con el director general del INP. Sabine y Laurent presentaron el proyecto y explicaron los objetivos para los dos próximos años. La reunión fue sin duda un éxito, ya que podemos contar con la cooperación del INP para nuestros planes futuros.

    Interior de uno de los magníficos palacios conservados en la Medina de Túnez.

    Tras la reunión nos dirigimos a una sala de actos ya que, como anunciamos en nuestra página de Facebook y en Twitter, los directores fueron invitados a dar una conferencia sobre el proyecto. Sin embargo, la instalación y conexión del ordenador y proyector en esta sala no fue una tarea fácil. Trabajar en edificios históricos tiene un innegable encanto, pero a veces puede resultar difícil solventar cuestiones técnicas. Pero gracias a la atención de nuestros huéspedes, finalmente conseguimos que todo funcionara y Sabine y Laurent pudieron presentar el proyecto ATLAS a una audiencia realmente interesada, que dio pie a un animado debate tras la charla.

    Sabine y Laurent presentando el proyecto ATLAS en el Institut National du Patrimoine (fotografía: Mediation Artistique Koko).

    Tras el debate, que continuó un rato más en la plaza frente al INP, nos adentramos en la Medina junto a nuestros huéspedes del INP para ir a comer. Paseando por sus estrechas calles y todavía hablando sobre el proyecto, uno de los colegas tunecinos saludó a otro compañero del INP que se acercaba hacia nosotros. Fue entonces cuando prestamos atención al grupo que teníamos delante y nos dimos cuenta que Antonia Bosanquet, del RomanIslam Center, y Anna Leone, miembro de ATLAS propiamente, estaban dirigiéndose hacia nosotros. ¿Qué posibilidades había de encontrarnos a estas colegas en las serpenteantes calles de Túnez? Tras una rápida conversación decidimos volver a vernos para cenar ese mismo día, ya que debíamos continuar nuestra ruta para llegar a tiempo para… bueno, ¡para comer!

    Selfie del fortuito encuentro ATLAS – RomanIslam en las calles de la Medina.

    El restaurante donde comimos era un antiguo funduq, o posada, espléndidamente conservado y rehabilitado. Es interesante observar cómo las estrechas calles de la Medina esconden edificios tan espaciosos y con patios así de verdes. Nuestra mesa tenía sol y sombra, algo que fue fácilmente solucionado con sombreros de paja para aquellos que lo necesitaran. Pero nos pareció que estábamos algo ridículos con ellos y, en realidad, los colegas de Hamburg estaban bastante contentos disfrutando de algo de sol. La comida del restaurante estaba deliciosa, así que ¡muchas gracias al INP por llevarnos!

    Después de esta agradable comida era el momento de volver a trabajar. El INP fue tan amable de proporcionarnos dos coches y dos conductores para facilitar nuestra visita a las distintas partes de la ciudad. Además, nos acompañó una guía para explicarnos cada uno de los yacimientos de Cartago a los que fuimos. Empezamos por la basílica dite sainte Monique, o la basílica de san Cipriano. Lo cierto es que no quedan demasiados restos de esta basílica, así que fue realmente útil contar con esta guía que nos fue especificando dónde debíamos centrar la mirada para hacernos una idea del edificio y sus dimensiones. A continuación nos dirigimos a las villas romaines que Ada y Pieter ya habían visitado. Sin embargo, pudimos aclarar algunas de las cuestiones que teníamos: la piscina de una de las casas, que no acabamos de comprender qué hacía ahí, resultó ser una “reconstrucción” de finales del siglo XX… La siguiente parada fue Damous-al-Karita, una basílica mucho más impresionante que las que visitamos el martes. Ya desde la carretera pudimos apreciar su inmensidad; de hecho, ¡llegó a tener una extensión de 1,5 ha! La reconstrucción de las filas de columnas permite hacerse una buena idea del tamaño de las naves del edificio principal. De hecho, esta enorme basílica formaba parte de un conjunto eclesiástico mayor, que incluía un baptisterio, un salón para asambleas y un gran martyrium de planta circular y subterráneo.

    A la izquierda, el grupo visitando el interior del martyrium de Damous-el-Karita. A la derecha, Laurent tomando una foto de la basílica.

    Jueves, ruta arqueológica por el interior de Túnez

    Empezamos muy temprano este día. Desayunamos a una hora intempestiva, las 6 de la mañana. Hasta el panadero andaba dormido, pues el pan no llegó hasta las 6.45h. Por suerte, el Carlton ofrece una amplia selección más allá del pain et croissant y pudimos comer antes de que llegara el pan recién horneado. A las 7 en punto los dos conductores con los coches que amablemente nos proporcionó el INP estaban listos para llevarnos a Mactaris y Zama Regia. Pero cogimos direcciones distintas: Chokri, Sabine y Ada fueron directamente hacia Makthar, mientras que Laurent y Pieter dieron un rodeo hasta Bou Salem para recoger a Moheddine.

    Llegamos a Makthar bien entrada la mañana, donde Moheddine nos hizo una visita guiada. El yacimiento es realmente impresionante, hay muchísima arqueología y epigrafía a ver y a investigar. Moheddine nos enseñó todos los vestigios de época tardoantigua para mostrarnos todo lo que esta ciudad podía ofrecer. Ciertamente, este es un yacimiento muy interesante y estamos considerando las posibilidades de añadir Makthar a nuestros casos de estudio. Tal vez leáis más sobre esta ciudad en futuros posts. A mitad de nuestra visita, Moheddine nos dio una pequeña sorpresa, ¡un segundo desayuno con pizza! Tras este desayuno al estilo Hobbit y una vez acabamos de visitar el resto del yacimiento, era el momento de continuar hacia nuestro siguiente destino.

    A la izquierda, Moheddine nos muestra una de las fortificaciones bizantinas de Mactaris; a la derecha, el edificio de la llamada Schola Juvenes.

    Después de algo menos de una hora en coche llegamos a Zama Regia, donde nos ofrecieron todo un banquete para comer, ¡incluyendo couscous casero! Aquí conocimos a los y las arqueólogas y estudiantes que forman el equipo que trabaja en este yacimiento, donde además cuentan con unas instalaciones para hospedarse y desarrollar las necesarias tareas de investigación tras la propia excavación. Ellos fueron nuestros guías en la visita al extenso yacimiento, cuya larga ocupación y profunda estratigrafía nos dejó boquiabiertos. Pero también el paisaje de la zona, con vastos altiplanos, tan distinto al paisaje costero, nos resultó fascinante. Tras 20 años de excavaciones han podido sacar a la luz parte del área monumental de la ciudad romana, incluyendo un templo enorme de compleja arquitectura; el perímetro de la amplia fortaleza bizantina; y un sector del asentamiento altomedieval. Pero, sin duda, el yacimiento tiene muchísimo más que ofrecer. ¡Estaremos atentos a futuros hallazgos!

    Panorámica del área monumental de Zama Regia.

    De vuelta a Túnez, volvimos a contar con los dos conductores del INP que tan amablemente nos habían estado llevando por todos lados desde el miércoles y durante todo el jueves. Los mirábamos con asombro y un poco de temor mientras conducían por las concurridas calles de Túnez y las carreteras locales entre Mactar y Zama. Como íbamos con dos coches, cogimos caminos diferentes otra vez: Chokri, Sabine y Ada fueron directamente para Túnez, mientras Moheddine, Laurent y Pieter pasaron por Bou Salem para dejar a Moheddine. Como este segundo itinerario implicaba algo de desvío, Sabine y Ada estaban bastante contentas de tomar la ruta directa y evitar un rato más de viaje. Laurent y Pieter fueron rumbo a Bou Salem ciertamente con algo de envidia, pero fue un viaje agradable y durante el trayecto estuvieron comentando varios temas, como las diferencias en el mundo académico de Túnez, Francia, Alemania y los Países Bajos.

    Laurent y Pieter con uno de los conductores, en el viaje de vuelta.

    Viernes, día de regreso

    El día anterior ya nos despedimos de nuestros colegas tunecinos porque el viernes debíamos coger nuestros vuelos de regreso a diferentes horas de la mañana. Lo cierto es que teníamos sentimientos encontrados, algunos nos habríamos quedado una semana más… Túnez nos ha fascinado, especialmente a aquellos que no lo conocíamos, y estamos deseando poder volver. Esa mañana, Sabine, Laurent, Pieter y Ada tomaron su último desayuno en el Carlton comentando la gran oportunidad que ha sido poder organizar este viaje y conocer todos estos yacimientos y vestigios tardoantiguos de la mano de los verdaderos especialistas que, tan amablemente, nos han acompañado en nuestra visita. Hemos vuelto a nuestras respectivas oficinas con algo de Fernweh, pero con energías renovadas y, sin duda, un mejor conocimiento para continuar nuestra investigación sobre la Cartago tardoantigua.


     

  • El segundo caso de estudio: Mérida nos plantea nuevos retos

    Como os adelantamos hace unas semanas, en enero nos despedimos de “la Roma de Hispania” para cruzar el Mediterráneo y centrarnos en la otrora némesis de Roma, Cartago. Así que como ya hicimos con nuestro primer caso de estudio, Baelo Claudia, hoy toca hacer balance de nuestro trabajo sobre el segundo caso de estudio, Emerita Augusta.

    Puente Romano y Puente Lustitania sobre el Guadiana

    El estudio del yacimiento gaditano nos planteó varios retos en su día y, desde luego, el emeritense no ha sido menos. Por un lado, nos hemos encontrado con una enorme cantidad de datos, tanto epigráficos como arqueológicos, y ¡de ello da cuenta nuestro WebSIG! Además, Mérida sigue siendo una ciudad viva, donde los edificios actuales se superponen a los antiguos, por lo que resulta mucho más difícil localizar los vestigios arqueológicos a través del visor de satélite y no siempre disponemos de las coordenadas para situarlos con exactitud. Afortunadamente, la visita que realizamos el pasado mes de septiembre nos permitió familiarizarnos con su urbanismo y conocer de primera mano las últimas intervenciones arqueológicas en la Mérida tardoantigua.

    Captura WebSIG Mérida ciudad

    Junto a esto, también hemos estado trabajando codo a codo con nuestro especialista Frédéric Pouget para introducir una nueva mejora en el WebSIG. Como os contamos en nuestra primera entrada de este blog, para gestionar las referencias bibliográficas del proyecto estamos usando Zotero, un programa de software libre donde hemos creado una librería compartida con los miembros del proyecto. Así que, en las últimas semanas, hemos estado trabajando conjuntamente con los especialistas de La Rochelle en la base de datos para vincular nuestra creciente librería de Zotero con el WebSIG. Y finalmente, tras mucha prueba-error, hemos conseguido introducir esta nueva herramienta que nos permite simplemente seleccionar las referencias bibliográficas del listado que ya tenemos registrado en Zotero. De este modo, ya no duplicamos el trabajo de registro bibliográfico (en Zotero y en el WebSIG) y evitamos errores, al no introducir manualmente las referencias en el WebSIG. Aún quedan algunas cositas por solventar, pero ¡es sin duda un gran avance!

    Pero volvamos a nuestra querida ciudad a orillas del Guadiana. Como Emerita es un caso de estudio muy extenso, no vamos a poder realizar una revisión de toda la ciudad en este post porque nos saldría más bien un libro. Así que nos vamos a centrar en tres aspectos distintos de la misma. En primer lugar vamos a examinar la basílica de Santa Eulalia, un lugar donde la arqueología (Ada) y la epigrafía (Pieter) se encuentran. A continuación vamos a acercarnos al territorio emeritense, para ver qué es lo que ha estado haciendo Pieter en su amor hacia los territorios. Por último nos centraremos en las casas de ámbito urbano y periurbano, que Ada ha ido recopilando, analizando e introduciendo en la base de datos.

    Uno de los edificios más destacados de la Mérida tardoantigua es la basílica de Santa Eulalia, construida a mediados del siglo V. Se encontraba al norte de las murallas de la ciudad, en una zona suburbial donde se había desarrollado una necrópolis desde el siglo IV. No es extraño, sin embargo, encontrar este tipo de basílicas tempranas en zonas de enterramiento, ya que a menudo se construían cerca o incluso encima de las tumbas de los mártires. La basílica de santa Eulalia es, de hecho, una de estas basílicas funerarias y martiriales, lo cual significa que este lugar empezó siendo un cementerio cristiano generado alrededor del mausoleo que muy probablemente acogía los restos de la mártir local, Eulalia.

    Fotografía interior santa Eulalia (P. Mateos – IAM)

    Podemos observar claramente esta ocupación funeraria no sólo a través de los vestigios arqueológicos (la imagen anterior habla por sí sola), sino también a través del gran número de epitafios encontrados dentro de la iglesia. Uno de ellos es la triple inscripción mencionada en uno de nuestros tweets. La razón por la que la gente quería enterrarse en el interior, o al menos cerca, de la iglesia era por la creencia de que la proximidad al santo o mártir favorecía su  posición como cristiano y que, en el momento de la resurrección, la conexión con el santo les   aseguraría la entrada al cielo.

    Cerca de la basílica de santa Eulalia encontramos otro edificio de interés: el xenodochium. Según las Vitas sanctorum patrum Emeretensium el obispo Masona hizo construir un xenodochium en el año 580 para “los peregrinos y enfermos pobres” (VSPE V, III, 4), el cual ha sido identificado con el edificio situado al este de santa Eulalia, datado arqueológicamente en la segunda mitad del siglo VI. Su planta arquitectónica es realmente distinta a la de una iglesia y su ubicación a las afueras de la ciudad podría encajar con la idea de un lugar para los extranjeros (indicado por la raíz xeno- de su nombre, del griego ξένος). ¿Podrían, entonces, los viajeros refrescarse antes de entrar en la ciudad y, tal vez, incluso hospedarse en el xenodochium? Pero cuando nos fijamos en la epigrafía, la cosa se complica un poco más, ya que se encontraron muchas inscripciones funerarias alrededor de este edificio. Claro que tampoco es extraño encontrarse con epigrafía de este tipo en el área extramuros de la ciudad, aquí es donde se espera que estén las necrópolis. Y también es bastante habitual que los suburbios se desarrollen encima de necrópolis. Sin embargo, esta epigrafía funeraria encontrada junto al xenodochium se fecha en el mismo período que la construcción del edificio. Esto, de nuevo, nos plantea preguntas sobre su función. Si se trata de un hostal o de un hospital, ¿por qué hay sepulturas a su alrededor? ¿Cuál es la relación entre el edificio y las tumbas?

    Planta xenodochium (Mateos 1995, fig. 2. y inscripción griega de la zona con referencia a la era hispánica DLX… (CILAE 1173)

    El territorio de Emerita Augusta no es un tema fácil. El primer problema que nos encontramos es precisamente establecer los límites del territorio (tardoantiguo) de Emerita. La delimitación territorial que actualmente tenemos en nuestra base de datos se basa en el trabajo de Cordero Ruiz (2010), pero la información territorial procede en parte de la tesis de Cordero Ruiz (2013) y de la tesis Franco Moreno (2008). Ambas obras nos proporcionan un extenso catálogo con datos arqueológicos y de algunas inscripciones del territorio. Como podemos observar en nuestras entradas, esta información se concentra en el sector suroeste, lo cual nos llevó a preguntarnos si se trataba de un sesgo creado por un estudio desigual del territorio o si bien respondía a una realidad histórica. Las concentraciones de la epigrafía parecen indicar que efectivamente nos encontramos ante una distribución real de los vestigios. De hecho, se trata de una distribución que no es sorprendente, pues sigue el recorrido del Guadiana. Las áreas más al norte del territorio son bastante accidentadas ya que se corresponden con el sector occidental de los Montes de Toledo. Es también interesante señalar que la mayoría de las iglesias del territorio emeritense se sitúan en un radio de 20 km, es decir unas cuatro horas andando. Hacia el suroeste nos encontramos con dos iglesias más alejadas, a unos 60 km, dos días a pie desde Emerita. ¡Estos hallazgos deben ser analizados con mayor detalle! Ya tenemos un nuevo tema para que el grupo Territorio pueda compararlo con otras ciudades caso de estudio que también cuenten con territorios tan amplios.

    Imagen del territorio emeritense en el WebSIG

    Tampoco el análisis de las viviendas tardoantiguas de Emerita es una tarea sencilla, especialmente por la inmensa cantidad de datos disponibles. Por suerte, contamos con estudios recientes y exhaustivos sobre esta temática, especialmente la tesis doctoral de Álvaro Corrales Álvarez publicada en 2016. Si examinamos la cronología de estas casas, rápidamente podemos observar que la mayoría se fechan en los siglos III-IV y que, a partir del siglo V, el número total de edificios domésticos desciende claramente. No obstante, es igualmente cierto que gran parte de estos edificios domésticos de época tardorromana se conoce  de manera muy parcial, gracias al hallazgo de mosaicos o algún muro. Aún así, contamos con un corpus bastante amplio de viviendas de los siglos III-IV con un buen grado de conservación que nos permite  observar diferencias socioeconómicas y de ubicación dentro de la ciudad. Por un lado, nos encontramos con domus con ricas decoraciones musivarias y parietales que parecen situarse mayoritariamente intramuros. Por otro, se han localizado también edificios domésticos más modestos, que también contaban con espacios para actividades productivas y agropecuarias, situadas extramuros. Sin embargo, observamos un claro cambio a partir del siglo V. El número de domus, o casas de tradición romana, que continúa en uso desciende y proliferan nuevos espacios domésticos intramuros. A menudo estas nuevas viviendas ocuparon antiguos edificios y presentan largas secuencias de uso, que van del siglo V a VIII. Se trata, sin duda, de un fenómeno interesante que deberemos contrastar con las dinámicas del resto de casos de estudio. ¿Es un fenómeno exclusivamente hispano, o se observan patrones similares en el norte de África? ¿Podemos identificar estos patrones en un tipo de ciudad concreta, como aquellas que tenían estatus de capital, o se trata de un fenómeno generalizado?

    Imagen evolución casa Morería y fotografía de la misma (Alba 2008, fig. 8)

    En cualquier caso, está claro que el estudio de Mérida nos ha permitido avanzar muchísimo en el conocimiento de las ciudades tardoantiguas hispanas, a la vez que nos ha suscitado nuevas preguntas para el análisis comparativo con el resto de casos de estudio. Así que ahora, con todas estas inquietudes en mente, es un buen momento para dirigirnos hacia África. Y qué mejor lugar para empezar a conocer la dinámica urbana en la orilla sur del Mediterráneo que a través de una de sus mayores metrópolis, Cartago.


     

  • Coloquio ATLAS en Hamburg
    Del lunes 24 al miércoles 26 de enero hemos celebrado el segundo encuentro de ATLAS, titulado Ciudad y Antigüedad tardía: avances y perspectivas. Nos reunimos en la sala de lectura de la siempre impresionante Kulturwissenschaftliche Bibliothek Warburg, o sencillamente la Warburghaus. Gracias a su planta ovalada, la sala crea la ambientación perfecta para el intercambio y debate entre los ponentes y asistentes, pero también entre las distintas personas del público. Además, como no todos los miembros pudieron finalmente venir a Hamburg, la reunión fue en formato híbrido. Así, personas de todas partes pudieron seguir virtualmente la reunión y unirse al debate – ¡desde lugares tan lejanos como Brasil!
    Fotografía de la Warburghaus con los carteles del coloquio ATLAS.
    El título del coloquio es ya explicativo de su objetivo: debatir los avances y perspectivas de los siete grupos de investigación del proyecto. Dividimos el coloquio en varias sesiones correspondientes con los distintos grupos, y en cada una de ellas se invitó a un ponente externo al proyecto para que hiciera una presentación sobre la temática del grupo. A esta ponencia le seguía una presentación del trabajo en curso del grupo de investigación. Tras ambas presentaciones teníamos previstos 30 minutos para la discusión. Aunque, como suele pasar, los debates pudieron haber durado mucho más, como lo hicieron algunas de las presentaciones 😉 Pero por suerte siempre teníamos una pausa para el café o la comida después de las sesiones, así que pudimos continuar el debate durante estas pausas. Lunes, 24 de enero Los dos directores abrieron el coloquio de la manera ya habitual en ATLAS, mostrando así cómo iban a ser los debates: Sabine empezó en castellano, mientras que Laurent lo hizo en francés. Dentro del proyecto la gran mayoría de los miembros hablan al menos uno de estos idiomas y entienden el otro. De este modo podemos mantener debates simultáneamente en francés y castellano.
    Sabine y Laurent durante la inauguración del coloquio.
    Como invitado en la inauguración del coloquio tuvimos a Hervé Inglebert, de la Université Paris Nanterre, quien nos ofreció una ponencia magistral sobre la posición del proyecto ATLAS dentro de debates más amplios. El profesor Inglebert empezó su análisis historiográfico con los primeros autores que analizaron la Antigüedad tardía, Riegl y Strzygowski (1901), y continuó hasta llegar a la actualidad, a la vez que exponía las amplias problemáticas y debates con los que podíamos encontrarnos en nuestro proyecto. ¿Cómo entendemos la Long Late antiquity? ¿Qué hay sobre el marco geográfico? Su conclusión fue, sin embargo, fortificante: el proyecto ATLAS está muy bien posicionado dentro de los estudios sobre la Antigüedad tardía.
    Instantánea del debate posterior a la ponencia de Hervé Inglebert.
    El primer grupo de investigación fue el de Poder político y ciudad, e invitaron a Javier Martínez Jiménez de la University of Cambridge. En primer lugar mostró los cambios en los patrones de los asentamientos urbanos de época visigoda, planteando la cuestión “¿qué es una ciudad?”. A continuación se centró en los aspectos políticos que esconden las nuevas fundaciones urbanas y señaló que el control de ciertas áreas pudo ser una de las explicaciones para estas fundaciones. Con estas nuevas ciudades el rey podría haber fomentado la creación de nuevas élites y la adhesión de la población a su figura. La presentación del grupo estuvo a cargo de Javier Arce y Rubén Olmo, y ofrecieron un análisis sobre los gobernadores provinciales y las ciudades de Hispania. Advirtieron que la evidencia, epigráfica y textual, es bastante exigua y no permite decir mucho acerca de la relación entre la ciudad y el gobernador. Pero pudieron observar que los gobernadores eran especialmente activos en las capitales: Tarraco, Emerita Augusta y Corduba. La pregunta que se plantea es si el estudio de África realmente proporcionaría una imagen distinta.
    Javier Arce y Rubén Olmo durante la presentación del grupo Poder político y ciudad.
    Acabamos el primer día ‒ o mejor dicho tarde ‒ del coloquio como siempre hacemos en la Warburghaus: con una recepción. Los bocaditos de comida y la bebida sin duda ayudan a los asistentes a conocerse y a iniciar los debates más informales. En este sentido, debemos mencionar a la siempre amable y atenta señora Drößler, la fuerza silenciosa tras toda la comida y bebida en la Warburghaus. Sin su ayuda no habríamos tenido unas pausas tan agradables. Martes, 25 de enero Empezamos el día a paso ligero con una excelente visita guiada por la ciudad a cargo del guía turístico local, Dominik Kloss. Comenzamos desde el hotel y de camino hacia el centro paramos en el RomanIslam Center y, más importante aún, en la oficina de ATLAS (también conocida como el despacho de Pieter). Dominik nos explicó el desarrollo de Hamburg desde sus orígenes como centro de intercambio y comercio en la confluencia del Elba y el Alster hasta la construcción del edificio de la universidad en 1911 y la propia fundación de la universidad en 1919.
    Fotografía durante nuestra visita guiada por el centro de Hamburg.
    La sesión matinal del martes empezó con la Forma de los espacios urbanos. El grupo invitó a Gisella Cantino Wataghin de la Università del Piemonte orientale, quien dedicó su ponencia al análisis del rol de las ciudades, especialmente de aquellas más pequeñas, en el Italia septentrional durante la Antigüedad tardía. Su aproximación a los cambios en los sistemas de asentamiento y estructuras internas, así como a las fortificaciones de las ciudades se adecuó a la perfección con la presentación del grupo. Nuestra postdoc de ATLAS, Ada Lasheras, y Stefan Ardeleanu estuvieron a cargo de la presentación de nuestro grupo más amplio. Este grupo coordinó realmente su trabajo y mostró un análisis excelente sobre los cambios que pueden observarse en las ciudades tardoantiguas tanto del norte de África como del sur de Hispania. En concreto, se centraron en la reorganización interna de la ciudad y en las nuevas jerarquías que surgieron tras estos cambios.
    Ada Lasheras y Stefan Ardeleanu durante la presentación del grupo la Forma de los espacios urbanos.
    Tras la visita guiada y esta primera sesión cerramos la mañana relativamente pronto. Era hora de continuar nuestro intercambio científico de una manera más informal en el restaurante y con un buen plato de pasta. Las sesiones de la tarde empezaron con Julia Sarabia-Bautista, de la Universidad de Alicante, como ponente del grupo Territorio, quien presentó un estudio sobre la ocupación de larga duración en los territorios alrededor de las ciudades del territorio de Alicante. Asimismo, mostró que las áreas periurbanas a menudo presentaban múltiples áreas de ocupación pero en un lapso de tiempo menor, posiblemente moviéndose una vez agotados los recursos. Las áreas periféricas, por su parte, muestran una ocupación con mayor continuidad, lo que plantea la cuestión de si estas zonas son más autárquicas y sostenibles.
    Fotografía de la ponencia de Julia Sarabia-Bautista.
    Jesús García Sánchez mostró una visión similar sobre el territorio de Emerita, a través de nuevos datos obtenidos mediante prospecciones pero también a través de los datos ya publicados. Nuestro postdoc de ATLAS, Pieter Houten, añadió el estudio de África con el caso de Carthago en base a la información disponible en el artículo de Sycamore y Buchanan. Dado que en ATLAS sólo utilizamos materiales ya publicados, las cuestiones planteadas sobre este tipo de datos son relevantes. El debate posterior sobre cómo definir las categorías fue útil para el análisis de los distintos territorios.
    Pieter Houten y Jesús García durante la presentación del grupo Territorio.
    Tras un café con un apetitoso pastel hamburgués ‒ la señora Drößler siempre nos cuida ‒ tuvo lugar la última sesión del día: Economía. Desde la University of Liverpool invitamos a Alfred Hirt para que nos presentara sus estudios sobre la minería en África y la Península Ibérica durante la Antigüedad tardía. Nos habló de la reducción de las actividades mineras y trató de buscar las razones para explicar este declive. El argumento común de que las minas habían quedado agotadas no es cierto, ya que la minería continuó posteriormente. Alfred argumentó que fue una combinación de factores lo que llevó a la disminución del rendimiento de las minas; es decir, que mantener en funcionamiento las minas se hizo demasiado costoso. Parte del problema era la fijación de la mano de obra, de modo que los mineros especializados no podían moverse a nuevas regiones mineras para iniciar allí su actividad. Ruth Pliego, quien asistía al coloquio virtualmente, introdujo al debate la cuestión sobre el origen del oro para las acuñaciones en el noroeste durante la Antigüedad tardía.
    Ada Lasheras presentando al ponente Alfred Hirt.
    El grupo sobre la economía se centró en tres temas principales: Darío Bernal presentó las actividades haliéuticas en el estrecho de Gibraltar y la interrelación entre Hispania y África. A continuación mostró el trabajo de Jaime Vizcaíno sobre el análisis de la posición económica de Carthago Nova y la reutilización de antiguas áreas públicas como talleres y espacios productivos. Touatia Amraoui continuó la presentación con el examen de las actividades pesqueras en Leptiminus, pero también de los talleres (hornos) para la producción de ánforas para el vino y el aceite de oliva. Sin embargo, los lugares de producción específicos de vino y aceite todavía no se han encontrado. De manera similar, se han localizado los hornos de Carthago pero no se han podido vincular con la producción rural.
    Instantánea del debate tras la presentación del grupo Economía.
    Cerramos el día con una agradable cena en el restaurante local Broderson, que no puede pasarse por alto en un encuentro en Hamburg. El plato típico, llamado Labskaus, asusta a quienes no saben lo magnífico que es y, de hecho, en cada ocasión hemos conseguido que gane algunos adeptos más. Miércoles, 26 de enero Último día, último siglo. La ponencia para el Siglo VIII realizada por Carolina Doménech Belda, de la Universidad de Alicante, se centró en el análisis de las monedas y sellos de los tiempos de la conquista árabe-bereber en el norte de África y en la Península Ibérica. Entre los hallazgos más recientes están los sellos o precintos que se vinculan al pago de tributos y que se localizan especialmente en el sur de Hispania y en la Narbonense. También nos presentó la evolución de las llamadas monedas de conquista, un numerario de oro que presenta cambios lingüísticos pero también en la leyenda. Las primeras acuñaciones islámicas mostraban representaciones de los reyes con una leyenda bilingüe en latín y árabe. Gradualmente el latín fue desapareciendo y las monedas pasaron a ser anicónicas y únicamente incluían la leyenda en árabe. Sin embargo, es interesante observar que las monedas de plata y cobre no tuvieron esta evolución, sino que empezaron directamente en árabe.
    Carolina Doménech durante su ponencia.
    Sonia Gutiérrez presentó el trabajo del grupo sobre el siglo VIII, “Los tiempos de la conquista (siglos VII-VIII): problemas de registro”, en que se examinó lo que la arqueología nos permite conocer sobre estos siglos “oscuros”. Entre los principales problemas están la correcta datación de los vestigios y la falta de evidencia material, incrementada por la metodología aplicada en las antiguas excavaciones de algunos yacimientos de relevancia. Además, a menudo los materiales se datan antes o después de los siglos de la conquista, lo cual contribuye a esta imagen de un período sin evidencia arqueológica.
    Sabine Panzram presentando a Sonia Gutiérrez durante la sesión Siglo VIII.
    La primera sesión de la mañana continuó en la sala del café, con unos deliciosos Hamburgian Franzbrötchen.  En la segunda sesión matutina del último día, el grupo Epigrafía invitó a Isabel Velázquez (Universidad Complutense de Madrid) como ponente, quien presentó una panorámica sobre la epigrafía de época visigoda. Además, también analizó algunos de los problemas de datación de las inscripciones, si bien durante el período visigodo los epígrafes hispanos ofrecen una buena base para datar en base a la paleografía. El trabajo del grupo de epigrafía fue presentado por Javier Arce y Pieter Houten, y se centró en las inscripciones honoríficas del período. El declive de la cultura epigráfica de este tipo de textos es realmente claro y parece sustentar la idea de un hábito epigráfico en decadencia a partir de finales del siglo IV. Sin embargo, la epigrafía funeraria continuó claramente en períodos posteriores y, por tanto, deben tenerse en cuenta otros tipos de textos antes de extraer conclusiones generales.
    Pieter Houten y Javier Arce durante la presentación del grupo Epigrafía.
    Para comer caminamos hasta nuestro nuevo restaurante italiano favorito, donde comimos tantos antipasti y pasta como quisimos (y pudimos). La última sesión de nuestro coloquio se dedicó a la Terminología, para la cual invitamos a Álex Corona Encinas, de la Universidad de Navarra, a presentar los aspectos jurídicos de las instituciones municipales en la Antigüedad tardía. Álex analizó la legislación romana durante el reinado de Justiniano, centrándose especialmente en cómo el poder central trató de limitar los privilegios y poderes de la aristocracia local. El grupo de terminología aportó tres perspectivas distintas en tres presentaciones. Así, Stéphanie Guédon nos dio a conocer la realidad urbana en el norte de África y la continuación de las gentes como comunidades urbanas autogobernadas. Rubén Olmo continuó con una panorámica del cambio de terminología en los textos clásicos, donde parece observarse un cambio hacia un uso más general del concepto municipium al comparar a Plinio el Viejo con Amiano Marcelino. Sabine Panzram se centró en la realidad del sistema de asentamientos urbanos cuando se observa el cambio de terminología; por ejemplo, de urbs a civitas y de vicus a castellum o castrum. Además, señaló que en el periodo visigodo la élite urbana pasó a depender más del rey, perdiendo así su posición política dentro de la comunidad.
    Stéphanie Guédon, Rubén Olmo y Sabine Panzram durante la presentación del grupo Terminología.
    Para cerrar, invitamos a Jean-François Bernard de la Université de Pau et des Pays de l’Adour a que nos presentara los planes futuros de ATLAS: las reconstrucciones 3D. Nos mostró cómo la reconstrucción de las ciudades antiguas está basada en una larga tradición que puede remontarse a la Antigüedad y a artistas como Rafael. Estos dibujos hechos a mano son, de hecho, una magnífica herramienta para visualizar las ciudades antiguas. Las reconstrucciones 3D modernas tienen una base sólida gracias a la arqueología, pero abren debates sobre cómo representar las incertidumbres. Durante el debate, Christoph Eger tuvo la oportunidad de mostrar las reconstrucciones 3D que el LVR Xanten pudo llegar a obtener de su trabajo.
    Jean-François Bernard durante su ponencia sobre las reconstrucciones 3D.
    El día finalizó con el agradecimiento de Sabine Panzram y Laurent Brassous a todos los asistentes en la Warburghaus y online por sus presentaciones y participaciones en el debate.  Consideraron, con razón, que el coloquio había sido un éxito. Además de estas palabras de agradecimiento, aprovechamos para terminar con una tradición: el debate general dirigido por Javier Arce sobre los beneficios (y los problemas) del trabajo en grupo. Llegó a la conclusión de que lo mejor sería reunirse con mayor regularidad. Estamos deseando volver a reunirnos en el próximo encuentro en La Rochelle en noviembre de 2022! El día terminó con la cena de despedida en Neumanns. De nuevo un buen lugar para que los participantes disfruten de una buena comida y tengan algo más de tiempo para debatir antes de volver a casa.
    Viñeta conclusiva de nuestro coloquio, dibujada por Sonia Gutiérrez.

  • ¡Felices fiestas!

    ¡Os deseamos una feliz Navidad 🎄☃️ y un próspero año nuevo 🥂🎆!Volvemos después de Reyes 👑👑👑 con más noticias sobre ATLAS 🤗

  • Una ojeada al 2021
    Parece que fue ayer cuando publicamos nuestra primera entrada en este blog, pero lo cierto es que de eso hace prácticamente ¡nueve meses! El tiempo pasa volando cuando te dedicas al estudio de una temática tan apasionante como el fenómeno urbano en la Antigüedad tardía y, aunque parezca increíble, 2021 se acaba en apenas unas semanas. Así que tal vez sea una buena ocasión para mirar atrás y recapitular todo el trabajo que hemos ido desarrollando en ATLAS. De hecho, desde el inicio del proyecto, el pasado mes de abril, hemos hecho bastante cosa. En esta misma sección de noticias os informamos de la primera reunión que tuvimos, de manera virtual, Sabine, Laurent, Pieter y Ada. La situación sanitaria nos obligó a posponer el encuentro presencial que teníamos previsto con todos los miembros del proyecto en la Casa de Velázquez, pero (alerta, spoiler) afortunadamente pudimos organizarlo unos meses más tarde. Así que el proyecto se puso realmente en marcha con el taller WebSIG que organizamos en la Université de la Rochelle. Fue entonces cuando algunos de los miembros del proyecto tuvimos la oportunidad de conocernos en persona y averiguamos cómo comunicarnos los unos con los otros. Tal y como pudisteis leer en mayo, este encuentro fue una auténtica inmersión lingüística.
    A la izquierda, una bonita vista de La Rochelle. A la derecha, Ada, Pieter, Frédéric y Laurent trabajando sobre el WebSIG.
    Durante el encuentro en La Rochelle, además de debatir sobre la denominación y categorización de los distintos elementos incluidos en el WebSIG, también establecimos que íbamos a dedicar tres meses para cada caso de estudio. Esto hace un total de 30 meses, lo que nos permitiría acabar justo antes del final del proyecto. Así que como por entonces el proyecto ya llevaba unas semanas en marcha, decidimos estudiar el caso de Baelo Claudia en seis semanas. Ya en aquel momento nos pareció un reto, pero poco sabíamos sobre lo que nos esperaba… Pero conseguimos acabar el estudio de Baelo y, en el proceso, aprendimos cómo manejar el WebSIG.
    Imagen de una ficha y captura de pantalla del trabajo realizado sobre Mérida en el WebSIG.
    Así, en julio pudimos presentar los avances en nuestra herramienta SIG ante gran parte de los miembros del proyecto. Como os hemos avanzado, el encuentro para el lanzamiento oficial del proyecto en la Casa de Velázquez fue pospuesto y, finalmente, pudimos celebrarlo de manera híbrida los días 12 y 13 de julio. Fue una ocasión fantástica para conocer a más miembros del proyecto y debatir sobre la base de datos, pero también sobre las distintas líneas de estudio dentro del proyecto. De este modo, se crearon varios grupos de investigación que han estado trabajando desde entonces en temáticas concretas y de relevancia para avanzar en el conocimiento de las ciudades tardoantiguas del norte de África y el sur de Hispania.
    Fotografías del fantástico patio de la Casa de Velázquez.
    Tras un otoño ajetreado yendo de congreso en congreso, y después de unas 15 semanas de trabajo, estamos a punto de finalizar nuestro segundo caso de estudio, Mérida. Ahora podemos confirmar que estudiar Baelo y su historia durante la Antigüedad tardía en seis semanas es mucho más sencillo que estudiar Mérida. De hecho, durante nuestra visita el pasado mes de septiembre, ya pudimos darnos cuenta de que esta ciudad tiene mucho que ofrecer. Sin embargo, la cantidad de datos es bastante abrumadora y, además, sabemos de materiales inéditos que esperamos que sean publicados pronto. En cualquier caso, en enero esperamos poder escribir una breve panorámica sobre esta fantástica ciudad y cerrar este capítulo antes de empezar el siguiente el año que viene.
    A la izquierda, Pieter y Sabine durante nuestra visita a Mérida. A la derecha, Sabine presentando el proyecto ATLAS en Alicante.
    Lo más probable es que nuestro próximo caso de estudio sea tan desafiante como el de Mérida: Carthago. Con este primer estudio de caso en Túnez, esperamos contar con la ayuda de nuestros colegas para localizar las obras de referencia más importantes y empezar a trabajar. Aunque algo que sin duda nos mantendrá ocupados es nuestra segunda reunión de ATLAS, que tenemos prevista en Hamburgo del 24 al 26 de enero. ¡Estad atentos a nuestras redes sociales (Twitter y Facebook) para más información!
    Fotografías de la oficina de Pieter, en Hamburg, y de Ada, en Madrid.

     
  • Los grupos de investigación de ATLAS

    Cuando el pasado mes de julio los miembros de ATLAS nos reunimos para el lanzamiento oficial del proyecto, estuvimos debatiendo sobre las principales líneas del proyecto: vida urbana; ciudad y territorio; red de ciudades. Los debates llevaron a la creación de grupos de investigación que van a centrar su atención en temáticas específicas dentro de las grandes líneas de estudio del proyecto. El proceso de decisión sobre qué grupos debían formarse fue de mutuo acuerdo: un miembro proponía un tema que podía ser de interés y, si éste era secundado por otro miembro, el grupo quedaba formado. Después de esta primera reunión en Madrid, cada miembro podía unirse a uno o más grupos dentro de la lista de grupos de investigación propuesta. Resulta interesante que esto supuso una segunda selección de los grupos, ya que algunos no salieron adelante. Pero al final tenemos varios grupos de investigación que cubren los distintos aspectos de la Antigüedad tardía en la Península Ibérica y el norte de África. Cada grupo refleja bien la diversidad de nuestras líneas de investigación y, además, cada grupo cuenta con especialistas tanto en la Península Ibérica como en el norte de África. De esta manera nos aseguramos de que la perspectiva comparada de nuestro proyecto será parte de estos grupos.

    Imagen de nuestra primera reunión en la Casa de Velázquez, el pasado mes de julio.

    Los grupos de investigación

    Tenemos grupos de investigación dedicados al estudio de temáticas variopintas. Por un lado, el grupo de “Poder político y ciudad” trata aspectos de carácter sociológico. Éste era el caso también del grupo “Religión” pero, finalmente, este equipo se ha unido al enorme grupo de la “Forma de los espacios urbanos”, ya que también se va a centrar en los edificios de representación religiosa dentro de las ciudades. Este gran grupo, que se ha tragado a casi la mitad de los miembros de ATLAS (pero afortunadamente mucha gente se ha unido a dos grupos), va a examinar otros aspectos como el redimensionamientos y la jerarquización topográfica de los centros urbanos tardoantiguos. Éste es uno de los grupos con una clara aproximación arqueológica. Otro grupo arqueológico es el centrado en el territorio, en el que indagarán sobre los territorios de las ciudades desde la perspectiva de la Arqueología del Paisaje. En la arqueología el enfoque económico está siempre presente y, de hecho, tenemos un grupo dedicado a esto que va trabajar sobre los aspectos productivos y las redes comerciales de las ciudades. Una perspectiva más teórica y metodológica la podemos encontrar en los grupos “Terminología” y “Siglo VIII”. Un momento, ¿tenemos un grupo para un siglo en concreto? Pues sí, resulta que este es un siglo realmente complejo de examinar tanto en el norte de África como en la Península Ibérica. Se van a centrar, por tanto, en las dificultades que todavía existen a la hora de definir el registro arqueológico del siglo VIII y en la evolución de las ciudades durante este siglo ‘plenamente post-romano’. El último grupo que queda por mencionar es el dedicado al estudio de la epigrafía en ambas regiones. Así que nos podemos aventurar a decir que con todos estos grupos hemos cubierto todos los grandes temas de la Antigüedad tardía.

    Un otoño de congresos y reuniones de grupo

    Como ya escribimos, hemos tenido un otoño bastante lleno de congresos que nos ha llevado por todas partes. Parece que todas las instituciones han estado aprovechando este corto período de fronteras abiertas y incidencia razonablemente baja para volver a los congresos (cruzamos los dedos para no encontrarnos con un largo invierno de confinamiento). Pero como nos gusta estar ocupados, esta temporada también hemos aprovechado para trabajar con los grupos de investigación. Como es habitual con grupos distintos, hemos visto que algunos se reúnen frecuentemente y otros trabajan de manera más autónoma. Pero en cualquier caso, con el plazo marcado para la entrega de títulos y resúmenes fijado para la semana pasada, hemos podido ver que todos han estado trabajando duro para que sus temas favoritos despunten en nuestro proyecto. Además, cada grupo ha tenido que empezar a pensar en su presentación sobre el trabajo que tienen en marcha para nuestro próximo encuentro ATLAS.

    Fotografía de nuestro próximo lugar de encuentro, la Warburghaus en Hamburg.

    El próximo encuentro ATLAS: un pequeño avance

    El próximo encuentro del proyecto ATLAS tendrá lugar en Hamburg entre el 24 y el 26 de enero. Seguimos con los dedos cruzados y esperamos que las nuevas regulaciones sanitarias sean exitosas y todavía podamos reunirnos en persona en la Warburghaus en Hamburg. Cada grupo va a presentar su trabajo en marcha sobre su temática específica. La idea detrás de este formato es que podamos ir trabajando hacia la publicación de nuestro monográfico sobre la Antigüedad tardía. Los resultados de los workshops y grupos nos permitirán reflexionar y presentar una publicación actualizada y básica para el estudio de la Antigüedad tardía en el norte de África y la Península Ibérica. Para fomentar el debate, cada grupo va a invitar a un/a ponente especialista dentro del campo de estudio, para presentar las últimas novedades sobre la temática del grupo. De este modo queremos ampliar el tiempo del debate hacia el resto de miembros del proyecto y esperamos avanzar en nuestra investigación sobre la Antigüedad tardía en conjunto.


  • Un otoño de congresos

    Tras un año y medio de congresos virtuales nos encontramos ante un aumento súbito de congresos en “la vida real” después de este primer verano de casi completa normalidad. Así que en este post os vamos a presentar todos los congresos a los que los dos directores y los dos post-docs han asistido o asistirán este otoño. Cabría añadir otros muchos más en los que participan el resto de miembros de ATLAS, pero entonces este sería un post larguísimo y acabaríamos enumerando casi todos los congresos sobre Antigüedad tardía en España, Túnez y más allá.

    Dado que las universidades están volviendo ya a las clases presenciales, es de esperar que los académicos también queramos empezar a reunirnos de nuevo – aunque el año pasado se demostró que no necesitamos estar presentes en cada congreso para participar. Es genial poder asistir a seminarios de todo el mundo sin crear una huella de carbono enorme por una sesión de dos horas. El chat de la mayoría de programas nos permite saludar a esas caras conocidas y plantear preguntas cuando la vida dentro de casa hace imposible encender el micrófono. Sin embargo, incluso los encuentros digitales mejor organizados no proporcionan las mismas oportunidades. Irse de la habitación para la pausa del café no puede reemplazar el café de un congreso. Bueno, no nos referimos literalmente al café, con esto de trabajar desde casa seguro que todos hemos mejorado muchísimo nuestras habilidades con esta bebida, llegando a un nivel que no se espera de un cátering universitario. Nos referimos a la pausa en sí, 20 minutos de pausa deambulando y hablando con los distintos participantes (y plantearles esa cuestión que realmente querías preguntar pero que pensaste que no acababa de encajar con la discusión general). Y la presencialidad también ofrece la tranquilidad de poder centrarse completamente en las conferencias, sin todas las distracciones y necesidades del ámbito doméstico.

    Parece quedar claro que preferimos los congresos en vivo y en directo, pero si es posible en un formato híbrido para poder seguirlos o participar en aquellos casos en los que no podemos viajar. Y ¿qué congresos hemos tenido desde este mes de octubre? Hemos decidido no incluir una larga y aburrida lista de todos los congresos, sino presentarlos y dividirlos temáticamente en tres ejes: urbanismo, puertos y romanización. Vamos a empezar por ésta última porque se corresponde con los primeros congresos.

    La primera conferencia de octubre – o de finales de septiembre más bien – fue el lanzamiento oficial del centro RomanIslam en Hamburg, entre el 29 de septiembre y el 1 de octubre. Aunque este centro lleva en funcionamiento un año, la inauguración del centro como se merece no se había podido celebrar hasta ahora. El congreso de tres días “New Perspectives on Romanization and Islamication” estuvo co-organizado por nuestra directora, Sabine, y reunió presentaciones de varios miembros del proyecto como pudisteis ver aquellos que nos seguís en Twitter: participaron Javier Arce, Darío Bernal-Casasola (online), Philipp von Rummel y Chokri Touihri. Unos días después de esta conferencia sobre romanización e islamización, la temática de la romanización continuó en Xanten con el congreso Toletum: El ejército y la romanización: Hispania y Germania en comparación, del 7 al 9 de octubre. Como este es la reconocida red de investigación germanohispana dirigida por Sabine, ella fue la encargada de inaugurar esta reunión. Y aunque todavía teníamos por delante dos días de congreso, la imagen tan bien escogida por Sabine enseguida nos reveló cómo el ejército romano integraba a la población local.

    Fotografía de Sabine durante la presentación en Xanten.

    Continuando con el orden cronológico, llegamos a la siguiente temática: urbanismo. Apenas hubo llegado a casa de Xanten, Sabine se fue a París para encontrarse con Laurent y participar en el coloquio de la Université Paris Nanterre “Le phénomène urbain dans l’Antiquité tardive et le haut Moyen Âge”, que tuvo lugar del 11 al 12 de octubre. Nuestros directores fueron invitados a presentar el estado de la cuestión del urbanismo tardoantiguo en la península Ibérica. El coloquio se cerró con las consideraciones de otro miembro del proyecto, Anna Leone. Tras el coloquio de Paris Nanterre tuvimos unos días de descanso, para escribir este post, antes de continuar nuestro tour con las siguientes presentaciones sobre urbanismo.

    A partir de aquí, cambiamos a los congresos futuros. En primer lugar tenemos Small Towns: una realidad urbana en la Hispania Romana en el Museo Arqueológico de Alicante (MARQ), entre el 26 y 28 de octubre. El día 26 Pieter presentará la comunicación “Small Towns a través de la epigrafía”. Al día siguiente será el turno de Laurent, quien presentará nuestro primer caso de estudio, Baelo Claudia, como una pequeña ciudad. Una pequeña ciudad que sin duda nos es especialmente querida 😉 El 3 de noviembre Pieter dará una conferencia virtual, titulada “We don’t need a city: Roman civitates without urban centres in Hispania”, en el Institute of Classical Studies dentro de una serie de conferencias en honor a Simon Keay. Las últimas presentaciones sobre urbanismo tendrán lugar a mediados de noviembre en la Universidad de Alicante. Allí Sabine y Pieter participarán en el Workshop: Net Land. Arqueología, redes urbanas y paisajes de asentamientos en la larga duración. Y con esto cerramos la sección de urbanismo para continuar con una parte específica de la ciudad: los puertos.

    Laurent y Sabine durante la conferencia de la Université Paris Nanterre.

    Es interesante observar que esta parte de la ciudad está bien representada en este otoño de congresos. El 3 de noviembre Ada participará virtualmente en el congreso “Entremares: Emplazamiento, infraestructuras y organización de los puertos romanos” con una comunicación conjunta con Patricia Terrado Ortuño, Anna Gutiérrez Garcia-Moreno y Jordi López Vilar sobre los últimos hallazgos en la Roca Plana, un importante punto de atraque 4dentro del sistema portuario de Tarraco. A continuación viene el coloquio “De Gades a Tanger Med. El futuro de la tradición en el Estrecho de Gibraltar”, co-organizado por Sabine y nuestros colegas de la Casa de Velázquez y la Casa Árabe, desafortunadamente pospuesto en varias ocasiones. Este coloquio tendrá lugar en la Casa Árabe de Madrid, los días 11 y 12 de noviembre y participarán también otros miembros de ATLAS: Darío Bernal Casasola, con una comunicación sobre el papel de Gades en la red comercial del Fretum Gaditanum, y Patrice Cressier, como presidente de mesa en la sesión sobre el período medieval. Finalmente, este otoño de congresos se cierra con el 5º Tarraco Biennal, que en esta edición versará sobre los puertos romanos y la arqueología de los sistemas portuarios y está co-dirigido por Ada, junto a Patricia Terrado Ortuño y Joaquín Ruiz de Arbulo. Nuestra compañera presentará una comunicación sobre el sistema portuario tarraconense a nivel urbano. Pero el congreso también contará con la participación de otro miembro del proyecto, Darío Bernal, y se presentarán otras comunicaciones de interés para ATLAS, como la del sistema portuario de Hispalis y su rol como emporio del Baetis

    El workshop Toletum, del 4 al 7 de noviembre, es más difícil de incluir dentro de estas tres temáticas. Sabine organiza una segunda reunión de Toletum este año, destinado específicamente a la participación de investigadores más jóvenes. Así que esto ha llevado a un programa bien diverso e interesante, con sus propios temas de análisis: arqueología y medio ambiente, arqueología del paisaje, historia económica y historia social del poder.

    Sin duda este está siendo (y va a ser) un otoño realmente intenso, pero nos alegramos de poder volver a coincidir con muchos de nuestros colegas y debatir en vivo y en directo todos estos temas de gran interés para nuestro proyecto. La islamización, el desarrollo urbano y las redes portuarias son aspectos de importancia en el estudio de nuestras ciudades tardoantiguas y estamos seguros que todos estos congresos nos van a permitir volver con las mentes llenas de nuevas ideas y perspectivas que aplicaremos en nuestros casos de estudio.


  • Autopsia de la Mérida tardoantigua

    A pesar del verano tranquilo y silencioso hemos continuado con nuestro trabajo en el proyecto ATLAS, aunque a un ritmo más tranquilo. Para acelerar un poco el paso con el caso de estudio actual, Mérida, decidimos hacer una visita a la ciudad que Schulten definió como “la Roma de Hispania”. Esta visita nos ha brindado varias oportunidades. En primer lugar y ante todo, conocer de primera mano las últimas intervenciones arqueológicas en la Mérida tardoantigua y estar en contacto con los miembros del proyecto y expertos de esta ciudad.

    Sin embargo, no se llega a Mérida así como así. Primero, el equipo de Hamburg, Sabine y Pieter, tenía que llegar a Madrid, con vuelos a horas realmente tempranas. Desde allí, Ada se unió al viaje en tren hasta Mérida y aprendimos que no siempre se debe hacer caso de los anuncios de las pantallas digitales en Ciudad Real, donde tuvimos que hacer trasbordo. Según nuestra información y los anuncios en pantalla, debíamos dirigirnos a la vía 3 para coger el tren hacia Mérida. Sin embargo, el personal de la estación nos dijo que fuéramos a la vía 4. Mientras esperábamos en la vía 4, por megafonía se nos indicaba que el tren para Mérida iba a llegar en breves minutos a la vía 3 y sembró la duda de nuevo: “¿Y si el señor de la oficina está  equivocado…? ¿Tendremos que hacer noche en Ciudad Real?”. Afortunadamente, el hombre tenía razón y pudimos coger nuestro tren en la vía 4 y llegar a Mérida. Nos estábamos adentrando realmente en el interior de España, a medida que íbamos avanzando en el trayecto la temperatura iba subiendo… ¡Y eso de que era ya bien entrada la tarde! Pero al llegar a Mérida a última hora de la tarde pudimos disfrutar de una vista magnífica del llamado Templo de Diana.

    La primera vista del Templo de Diana

    Martes, primer día completo en Mérida

    Tuvimos buenos augurios el martes, esa mañana los pájaros sobrevolaron el camino correcto. Por casualidad, para desayunar escogimos un restaurante que resultó estar al lado del Instituto Arqueológico de Mérida (IAM). Su director, y miembro del proyecto ATLAS, Pedro Mateos, nos encontró disfrutando del desayuno cuando iba a entrar a su oficina. Tras comentar varios temas de nuestra investigación con un café con leche, nos ofreció una visita por los yacimientos y monumentos más importantes. Empezamos con uno que conocía muy bien: la basílica de Santa Eulalia, lugar que él mismo excavó entre los años ‘80 y ‘90. En seguida surgieron varias discusiones interesantes al respecto. Una de las principales cuestiones fue cómo aunar e interpretar las fuentes disponibles: arqueología, epigrafía y la Vida de los Santos Padres. En algunos casos, estas tres fuentes parecen estar de acuerdo, pero ¿y en los que no? Tendremos que volver a esto en los próximos años.

    Santa Eulalia (izquierda) y el equipo dirigido por Pedro en la Morería (derecha)

    Con este magnífico guía pudimos visitar también las últimas excavaciones: un edificio del siglo V localizado en el antiguo foro de la colonia. La arqueóloga Rocío Ayerbe nos lo estuvo enseñando con todo lujo de detalles y nos explicó las más recientes interpretaciones sobre esta compleja excavación. A veces desearíamos que la ciudad fuera un gran campo verde, pero entonces los edificios no se habrían conservado tan bien como ahora… Con Rocío y Pedro visitamos también uno de los monumentos que a menudo se pasan por alto en el foro de la colonia, un edificio tardoantiguo situado junto al templo y del que se conservan los cimientos. Como es habitual en muchas otras ciudades, la plaza del foro se reocupó y construyeron nuevos edificios. Rocío tuvo que irse entonces y nosotros continuamos por la ciudad con Pedro, quien nos llevó a visitar la excavación de Morería, bajo el edificio de la Junta de Extremadura y junto a las murallas de Emerita. Este yacimiento arqueológico conserva una importante vía y varias casas. Por supuesto, nos fijamos en la reocupación y reorganización de la zona durante la Antigüedad tardía, cuando una gran domus de época altoimperial se dividió en varias casas más pequeñas e incluso se instalaron áreas de producción metalúrgica. A continuación visitamos el templo de culto imperial, donde se encontró una interesante inscripción para la alegría de los epigrafistas del grupo.

    Esta exhaustiva visita de la mano de nuestro colega nos despertó aún más el interés por la Mérida tardoantigua y tras despedirnos de Pedro nos dirigimos al Museo Nacional de Arte Romano (MNAR). La fortuna volvió a sonreírnos y pudimos disfrutar de una completa explicación del museo de parte de su directora, Trinidad Nogales, que justo estaba acabando de ultimar los detalles de una exposición que inauguraba al día siguiente en Santa Cruz de Tenerife. Así que, como os contamos en Twitter, pudimos detenernos a hacer la autopsia de una de las muchas e interesantes inscripciones que el museo conserva, como el largo epígrafe que nos informa de la restauración del circo entre los años 337 y 340. Pero además, pudimos descubrir también la fantástica biblioteca del museo, a la que esperamos poder volver y consultar su extensa colección bien pronto. Por ahora, Trinidad nos ofreció una pequeña muestra con el obsequio de varios libros que sin duda nos serán de gran ayuda en nuestro proyecto.

    Biblioteca del MNAR (izquierda) y Trinidad como guía

    Al salir del museo, Pedro nos había preparado una reunión sorpresa con el Consorcio Ciudad Monumental de Mérida en el que consideramos el mejor restaurante de Mérida (opinión respaldada por los profesionales gastronómicos), situado junto al llamado arco de Trajano: A de Arco. Así conocimos a Félix Palmer con quien estuvimos comentando los objetivos y propuestas de nuestro proyecto y quien fue tan amable de asegurarse de que pudiéramos visitar los diferentes monumentos que el Consorcio gestiona. Acabamos la reunión bastante tarde y decidimos quedarnos a comer en el mismo restaurante y ¡menudo descubrimiento! Pudimos disfrutar de una fantástica comida y de unos deliciosos postres, ¡en especial la tarta de chocolate!

    El Día de Extremadura

    El miércoles, tras encontrarnos con varias cafeterías cerradas, nos dirigimos de nuevo al restaurante donde ya desayunamos el día anterior. Nota mental para el futuro: es importante revisar las festividades regionales y locales antes de organizar un viaje… Resultó que era el Día de Extremadura y, por supuesto, muchos comercios estaban cerrados. Por suerte, los museos y monumentos estaban abiertos así que esa mañana empezamos visitando la Colección Visigoda del MNAR. A pesar de ser una exposición pequeña, lo cierto es que tienen piezas muy interesantes que dan cuenta de la monumentalidad de la Mérida visigoda. Lástima que, a pesar de preguntar por él y buscarlo en varios sitios, no pudiéramos hacernos con la publicación del catálogo… ¡Estaremos atentos a la publicación de la nueva edición!

    Nuestro recorrido continuó y avanzamos algo más en la historia de Mérida con la visita de la Alcazaba. Aunque esta parte de la Mérida tardoantigua se escapa del periodo de estudio de nuestro proyecto, conserva igualmente elementos de interés de los siglos III a VIII. Aquí pudimos examinar las murallas de la ciudad, construidas en época altoimperial y reforzadas en el período visigodo. Posteriormente parte de sus materiales fueron aprovechados para erigir la Alcazaba en el siglo IX. Una de las construcciones que utiliza spolia de época visigoda es la torre central con un aljibe (o cisterna), un ingenioso sistema para garantizar la disponibilidad de agua en caso de asedio. La torre dispone de unas escaleras que bajan hasta una cota inferior al nivel del Guadalquivir (en árabe al-Wādī al-kabīr), concretamente hasta la base de la muralla de la propia Alcazaba que se construyó sobre el dique romano (podéis ver una imagen explicativa más abajo).

    Dibujo del Aljibe (Consorcio Ciudad Monumental de Mérida)
    Entrada con columnas visigodas (izquierda) y el aljibe (derecha)

    Por supuesto, lo que llamó nuestra atención fue el uso de capiteles visigodos en la construcción del aljibe y en especial nos desconcertó la colocación de estos elementos arquitectónicos en puntos más bien recónditos. ¿Cuál es la razón para usar estas columnas tan bien decoradas en zonas que no estaban a la vista de todos? A otros, en cambio, nos inquietó la asimetría en la disposición de estos spolia. Sin embargo, la Alcazaba alberga mucho más que unos spolia de nuestro periodo de estudio. Pero como suele pasar, el período tardoantiguo se tiende a olvidar y, de hecho, aquí se conserva una extensa domus que necesita ser estudiada con un poco más de detalle. ¡Estamos deseando conocer mejor esta zona de Mérida!

    Por la tarde, Jesús García, amigo de Pieter e investigador del IAM, se ofreció amablemente a llevarnos a algunos de los yacimientos del territorio de Mérida. Tras un ajetreado viaje por caminos alternativos y otros que parecía que simplemente eran zonas abiertas por el paso de los tractores, llegamos a la basílica paleocristiana conocida como Casa Herrera. Sin embargo, la Fortuna no nos sonrió esta vez: Casa Herrera era en realidad Casa Cerrada. El yacimiento está bien protegido con una valla perimetral, así que sólo pudimos vislumbrar las columnas que estaban en pie desde la distancia. Pero no pasa nada, Jesús conoce este territorio como la palma de su mano y nos llevó por otros caminos alternativos hasta llegar a los canales de mantenimiento del acueducto de Los Milagros. Desde allí la ruta ya se hizo más tranquila a través de carreteras asfaltadas – ¡oh, las maravillas de la modernidad! – hasta el Embalse de Proserpina, que alimentaba dicho acueducto. Con la puesta de sol nos sentamos en sus playas (aunque no todo el mundo estaba de acuerdo en que se pudieran considerar verdaderas playas) y disfrutamos de una cena fantástica con vistas al embalse.

    Último día en Mérida

    Nuestro último día empezó enmendando un error, fuimos a sacar una foto de las inscripciones conservadas en la entrada de la basílica de santa Eulalia:

    Marti · sacrum
    Vettilla · Paculi

    Iam non Marti, sed Iesu Christo D.O.M.
    eiusque sponsae Eulaliae Vir. Mart. denuo consecratum

    Estas son unas inscripciones realmente interesantes. La superior data del siglo II y es una dedicación al dios Marte por parte de Vettilla de Paculus. La inferior es una reconsagración escrita en un momento posterior que se puede traducir como: “Ahora no es a Marte, sino a Jesucristo, Dios onmipotente y misericordioso, y a su esposa Eulalia, virgen mártir, a quienes se ha vuelto a consagrar”.

    Tras las fotografías pertinentes, proseguimos hacia el Xenodochium, al cual ya nos referimos en julio. Es aquí donde pudimos observar las reconstrucciones de algunas de las columnas del Museo Visigodo en su contexto y empezamos a comprenderlo mucho mejor. De nuevo, queda claro que la Antigüedad tardía tiene mucho que ofrecer pero no ha recibido la atención que se merece. Vamos a tratar de hacer todo lo posible para que la Mérida tardoantigua brille un poquito más.

    Nuestro tour por la ciudad continuó con la visita de algunas casas de la élite de la antigua ciudad. La primera parada fue la Casa del Anfiteatro, la cual creíamos que era una domus de época altoimperial, pero resultó que estuvo en uso durante todo el siglo III así que entra en nuestro período de estudio. Junto a la domus también se encontraron algunos mausoleos, entre los cuales está uno de los más famosos: el Mausoleo de los Ríos. En su fachada se encontró la inscripción con las representaciones de los dos ríos de la ciudad: Anas (Guadalquivir) y Barraeca (Albarregas). Desde aquí nos dirigimos a visitar otra domus construida en el período altoimperial, la Casa del Mitreo. Pero esta vez ya habíamos aprendido que la casa podría haber continuado en uso durante nuestro período. Sin embargo, no sería Mérida si no nos hubiera sorprendido todo lo que se conservaba. Aquí nos encontramos frente al llamado Mosaico de la Cosmología, datado en el siglo IV. Y para aquellos que nos seguís en Twitter, sabéis que este se merece un #MosaicMonday.

    Mosaico Cosmológico

    Después de visitar esta última casa era ya hora de comer y, por tercera vez consecutiva, volvimos a disfrutar de nuestro lugar preferido. Durante la comida estuvimos comentando el plan para la tarde, que incluía volver al hotel para continuar con otras tareas menos entretenidas de nuestro trabajo. Seamos honestos, visitar yacimientos arqueológicos y museos es interesante y divertido, a pesar de que cuenta como trabajo para nosotros. Tras finalizar con las tareas pendientes, seguimos nuestro tour arqueólogico por Mérida con una visita al teatro y al anfiteatro. Estos dos edificios se excavaron a inicios del siglo XX, con un interés claro en las fases más antiguas de ocupación, así que a menudo los estratos tardoantiguos se veían sólo como un estorbo que debía ser retirado para llegar a los niveles más antiguos. Como resultado, poco se conoce de las fases tardoantiguas de estos edificios, aunque hay evidencias interesantes del uso tardío del anfiteatro, tal y como encontramos en uno de los libros que nos regalaron el primer día.

    Para cerrar el círculo de nuestro viaje, decidimos tomar nuestra última cena junto a la primera y fantástica vista de Mérida: bajo las columnas del Templo de Diana. Tuvimos suerte de encontrar un sitio justo enfrente del templo y disfrutamos de una tarde agradable recordando todo lo que habíamos visto y hecho. Durante las próximas semanas continuaremos estudiando la bibliografía de Mérida, pero ahora con imágenes claras de los yacimientos y la epigrafía en nuestras mentes.

    Última cena en el templo de Diana
  • ¡¡Feliz verano!!
    Baelo Claudia y su playa
    …a descansar y a disfrutar! ¡Buenas vacaciones a todos, y nos vemos a la vuelta, en septiembre!
     
  • Lanzamiento oficial del proyecto en Madrid

    Tras tres meses desde el inicio formal de ATLAS, hemos tenido la oportunidad de lanzar oficialmente el proyecto con una reunión semi-presencial en la Casa de Velázquez en Madrid!

    Para los que no conozcáis la Casa de Velázquez (CdV), es una institución francesa que promueve el intercambio artístico, cultural y académico entre Francia y España. Su impresionante sede se encuentra en Ciudad Universitaria, la cual mira al valle del río Manzanares. Además de su bonita arquitectura y vistas, también dispone de una impresionante biblioteca. ¡Ha sido realmente un placer poder empezar nuestro proyecto y pasar unos cuantos días trabajando en la CdV!

    Algunas fotografías de la Casa de Velázquez: a la izquierda, el impresionante patio; a la derecha, la fantástica biblioteca.

    El lanzamiento oficial del proyecto tuvo lugar el lunes 12 y el martes 13 de julio. Doce miembros del proyecto pudieron viajar hasta Madrid, mientras que la otra mitad se unió a la reunión virtualmente. Tras un año de eventos similares en este formato híbrido, la CdV lo tenía todo a punto y pudimos compartir el debate científico con nuestros colegas conectados desde otros puntos de España, Túnez, Alemania, Francia y el Reino Unido. Sin duda, fue una gran oportunidad poder conocer a los miembros del proyecto y debatir distintos aspectos del mismo. El lunes comenzamos con la introducción al proyecto. Sabine y Laurent explicaron los detalles más técnicos y científicos del proyecto, así como la organización en base a nuestras tres sedes: la Casa de Velázquez en Madrid, la Université La Rochelle y la Universität Hamburg. Después, Frédéric presentó el WebSIG a los miembros del proyecto.

    Frédéric, en medio de la sala, presentando el WebSIG en la reunión semi-presencial.

    Aunque bueno, las cosas no siempre salen como se planean… De hecho, uno de los participantes tuvo algunos problemillas con el micrófono al principio y no había manera de oirlo. ¡Pero nada que no pudiera solucionarse mediante una llamada telefónica a la antigua! En la imagen podéis ver a Laurent aguantando el teléfono con el manos libres para que el resto de participantes en la sala y aquellos conectados virtualmente (los podéis ver abajo a la derecha) pudiéramos oír su intervención.

    Simpática fotografía de Laurent en el momento de la llamada.

    Al debatir sobre el WebSIG salieron algunas cuestiones sobre la base de datos que nosotros ya nos habíamos planteado. La primera es obvia: ¿cómo conjugamos una realidad compleja con una base de datos estructurada? Si creamos una categoría independiente para cada uno de los edificios no seremos capaces de ver patrones generales ya que habremos introducido cada edificio como un elemento independiente. Así que tenemos que encajar los edificios en alguna categoría. Un buen ejemplo de esta problemática es el ya mencionado xenodochium de Mérida porque se trata del único xenodochium documentado en nuestros diez casos de estudio. ¿Debemos introducirlo en la base de datos como xenodochium? ¿O debemos crear una categoría para “hospital” o “hostal” de manera que sea más sencillo observar el desarrollo de instituciones similares? Continuaremos mejorando nuestra base de datos a medida que vayamos incorporando más datos y encontrándonos con nuevas cuestiones.

    Pero en esta reunión no debatimos únicamente sobre la base de datos. Como mencionamos en nuestra cuenta de Twitter, contamos también con una serie de ponencias pensadas para iniciar el debate sobre las distintas líneas de investigación del proyecto. La primera fue a cargo del prof. dr. Javier Arce y se tituló “Los paisajes urbanos en la Antigüedad tardía”. Esta conferencia abrió un interesante debate sobre la terminología que debemos utilizar al analizar la ciudad tardía. A continuación, la prof. dra. Sonia Gutiérrez propuso otro debate interesante a través de su conferencia “La ciudad y el territorio”. Surgieron así preguntas sobre cómo definir el territorio de las ciudades durante la Antigüedad tardía, puesto que algunas desarrollaron varios roles (por ejemplo, como capitales provinciales pero también como capitales de diócesis). Entonces, ¿cómo debemos analizar sus territorios administrativos? La última conferencia, titulada “Un réseau de villes dans l’Antiquité tardive”, estuvo a cargo del prof. dr. Chokri Touihri, quien señaló que debemos examinar nuestros diez casos de estudio dentro de una red de ciudades aún mayor. Sólo de este modo podremos entender verdaderamente el rol y el desarrollo de las ciudad en la Antigüedad tardía. Estas tres interesantes ponencias y los debates surgidos a través de ellas nos encarrilaron para los talleres previstos para cada una de las temáticas.

    Imagen de la reunión híbrida durante la conferencia del prof. dr. Chokri Touihri.

    Para esta reunión teníamos planeados tres talleres concretos para discutir y organizar distintos grupos de trabajo en consonancia con las tres líneas de investigación principales del proyecto: vidas urbanas; la ciudad y su territorio; y red de ciudades (véase el apartado “Ámbitos de investigación” en esta misma página web). Durante el debate fueron apareciendo varios temas que, dentro de estos ámbitos de estudio, era evidente que necesitaban de mayor atención. Es por ello que decidimos formar varios grupos que trabajarán estos temas concretos de interés para nuestro proyecto y que están en línea con las líneas de investigación mencionadas más arriba.

    En definitiva, estamos muy contentos con este primer encuentro de nuestro proyecto. Fue fantástico poder conocer a varios de los miembros en la Casa de Velázquez, y fue todavía mejor poder debatir las principales líneas de estudio con la gran mayoría de colegas gracias a las herramientas digitales. Ya tenemos ganas de nuestro próximo encuentro programado para enero de 2022 en Hamburg. ¡Cruzamos los dedos para que podamos reunirnos todos en un mismo sitio!


     

  • El primer caso de estudio: progreso en el WegSIG a través de Baelo

    El mes pasado nos reunimos en La Rochelle para estrenar nuestra base de datos WebSIG con un taller formativo a cargo del experto en la materia, Frédéric Pouget. Tras cuatro días de formación nos adentramos en las profundidades del WebSIG, aunque por suerte Frédéric ha estado al lado observando y asegurándose de que todo iba bien. La ventaja de utilizar esta herramienta desde el principio es que podemos ir haciendo cambios sobre la marcha. De hecho, al ir usándola hemos descubierto algunos problemillas con las opciones de búsqueda, pero nada que no pueda arreglarse. Otras cuestiones que se han planteado son más de carácter estético, ya que los iconos que tenemos ahora en el WebSIG necesitan una mejora. Por suerte, Sabine conoce a un diseñador realmente paciente… Cada vez que creaba una nueva versión le pedíamos que añadiera o eliminara otros iconos. Nos tememos que habrá creado como una docena de versiones de los iconos… Pero bueno, ¡nuestros mapas van a quedar estupendos!

    Captura de pantalla del WebGIS con los nuevos iconos y la ficha de análisis de La Silla del Papa.

    Como sabéis, nuestro primer caso de estudio es Baelo Claudia, que es entretenido y también nos plantea varios retos. Uno de ellos es la enorme cantidad de trabajos publicados y accesibles (aquí tenéis un buen ejemplo) que hacen difícil familiarizarse con todos los debates científicos existentes. Asimismo, estudiar el yacimiento desde el despacho nos plantea otro reto. Leer y comprender informes y plantas arqueológicas es mucho más sencillo si se visita el yacimiento en cuestión, pero dadas las circunstancias actuales esto no era una opción. Sin embargo, Baelo Claudia vuelve a ser un buen punto de partida en este sentido ya que gran parte del yacimiento puede ser visitado virtualmente. Por supuesto, no pretendemos decir que esto sea suficiente ni parecido a visitar el yacimiento con nuestros propios ojos; y tampoco se trata de realizar la autopsia de los vestigios arqueológicos para visitar la playa de Bolonia. Pero ante las actuales limitaciones a la hora de viajar, en ocasiones street view ha sido realmente útil. 

    Imagen panorámica del yacimiento de Baelo Claudia.

    Como habréis visto en nuestro feed de Twitter, hemos estado trabajando sobre la epigrafía de Baelo Claudia. Lamentablemente, no se conocen demasiadas inscripciones tardías. Pero aún así hay algunas realmente interesantes, como la inscripción funeraria dedicada a Sabina. Esta inscripción, datada a inicios del siglo VI, es un ejemplo estupendo para mostrar la existencia de una comunidad cristiana en la ciudad.

    Otro trabajo en marcha es la digitalización de los planos arqueológicos de la Baelo tardoantigua. Nuestro objetivo es crear nuevos mapas para cada periodo que permitan mostrar la dinámica de la ciudad en la Antigüedad tardía. Gran parte del trabajo ha consistido en recopilar e investigar los múltiples indicios de ocupación tardoantigua. Cada elemento arqueológico perteneciente a nuestro período de estudio ha sido añadido y descrito en la base de datos. La semana pasada os mostramos el ejemplo del yacimiento de la Silla del Papa.

    Por otro lado, hace unos días Laurent, Sabine, Pieter y Ada se reunieron virtualmente para compartir y debatir el trabajo realizado sobre Baelo Claudia. Para entonces gran parte de los vestigios arqueológicos y todos los epigráficos habían sido ya añadidos en el WebSIG y pudimos intercambiar nuestras perspectivas e interpretaciones sobre la evolución de la ciudad tardoantigua. Lo cierto es que es realmente útil poder ver con con una simple ojeada al mapa todos los edificios, infraestructuras urbanas e inscripciones tardoantiguas. Además, al haber incorporado los hallazgos arqueológicos más recientes hemos obtenido una imagen ligeramente distinta a la ofrecida por los estudios precedentes. De hecho, todavía no se ha realizado ningún plano de Baelo en la Antigüedad tardía, cuestión a la que nuestro proyecto pretende poner solución. Esta será una valiosa herramienta para analizar el desarrollo urbano de Baelo, pero también para compararlo con los otros casos de estudio para los cuales también pretendemos crear nuevos planos arqueológicos.

    Sabine, Pieter, Laurent y Ada durante la reunión virtual del pasado 22 de junio.

    Durante la reunión virtual también comenzamos a abrir el debate sobre la evolución de Baelo en la Antigüedad tardía. Al revisar la bibliografía disponible, hemos advertido que la historiografía tradicional considera que hubo un claro punto de inflexión en la historia de la ciudad, marcado por un terremoto que se data presumiblemente en el siglo III. Además, hay un claro predominio de estudios sobre la ciudad altoimperial, que generalmente hacen hincapié en su supuesta destrucción por dicho terremoto, por lo que se ha creado una suerte de línea divisoria en la investigación y a menudo nos encontramos con que a partir del siglo III la ciudad no se analiza con tanto detalle. Nuestro objetivo es, por tanto, recopilar todas las evidencias disponibles de los siglos III a VIII para comprender y reconstruir su desarrollo a lo largo de estas centurias. Finalmente, escribiremos una reflexión y nuestra interpretación sobre la evolución de Baelo en la Antigüedad tardía en la ficha del WegSIG correspondiente a la ciudad. Se trata de una ficha que permite este tipo de discusiones de carácter más general, en la cual podremos reconsiderar la idea de una ciudad en declive tras el supuesto terremoto del siglo III. 

    Y tras dedicar tres meses al estudio de esta “pequeña ciudad” de la costa atlántica, es el momento de empaquetar nuestras maletas y trasladarnos a nuestro siguiente caso de estudio. El día 1 de julio nos refrescaremos en el xenodochium de Masona antes de introducirnos en nuestro siguiente caso de estudio a orillas del río Ana.


  • Inmersión lingüística y taller WebSIG en La Rochelle

    Tal y como os adelantamos en la entrada anterior, este mes de mayo el proyecto ANR-DFG ATLAS tenía prevista la realización de un taller formativo sobre el WebSIG en La Rochelle. Gracias al riguroso cumplimiento de todas las medidas sanitarias pertinentes, este encuentro se ha podido llevar a cabo de manera presencial entre los días 17 y 21 de mayo en la propia universidad de La Rochelle, donde Laurent Brassous recibió a Sabine Panzram, Pieter Houten y Ada Lasheras con gran generosidad en la misma estación de tren. Sin duda, estas jornadas de trabajo han sido un éxito y nos han permitido dar un impulso importante no sólo al WebSIG, sino también al desarrollo del proyecto en general.

    El taller formativo se inició el martes 18 con una presentación detallada del funcionamiento de la página WebSIG a cargo de Frédéric Pouget. Asimismo, durante esta presentación Frédéric nos mostró los entresijos de la base de datos de la cual se nutre el WebSIG, que ha sido creada por el equipo de La Rochelle y en cuyo desarrollo también ha colaborado un grupo de estudiantes de la misma universidad – desde luego, ¡han hecho un trabajo excelente! Esta explicación ha resultado fundamental para conocer el gran abanico de posibilidades que ofrecen estas herramientas informáticas, pero también para una óptima incorporación de los datos históricos y arqueológicos. Pero, ¿qué es un WebSIG?

    Captura de pantalla de la interfaz web de nuestro SIG hemos empezado por Belo, como podéis ver.

    Las siglas SIG se corresponden con el término “Sistema de Información Geográfica”, el cual hace referencia a un conjunto de herramientas informáticas que permiten el almacenamiento, integración y análisis de datos geográficamente referenciados (aquí tenéis un curso organizado por Toletum). Su aplicación en estudios arqueológicos e históricos ha crecido exponencialmente en las últimas décadas, hasta el punto de convertirse en herramientas imprescindibles para gestionar y visualizar grandes volúmenes de datos sobre el plano geográfico, ayudando a su vez a un análisis más complejo de los mismos. En el caso concreto de nuestro proyecto, este SIG se presenta en una interfaz web alojada en el servidor Huma-Num, una infraestructura de investigación para las ciencias humanas desarrollada por el CNRS, el Campus Condorcet y la Université d’Aix-Marseille.

    Parte del equipo trabajando durante el taller WebSIG en La Rochelle. De izquierda a derecha: Ada Lasheras, Pieter Houten, Frédéric Pouget y Laurent Brassous.

    Pero, por supuesto, en este taller formativo no todo ha sido teoría, ¡también hemos pasado a la práctica! Desde el mismo martes 18 y hasta el viernes 21 hemos ido incorporando toda la información recogida sobre Baelo Claudia que, como sabéis, es el caso de estudio por el que decidimos empezar el pasado mes de abril. Éste ha sido un trabajo colaborativo, en el que también han participado Laurence Tranoy y Stephanie Guédon, y a través del cual hemos ido poniendo en común las distintas cuestiones que iban surgiendo. Así, de manera paralela al debate sobre las denominaciones y organización de los distintos elementos o sobre el modo de presentar la información, hemos podido ir implementando nuevas mejoras en la base de datos y en el propio WebSIG.

    Como podéis imaginar, estas jornadas y las conversaciones con nuestros colegas en la universidad de La Rochelle han supuesto una verdadera inmersión lingüística – en especial para Pieter y Ada, que justo empiezan sus andaduras con el francés. Este taller WebSIG ha traído consigo una clase de francés ya que todo se explicó en este idioma, si bien Frédéric fue realmente paciente y nos hablaba despacio y repetía amablemente cuando era necesario. En los momentos en que aún así no acabábamos de comprenderle, Laurent nos proporcionaba una estupenda traducción al castellano. Ésta es de hecho la lengua que todos tenemos en común y es por eso que hemos decidido utilizarla para nuestros debates – aunque para complicar un poquito más la cosa, también hablamos en alemán y en inglés. ¡Está claro que no tenemos problema alguno en representar el multilingüismo de nuestro proyecto! Sin embargo, es cierto que uno de nuestros debates es cómo mostrar el trilingüismo del proyecto en el WebSIG. Pero bueno, esta todavía es una cuestión abierta, así que ya volveremos a ella en otra entrada del blog. Si no os lo queréis perder, podéis seguirnos en esta página o, todavía mejor, podéis hacerlo en nuestra nueva cuenta de Twitter: @ATLAS_cities


  • ¡Hemos empezado!

    El pasado 16 de abril tuvo lugar la primera reunión con la que se puso en marcha el proyecto ANR-DFG ATLAS. En este primer encuentro nos reunimos un grupo reducido y, como es ya habitual en estos días, lo hicimos de manera virtual. Por un lado, teletrabajando desde casa, estaban Sabine Panzram, desde Hamburg; Laurent Brassous, desde La Rochelle; y Pieter Houten, desde Utrecht. Ada Lasheras se unió desde su nuevo lugar de trabajo, la Casa de Velázquez en Madrid. Lo cierto es que los tres teletrabajadores sintieron algo de envidia, especialmente porque teníamos planeado realizar nuestro primer encuentro en la Casa de Velázquez. Nos habría gustado poder empezar el proyecto con una reunión en la que estuviéramos todos los miembros del equipo, que cuenta con casi treinta investigadores e investigadoras. Sin embargo, como somos un equipo bastante internacional, mayoritariamente procedente de Francia, Alemania, España y Túnez, tendremos que esperar hasta que podamos reunirnos todos en un mismo lugar. ¡Cruzamos los dedos para que sea posible pronto!

    Ada (izquierda) trabajando en la Casa de Velázquez en Madrid y Pieter (derecha) teletrabajando en Utrecht.

    Este escenario tan internacional trae consigo otro reto: qué idioma hablar. Para tratar de ser lo más inclusivos posible, este es un proyecto plurilingüe en que se usan preferentemente el castellano, el francés y el inglés. De este modo también esperamos llegar al mayor número de personas posible dentro de nuestros ámbitos de investigación. Nuestra página web y blog de noticias estarán en estos tres idiomas. Ya dedicaremos una entrada específica a cómo funciona esta comunicación plurilingüe dentro del equipo…

    Volviendo a nuestra reunión virtual inicial, tras las presentaciones estuvimos comentando los primeros pasos a seguir en el proyecto. Empezamos con una primera aproximación a la interfaz del WebSIG, que es realmente muy intuitiva y prometedora. Tal y como indica el nombre completo del proyecto, en los próximos años vamos a investigar el urbanismo de distintas ciudades tardoantiguas del sur de la Península Ibérica (principalmente de la antigua provincia de la Baetica) y del actual Norte de África (la antigua Africa Proconsularis). En concreto, hemos escogido diez ciudades como casos de estudio, cinco de cada región. El WebSIG nos va a permitir aunar y analizar los datos a nivel arqueológico y de fuentes escritas en cada uno de nuestros casos de estudio (indicados en el mapa). Así, a lo largo de los próximos tres años vamos a trabajar sobre estas ciudades una a una. En la reunión decidimos empezar con el caso de Baelo Claudia, así que ¡hacednos saber si conocéis alguna publicación reciente sobre la Bolonia tardoantigua que no debamos pasar por alto!

    Regiones y ciudades de estudio en el siglo IV d.C.

    Uno de nuestros objetivos es, de hecho, recoger las publicaciones más relevantes de cada caso de estudio y sobre el urbanismo tardoantiguo en general. En este sentido, y teniendo en mente el principio de acceso abierto, estamos utilizando Zotero como gestor de referencias bibliográficas. Al final del proyecto, nuestra librería de Zotero será publicada y se podrán consultar online las referencias bibliográficas más destacadas. Mediante el uso de este programa de acceso abierto queremos ofreceros todo el material disponible para avanzar en el estudio de “nuestras” ciudades tardoantiguas.

    Así pues, ya hemos dado los primeros pasos y nuestra investigación está empezando a tomar forma a nivel virtual. Como queremos mantener este espíritu, pero también esperamos poder combinar lo digital con lo analógico, estamos organizando un taller formativo en La Rochelle sobre el WebSIG. Esperamos que la situación actual nos permita un encuentro presencial en nuestra sede de la costa atlántica en La Rochelle.

    Deseamos que os haya gustado esta primera entrada en el blog de nuestro proyecto. El mes que viene os presentaremos al equipo con un poquito más de detalle. Nuestro objetivo es publicar una breve entrada al menos una vez al mes. Así que no dudéis en hacernos llegar vuestras sugerencias si hay algún tema de nuestra investigación que queráis que tratemos en este blog. ¡Estad atentos para más detalles científicos, noticias, futuros eventos, retos y divertidas curiosidades del proyecto!